Los fondos y sociedades especializadas en el sector inmobiliario vuelven a la palestra. Las socimis españolas y su equivalente internacional —las REIT— están ganando brillo con la normalización de los tipos de interés. El nefasto año 2022, que tiñó de rojo el sector, queda ya muy atrás. Los gestores especializados en este tipo de inversiones defienden esta tipología de activo como una buena alternativa para destinar una parte de las carteras en 2026. Josep Prats, gestor de fondos en Abante Asesores, recuerda que “el sector de las socimis es tremendamente sensible a la política monetaria, y una subida brusca en los tipos de interés, como la que se vivió en 2022 para combatir la inflación, acaba golpeando con fuerza las cuentas de este tipo de empresas”.. Seguir leyendo
Las empresas dedicadas a alquilar edificios, naves o centros comerciales han revisado al alza sus estimaciones de beneficios
Los fondos y sociedades especializadas en el sector inmobiliario vuelven a la palestra. Las socimis españolas y su equivalente internacional —las REIT— están ganando brillo con la normalización de los tipos de interés. El nefasto año 2022, que tiñó de rojo el sector, queda ya muy atrás. Los gestores especializados en este tipo de inversiones defienden esta tipología de activo como una buena alternativa para destinar una parte de las carteras en 2026. Josep Prats, gestor de fondos en Abante Asesores, recuerda que “el sector de las socimis es tremendamente sensible a la política monetaria, y una subida brusca en los tipos de interés, como la que se vivió en 2022 para combatir la inflación, acaba golpeando con fuerza las cuentas de este tipo de empresas”.. Una socimi es el acrónimo de sociedad cotizada de inversión en el mercado inmobiliario, figura jurídica creada en España para invertir en activos inmobiliarios destinados al alquiler, con un régimen fiscal especial. Su versión en otros países es el REIT (real estate investment trust, en inglés). En ambos casos son empresas que cotizan en Bolsa. A través de estos vehículos, cualquier inversor particular puede comprar acciones e invertir en gestores de centros comerciales, dueños de edificios de oficinas en las mejores zonas de las grandes capitales, en naves industriales o en centros de procesamiento de datos. El pequeño inversor, además de poder invertir directamente en socimis o REIT, también puede hacerlo a través de fondos especializados en esta temática.. Uno de los fondos más veteranos de Europa es el de la firma de origen belga DPAM Investments (ahora propiedad del grupo Crédit Agricole). Su gestor principal, Olivier Hertoghe, con 25 años de experiencia en el sector, visitó Madrid hace unas semanas para explicar el producto a clientes potenciales. “Hoy por hoy, el inmobiliario cotiza con un descuento del 20% respecto a su media histórica, a pesar de que la política de tipos del BCE se ha estabilizado y aun cuando no se ve la incertidumbre que había hace un año”, resume el gestor.. Los REIT y las socimis operan con un alto apalancamiento. Las sociedades compran los activos inmobiliarios con deuda y obtienen de ellos unas rentas con unos márgenes superiores a los tipos de interés que les cobran los bancos. Ahora bien, cuando los tipos se disparan como en 2022, las cuentas ya no salen.. Con la normalización de los tipos de interés en la eurozona al 2%, estos vehículos inmobiliarios pueden operar ya con tranquilidad. “El riesgo de refinanciaciones peligrosas ha desaparecido casi por completo y, en cambio, los datos fundamentales de estas compañías son tremendamente sólidos”, argumenta Hertoghe. El vehículo que gestiona —el DPAM Real Estate Europe Dividend Sustainable—, después de tres años de escasa revalorización, en los últimos 12 meses ha subido un 9% “y el potencial para los próximos años es muy interesante”, apuntilla Hertoghe.. Los gestores de estos vehículos están especialmente optimistas porque más de la mitad de los REIT europeos han revisado al alza sus previsiones de beneficios durante 2025. Además, otro catalizador de la inversión inmobiliaria cotizada va a ser el aumento de las operaciones corporativas. “En 2025 ya hemos visto muchas fusiones, sobre todo en Reino Unido, y creemos que van a venir muchas más”, vaticina Damien Marichal, cogestor del fondo DPAM Real Estate Europe con Olivier Hertoghe.. La salud financiera ha mejorado tanto que ya no solo recurren a los bancos para obtener financiación. “Los bonos emitidos por empresas inmobiliarias de alta calidad crediticia nos parecen una muy buena oportunidad de inversión para 2026”, apuntan desde el equipo de Muzinich & Co, una de las casas más importantes de renta fija corporativa.. Otros vehículos especializados en el sector inmobiliario europeo son el BNP Paribas Europe Real Estate o el Janus Henderson Horizon Paneuropean Property. Dentro de la variedad de REIT europeos en los que invierten estos fondos, están Unibail-Rodamco-Westfield (propietario de los mayores centros comerciales de Europa, como La Vaguada o Parquesur, en Madrid); Vonovia (dueña de 600.000 viviendas en Alemania, Austria y Suecia); o Covivio (que controla oficinas, hoteles y viviendas, sobre todo en Alemania y Francia).. El caso español. Desde hace dos años, España cuenta con un fondo de inversión diseñado para invertir en el ladrillo español. Se trata de Abante Sector Inmobiliario, gestionado por José Ramón Iturriaga. Desde su lanzamiento, en junio de 2023, el vehículo se ha revalorizado más del 50%.. El vehículo destina más del 75% de sus activos a acciones de compañías cotizadas del sector inmobiliario: sobre todo socimis, pero también REIT europeos, promotoras, hoteleras y empresas de servicios inmobiliarios. Entre sus principales posiciones se encuentran las españolas Merlin Properties, Metrovacesa o Neinor Homes. Pero también los grandes vehículos alemanes y franceses (Covivio, Kelpierre, Unibail…).. El buen momento de la economía española y la alta demanda de vivienda han hecho de este fondo el más rentable de Europa en la categoría de fondos inmobiliarios.. Iturriaga siempre ha sido un acérrimo defensor de las ventajas de invertir en inmuebles a través de sociedades cotizadas, como las socimis. “Comprando acciones de estas sociedades, participas en una compañía propietaria de activos inmobiliarios de muy buena calidad, con una buena diversificación geográfica o de sectores de actividad y, además, con una alta calidad de gestión. Para colmo, son sociedades que tienen la obligación legal de repartir dividendos”, apunta el experto.. El hecho de que Abante tenga el único fondo inmobiliario de España no es casual. Antes de la gran crisis económica de 2008, casi todas las grandes entidades financieras tenían fondos inmobiliarios y se llegaron a acumular más de 8.000 millones de euros en este tipo de vehículos. Cuando pinchó la burbuja del ladrillo, los inversores quedaron atrapados en fondos que no tenían liquidez y que habían perdido buena parte de su valor.. Durante años, estos fondos inmobiliarios españoles eran considerados como una inversión conservadora, al dedicarse al arrendamiento de inmuebles. Sin embargo, la parálisis del mercado inmobiliario entre 2008 y 2012, la solicitud masiva de reembolsos y la imposibilidad de hacer líquidas las inversiones hicieron que todos desaparecieran. Hoy por hoy, aquel trauma del ladrillo español está cicatrizado y los gestores de fondos inmobiliarios han abrazado un modelo más profesional y diversificado.
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