Buenas noticias para los amantes de la trufa en general, y en Soria, en particular, que ya se frotan las manos ante una campaña que se prevé más que buena a pesar de que le está costando madurar, de la plaga de escarabajoo y del desplome de los precios.. De hecho, esta semana se ha vendido el kilo de la trufa en lonja a 380 euros-frente a los 600 euros que alcanzaba en años anteriores, y es lo qu emás preocupa a los productores en estos momentos, quienes aseguran que lo que necesita la trufa en estos momentos para ser rentable son unas inversiones altas y que los márgenes no se pueden estrechar.. Otro de los aspectos que inquieta al sector es el calentamiento de la atmósfera, lo que está provocando que la trufa silvestre esté a punto de desaparecer.. “Ya no hay tormentas en verano ni nieva. No hay reservas de agua en el suelo y esto incide de forma directa en la trufa silvestre y en las setas”, advierte el presidente de la Asociación de Truficultores de Soria, José Manuel Pérez, en declaraciones recogidas por Ical.. Lonjas. Desde el Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León (Cesefor) se presta servicio al sector a través de dos lonjas ubicadas en Abejar (Soria) y Lerma (Burgos), que acaba de entrar en funcionamiento.. La lonja trufera de Abejar permanecerá abierta de diciembre a marzo. Su objetivo es seguir consolidándose como punto de encuentro (cada lunes y jueves, salvo festivos) para productores, recolectores, comercializadores y profesionales ligados a este preciado recurso micológico.. La lonja de trufa negra de Lerma inicia su actividad con el mismo modelo de funcionamiento y vocación de servicio al sector.. Las lonjas nacen para ofrecer un espacio regulado de compra-venta, fomentar la profesionalización del sector y aumentar la visibilidad de uno de los productos agroforestales más emblemáticos de Castilla y León.. Además, permiten disponer de referencias actualizadas de precios y calidades, contribuyendo a fortalecer la cadena de valor de la trufa en un momento clave del año.. La participación exige compromiso del productor: clasificar previamente el lote según categorías establecidas, entregar trufas cepilladas (no lavadas), declarar el contenido de tierra, completar la documentación de identificación y respetar los horarios. La lonja, por su parte, realiza un control de calidad que verifica especie, firmeza, olor, color, presencia de parásitos, humedad anormal y peso.. Se refleja en un documento interno en lonja las características de cada lote, publicándose en la web de subastas de trufa negra, los distintos lotes en puja y sus características.. El productor será informado, una vez finalizado el tiempo de pujas, del valor de la mayor oferta que ha alcanzado su lote a través de un mensaje de ‘whatsapp’.
Pese a ello, el sector espera una campaña buena
Buenas noticias para los amantes de la trufa en general, y en Soria, en particular, que ya se frotan las manos ante una campaña que se prevé más que buena a pesar de que le está costando madurar, de la plaga de escarabajoo y del desplome de los precios.. De hecho, esta semana se ha vendido el kilo de la trufa en lonja a 380 euros-frente a los 600 euros que alcanzaba en años anteriores, y es lo qu emás preocupa a los productores en estos momentos, quienes aseguran que lo que necesita la trufa en estos momentos para ser rentable son unas inversiones altas y que los márgenes no se pueden estrechar.. Otro de los aspectos que inquieta al sector es el calentamiento de la atmósfera, lo que está provocando que la trufa silvestre esté a punto de desaparecer.. “Ya no hay tormentas en verano ni nieva. No hay reservas de agua en el suelo y esto incide de forma directa en la trufa silvestre y en las setas”, advierte el presidente de la Asociación de Truficultores de Soria, José Manuel Pérez, en declaraciones recogidas por Ical.. Desde el Centro de Servicios y Promoción Forestal y de su Industria de Castilla y León (Cesefor) se presta servicio al sector a través de dos lonjas ubicadas en Abejar (Soria) y Lerma (Burgos), que acaba de entrar en funcionamiento.. La lonja trufera de Abejar permanecerá abierta de diciembre a marzo. Su objetivo es seguir consolidándose como punto de encuentro (cada lunes y jueves, salvo festivos) para productores, recolectores, comercializadores y profesionales ligados a este preciado recurso micológico.. La lonja de trufa negra de Lerma inicia su actividad con el mismo modelo de funcionamiento y vocación de servicio al sector.. Las lonjas nacen para ofrecer un espacio regulado de compra-venta, fomentar la profesionalización del sector y aumentar la visibilidad de uno de los productos agroforestales más emblemáticos de Castilla y León.. Además, permiten disponer de referencias actualizadas de precios y calidades, contribuyendo a fortalecer la cadena de valor de la trufa en un momento clave del año.. La participación exige compromiso del productor: clasificar previamente el lote según categorías establecidas, entregar trufas cepilladas (no lavadas), declarar el contenido de tierra, completar la documentación de identificación y respetar los horarios. La lonja, por su parte, realiza un control de calidad que verifica especie, firmeza, olor, color, presencia de parásitos, humedad anormal y peso.. Se refleja en un documento interno en lonja las características de cada lote, publicándose en la web de subastas de trufa negra, los distintos lotes en puja y sus características.. El productor será informado, una vez finalizado el tiempo de pujas, del valor de la mayor oferta que ha alcanzado su lote a través de un mensaje de ‘whatsapp’.
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