El mercado hipotecario español gira al alza. Tras un año marcado por la fuerte competencia comercial y una agresiva batalla por captar clientes, que dio como resultado hipotecas baratas de forma generalizada para quienes pensaban adquirir una vivienda, las entidades han comenzado a elevar los precios de los préstamos en un entorno de mayor incertidumbre geopolítica y tensiones inflacionistas. Así lo ha asegurado Víctor Iglesias, consejero delegado de Ibercaja, durante un encuentro con la prensa en Zaragoza con motivo del 150 aniversario del banco.. Seguir leyendo
El consejero delegado de la entidad, Víctor Iglesias, abre la puerta a alianzas para crecer en pagos o financiación al consumo
El mercado hipotecario español gira al alza. Tras un año marcado por la fuerte competencia comercial y una agresiva batalla por captar clientes, que dio como resultado hipotecas baratas de forma generalizada para quienes pensaban adquirir una vivienda, las entidades han comenzado a elevar los precios de los préstamos en un entorno de mayor incertidumbre geopolítica y tensiones inflacionistas. Así lo ha asegurado Víctor Iglesias, consejero delegado de Ibercaja, durante un encuentro con la prensa en Zaragoza con motivo del 150 aniversario del banco.. “La situación hipotecaria está empezando a cambiar. Hubo mucha competencia el año pasado por el posicionamiento de una entidad líder que era muy agresiva y, cuando el líder es agresivo, hay que seguir la estela para no perder posicionamiento. Ahora las entidades se empiezan a mover, lo que puede llevar a anticipar una subida general de las tarifas en el segmento hipotecario, adaptándose al incremento del coste de financiación”, ha detallado Iglesias.. El directivo ha enmarcado ese cambio en un contexto en el que la banca empieza a trasladar al cliente el encarecimiento de la financiación, tras varios trimestres en los que la prioridad ha sido ganar volumen incluso a costa de estrechar los márgenes. No obstante, el máximo ejecutivo de la entidad aragonesa ha asegurado que Ibercaja seguirá ofreciendo hipotecas competitivas, al considerar el crédito hipotecario una pieza clave dentro de su modelo de banca minorista basado en la vinculación del cliente a largo plazo.. “No podemos irnos del mercado hipotecario, tenemos que estar presentes. Buscaremos competir donde esté el precio. En nuestro caso tenemos avalada una trayectoria de concesión de hipotecas que nos permite justificar unas tarifas más ajustadas porque somos capaces de alcanzar una mayor vinculación del cliente”, explicó Iglesias.. Bajo este modelo, el banco considera las hipotecas como la puerta de entrada a una relación bancaria más amplia, que incluye seguros, ahorro, inversión o consumo, y que permite compensar márgenes más estrechos en la financiación de vivienda. Además, A falta de seis meses para la finalización del plan estratégico 2024-2026, el banco asegura haber cumplido prácticamente todos los objetivos principales de la hoja de ruta, entre ellos los relacionados con rentabilidad (ha alcanzado un nivel del 11,8% frente al objetivo del 10%), la capitalización (cuenta con un 14,2% frente al objetivo del 14% a final de año). Uno de los retos pendientes es el crecimiento de la base de clientes vinculados, que la entidad quiere elevar en torno a un 7%, lo que convierte al negocio hipotecario en un canal prioritario de captación.. El banco, que celebra este jueves 28 de mayo su 150 aniversario, también ha aprovechado el encuentro para reforzar su mensaje de continuidad como entidad independiente, con fuerte arraigo territorial y centrada en la banca minorista. Iglesias ha descartado de nuevo una salida a Bolsa, una opción que durante años ha sobrevolado la entidad, pero que considera innecesaria en el contexto actual. Según explicó, el modelo de gobernanza basado en una fundación accionista permite mantener la estabilidad del proyecto y destinar los beneficios a la obra social. “Una salida a Bolsa no aporta nada en las condiciones actuales”, ha concluido sobre esta cuestión el consejero delegado, cerrando una de las discusiones históricas sobre el futuro corporativo del banco.. En su lugar, la fundación cuenta con un fondo de reserva de 350 millones de euros, ya dotado conforme a los requerimientos regulatorios, y está reforzando un segundo fondo de estabilización, en este caso de carácter voluntario, gracias a los dividendos anuales del banco. Según Iglesias, esta estructura permite garantizar la autonomía financiera del proyecto sin necesidad de acudir al mercado bursátil.. Aunque esta dotación adicional no responde a ninguna exigencia regulatoria, el ejecutivo explicó que actúa como un colchón de maniobra para que, en caso de crisis, la fundación, cuyo presupuesto depende de los resultados del banco, pueda mantener su actividad. Preguntado por la posibilidad de que estos recursos se destinen a impulsar un brazo inversor, al estilo de otras entidades como Unicaja o Kutxabank, Iglesias no descartó esa opción en el medio plazo. “No me consta que lo estén meditando, pero cuando tienes recursos económicos y voluntad de impulsar el desarrollo económico o social, puedes plantear esa posibilidad”, señaló.. El consejero delegado de Ibercaja sí ha abierto la puerta a explorar alianzas estratégicas en segmentos del negocio que considera clave para el crecimiento futuro, especialmente en pagos, financiación al consumo y tecnología. Sin plantear grandes operaciones corporativas, la entidad ve margen para acuerdos con terceros o adquisiciones puntuales que permitan reforzar capacidades, citando como ejemplo la integración de negocios digitales como Orange Bank.. Uno de los segmentos en los que tiene intención de crecer es en empresas y pymes. El consejero delegado expresó que el banco busca que en la cartera crediticia la financiación a empresas suponga un 35% en un plazo de cinco a siete años. “En la medida que se ralentice la financiación hipotecaria, queremos dar impulso a empresas y llegar cuanto antes al 30% y años más tarde al 35%”, ha apuntado.. En materia tecnológica, Iglesias ha relativizado el impacto de la inteligencia artificial sobre el empleo en el sector bancario. Tras recordar el fuerte ajuste de plantilla realizado en la banca española tras la gran recesión, que redujo alrededor del 40% del empleo, apuntó que los efectos de la IA serán más limitados y progresivos, con una reducción neta del empleo que se producirá de forma “ordenada” en el tiempo.
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