Iker Jiménez se ha sincerado el pasado domingo sobre su forma de afrontar olas críticas: «Muchas veces le damos más importancia al elemento crítico que al de la alabanza o el apoyo. Tiene que ver con nuestro ego, que todos lo tenemos», ha empezado en su reflexión.. Para el presentador, «a veces tratamos de convencer de que somos maravillosos y eso es el mayor absurdo de todos los tiempos porque es imposible y, además, la gente tiene derecho a pensar lo que quiera».. El conductor de Cuarto Milenio ha dicho que se «ha dado cuenta, en los últimos tiempos, de cómo afecta eso a personas que no han tenido la fortuna de tener la crítica de su lado».. A lo que se refiere es que, «cuando tu vida ha sido fácil y exitosa y te enfrentas a que hablen de ti, el shock (de la crítica) es grande si no has tenido un entrenamiento».. Para el presentador, la solución es fácil y dice que cuando la comenta, «mucha gente se decepciona», y es que cuando algún colaborador suyo quiere responder a alguna crítica en su programa, él les dice que no está para eso, «es para ofrecer, no para responder, a no ser que sea una cosa como tremenda», ha afirmado Iker Jiménez.. Y es que él cree que siempre se trata de convencer al de al lado de que uno tiene razón, pero según Iker, él entendió muy pronto que no debe ser así, y es que su solución es simple: «A ti qué te importa lo que diga nosequién de ti».. Él, por ejemplo, con los temas que ha llevado a Cuarto Milenio, siempre ha sabido que no iban a gustar a todo el mundo. Desde entonces siempre se ha encontrado una respuesta negativa y desde el principio no tuvo más que rechazos en el mundo del periodismo. Por lo que él dice haber tenido un entrenamiento importante que muchos otros no han recibido.
El presentador ha hablado de cómo ha afrontado desde sus inicios el rechazo constante a sus temas.
20MINUTOS.ES – Televisión
Iker Jiménez se ha sincerado el pasado domingo sobre su forma de afrontar olas críticas: «Muchas veces le damos más importancia al elemento crítico que al de la alabanza o el apoyo. Tiene que ver con nuestro ego, que todos lo tenemos», ha empezado en su reflexión.. Para el presentador, «a veces tratamos de convencer de que somos maravillosos y eso es el mayor absurdo de todos los tiempos porque es imposible y, además, la gente tiene derecho a pensar lo que quiera».. El conductor de Cuarto Milenio ha dicho que se «ha dado cuenta, en los últimos tiempos, de cómo afecta eso a personas que no han tenido la fortuna de tener la crítica de su lado».. A lo que se refiere es que, «cuando tu vida ha sido fácil y exitosa y te enfrentas a que hablen de ti, el shock (de la crítica) es grande si no has tenido un entrenamiento».. Para el presentador, la solución es fácil y dice que cuando la comenta, «mucha gente se decepciona», y es que cuando algún colaborador suyo quiere responder a alguna crítica en su programa, él les dice que no está para eso, «es para ofrecer, no para responder, a no ser que sea una cosa como tremenda», ha afirmado Iker Jiménez.. Y es que él cree que siempre se trata de convencer al de al lado de que uno tiene razón, pero según Iker, él entendió muy pronto que no debe ser así, y es que su solución es simple: «A ti qué te importa lo que diga nosequién de ti».. Él, por ejemplo, con los temas que ha llevado a Cuarto Milenio, siempre ha sabido que no iban a gustar a todo el mundo. Desde entonces siempre se ha encontrado una respuesta negativa y desde el principio no tuvo más que rechazos en el mundo del periodismo. Por lo que él dice haber tenido un entrenamiento importante que muchos otros no han recibido.
