La Guardia Civil ha instruido diligencias contra un vecino de Caravaca de la Cruz (Murcia) por maltrato animal, tras hallar en una finca varios gallos de pelea en malas condiciones, según informaron fuentes de la Benemérita en un comunicado.
La operación ‘Spur’ arrancó a mediados de este mes, cuando una patrulla de Prevención de Seguridad Ciudadana observó varios gallos ensangrentados en unas instalaciones ganaderas.
Según se desprende de la investigación, las aves presentaban abundante sangre en cabeza, se encontraban en aparente mal estado y algunas tenían las crestas y babillas mutiladas.
Los guardias civiles de la Patrulla de Protección de la Naturaleza (Seprona) se hicieron cargo de la investigación para averiguar el origen y alcance de las lesiones de los animales.
Los especialistas del Seprona, con el apoyo de los veterinarios de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Caravaca de la Cruz, llevaron a cabo una inspección en las instalaciones.
Durante la inspección se hallaron ocho gallos de raza combatiente español, de los que se suelen utilizar habitualmente en las peleas de gallos, con heridas principalmente en la zona de la cabeza y abundante sangre en esta zona y en las patas.
Además, se hallaron otros dos gallos a los que se les había mutilado las crestas y las babillas. Esta práctica, conocida en inglés como ‘dubbing’, se realiza principalmente en gallos que participan en peleas, buscando evitar desventajas físicas durante el combate y para mejorar la visión de animal.
Los guardias civiles pudieron verificar durante la inspección realizada que los animales no habían recibido ninguna atención veterinaria, ni habían sido tratados por su propietario.
Una vez obtenidos todos los indicios necesarios, la Guardia Civil ha investigado al responsable de los animales, al que se le ha instruido diligencias como presunto autor de un delito contra los animales por maltrato animal.
Las peleas de gallos promueven el maltrato grave y provocan daños a la integridad o deterioro de la salud de las aves, pudiendo incluso causarles la muerte, motivo por el que están prohibidas y castigadas en el Código Penal como maltrato animal.
En concreto, este tipo de delitos se castigan con penas de prisión de 3 a 18 meses y multa de 6 a 12 meses, e inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.
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La Guardia Civil ha instruido diligencias contra un vecino de Caravaca de la Cruz (Murcia) por maltrato animal, tras hallar en una finca varios gallos de pelea en malas condiciones, según informaron fuentes de la Benemérita en un comunicado.. La operación ‘Spur’ arrancó a mediados de este mes, cuando una patrulla de Prevención de Seguridad Ciudadana observó varios gallos ensangrentados en unas instalaciones ganaderas.. Según se desprende de la investigación, las aves presentaban abundante sangre en cabeza, se encontraban en aparente mal estado y algunas tenían las crestas y babillas mutiladas.. Los guardias civiles de la Patrulla de Protección de la Naturaleza (Seprona) se hicieron cargo de la investigación para averiguar el origen y alcance de las lesiones de los animales.. Los especialistas del Seprona, con el apoyo de los veterinarios de la Oficina Comarcal Agraria (OCA) de Caravaca de la Cruz, llevaron a cabo una inspección en las instalaciones.. Durante la inspección se hallaron ocho gallos de raza combatiente español, de los que se suelen utilizar habitualmente en las peleas de gallos, con heridas principalmente en la zona de la cabeza y abundante sangre en esta zona y en las patas.. Además, se hallaron otros dos gallos a los que se les había mutilado las crestas y las babillas. Esta práctica, conocida en inglés como ‘dubbing’, se realiza principalmente en gallos que participan en peleas, buscando evitar desventajas físicas durante el combate y para mejorar la visión de animal.. Los guardias civiles pudieron verificar durante la inspección realizada que los animales no habían recibido ninguna atención veterinaria, ni habían sido tratados por su propietario.. Una vez obtenidos todos los indicios necesarios, la Guardia Civil ha investigado al responsable de los animales, al que se le ha instruido diligencias como presunto autor de un delito contra los animales por maltrato animal.. Las peleas de gallos promueven el maltrato grave y provocan daños a la integridad o deterioro de la salud de las aves, pudiendo incluso causarles la muerte, motivo por el que están prohibidas y castigadas en el Código Penal como maltrato animal.. En concreto, este tipo de delitos se castigan con penas de prisión de 3 a 18 meses y multa de 6 a 12 meses, e inhabilitación especial para el ejercicio de profesión, oficio o comercio que tenga relación con los animales y para la tenencia de animales.
Los animales presentaban múltiples heridas y estaban llenos de sangre
