Hubo un momento en el que parecía que el veto estadounidense, la pérdida de los servicios de Google y la imposibilidad de competir en igualdad de condiciones en smartphones parecían demasiado peso incluso para una de las compañías más grandes del planeta. Pero ocurrió algo curioso: en lugar de intentar volver exactamente al mismo lugar, Huawei evolucionó .. Sin duda ahí esté una de las claves del éxito del fabricante chino en wearables y audio: adaptación. Mientras otras marcas intentaban convertir cada reloj en un “mini móvil”, Huawei apostó por algo más pragmático: autonomía real, buenos sensores, diseño premium y una experiencia estable. No necesitaba ganar la guerra de las aplicaciones; necesitaba hacer relojes que la gente quisiera llevar puestos todos los días.. El nuevo Huawei Watch Fit 5 Pro es probablemente el mejor ejemplo de esa estrategia. Más que un smartwatch, la sensación es la de estar ante una evolución extraña entre pulsera deportiva, reloj premium y gadget de salud, con lo mejor de cada mundo. El Watch Fit 5 Pro abandona la estética «sport» de sus predecesores para unirse a una sofisticación más elegante.. Por primera vez en esta serie, vemos un bisel de aleación de titanio y una pantalla protegida por cristal de zafiro. Ya no es solo un reloj para el gimnasio; es una pieza que encaja perfectamente en una reunión de negocios o una cena formal, manteniendo la ligereza que define a la familia Fit. Eso sí, si pudieran intercambiarse las correas, el salto sería aún mayor. Los acoples de 20 mm no sirven para todos los enganches.. En lo visual hay dos apartados opuestos. El de primera vista es que no ha cambiado mucho desde la generación anterior: diseño rectangular, corona visible y útil y facilidad de uso táctil. Pero el siguiente vistazo habla de una pantalla ligeramente más grande (1,92 pulgadas), más luminosa (LTPO AMOLED de hasta 3000 nits) y la casi ausencia de biseles, más cerca de la pantalla infinita de algunos móviles que de la visión más liliputiense de muchos relojes.. Lo interesante es que Huawei parece haber entendido algo que muchos fabricantes todavía ignoran: un reloj inteligente no se usa igual que un teléfono. La mayoría de usuarios no quiere responder correos complejos desde la muñeca ni instalar decenas de apps. Quiere algo rápido, cómodo, fiable y que no obligue a buscar el cargador cada noche. Y ahí Huawei sigue jugando con ventaja.. La autonomía continúa siendo uno de sus puntos más fuertes. Mientras muchos relojes avanzados apenas sobreviven uno o dos días, la serie Watch Fit sigue moviéndose en cifras cercanas a los diez días de batería. Esa diferencia parece menor sobre el papel, pero cambia completamente la experiencia diaria. El reloj deja de sentirse como otro dispositivo más que mantener y empieza a comportarse como un accesorio permanente.. También se nota la obsesión creciente y sana de Huawei por los sensores biométricos, valga la redundancia de la salud. El nuevo modelo incorpora ECG, métricas deportivas más avanzadas y funciones orientadas incluso al buceo y al seguimiento de actividad en exteriores, en total hasta 100 modos deportivos distintos. La compañía lleva tiempo intentando posicionarse en ese espacio híbrido entre salud y deporte serio, acercándose más a Garmin que a los relojes puramente “smart”. Y con éxito. TruSense, el sistema de diseño propio, obtiene no solo información precisa gracias a sus sensores (la obvia frecuencia cardíaca, el habitual nivel de oxígeno en sangre, pero también el estrés, la temperatura de la piel y el sueño), también sabe qué hacer con esa información. Y eso es lo importante.. Si bien no sustituye a un médico (ni pretende) sus experiencias con la serie D, más enfocado aún en la medicina, sí le han allanado el camino para ganar una experiencia única en el sector: es fiable.. Y una de esas fiabilidades es la esperada llegada del sistema de pagos. No se trata solo de llevar una tarjeta en el reloj, sino de crear un número aleatorio por cada compra para que esta sea segura. Si hay que ser sincero, también debemos mencionar que no tiene la compatibilidad de otros con algunas aplicaciones y a su asistente de voz le falta aún. ¿Lo compensa? Depende del usuario, pero si buscamos un poco y nos tomamos un tiempo, la realidad es que la mayoría de las aplicaciones están disponibles por otros medios.. En un platillo de la balanza tenemos la dificultad para acceder a ciertas aplicaciones, pero en la otra una batería envidiada, una enorme fiabilidad de sensores y posicionamiento GPS (ya desde la generación anterior) y un diseño distintivo y elegante. A juicio personal, compensa.
Batería de hasta 10 días, un posicionamiento GPS que se ha convertido en referente y sensores de precisión anatómica.
Hubo un momento en el que parecía que el veto estadounidense, la pérdida de los servicios de Google y la imposibilidad de competir en igualdad de condiciones en smartphones parecían demasiado peso incluso para una de las compañías más grandes del planeta. Pero ocurrió algo curioso: en lugar de intentar volver exactamente al mismo lugar, Huawei evolucionó .. Sin duda ahí esté una de las claves del éxito del fabricante chino en wearables y audio: adaptación. Mientras otras marcas intentaban convertir cada reloj en un “mini móvil”, Huawei apostó por algo más pragmático: autonomía real, buenos sensores, diseño premium y una experiencia estable. No necesitaba ganar la guerra de las aplicaciones; necesitaba hacer relojes que la gente quisiera llevar puestos todos los días.. El nuevo Huawei Watch Fit 5 Pro es probablemente el mejor ejemplo de esa estrategia. Más que un smartwatch, la sensación es la de estar ante una evolución extraña entre pulsera deportiva, reloj premium y gadget de salud, con lo mejor de cada mundo. El Watch Fit 5 Pro abandona la estética «sport» de sus predecesores para unirse a una sofisticación más elegante.. Por primera vez en esta serie, vemos un bisel de aleación de titanio y una pantalla protegida por cristal de zafiro. Ya no es solo un reloj para el gimnasio; es una pieza que encaja perfectamente en una reunión de negocios o una cena formal, manteniendo la ligereza que define a la familia Fit. Eso sí, si pudieran intercambiarse las correas, el salto sería aún mayor. Los acoples de 20 mm no sirven para todos los enganches.. En lo visual hay dos apartados opuestos. El de primera vista es que no ha cambiado mucho desde la generación anterior: diseño rectangular, corona visible y útil y facilidad de uso táctil. Pero el siguiente vistazo habla de una pantalla ligeramente más grande (1,92 pulgadas), más luminosa (LTPO AMOLED de hasta 3000 nits) y la casi ausencia de biseles, más cerca de la pantalla infinita de algunos móviles que de la visión más liliputiense de muchos relojes.. Lo interesante es que Huawei parece haber entendido algo que muchos fabricantes todavía ignoran: un reloj inteligente no se usa igual que un teléfono. La mayoría de usuarios no quiere responder correos complejos desde la muñeca ni instalar decenas de apps. Quiere algo rápido, cómodo, fiable y que no obligue a buscar el cargador cada noche. Y ahí Huawei sigue jugando con ventaja.. La autonomía continúa siendo uno de sus puntos más fuertes. Mientras muchos relojes avanzados apenas sobreviven uno o dos días, la serie Watch Fit sigue moviéndose en cifras cercanas a los diez días de batería. Esa diferencia parece menor sobre el papel, pero cambia completamente la experiencia diaria. El reloj deja de sentirse como otro dispositivo más que mantener y empieza a comportarse como un accesorio permanente.. También se nota la obsesión creciente y sana de Huawei por los sensores biométricos, valga la redundancia de la salud. El nuevo modelo incorpora ECG, métricas deportivas más avanzadas y funciones orientadas incluso al buceo y al seguimiento de actividad en exteriores, en total hasta 100 modos deportivos distintos. La compañía lleva tiempo intentando posicionarse en ese espacio híbrido entre salud y deporte serio, acercándose más a Garmin que a los relojes puramente “smart”. Y con éxito. TruSense, el sistema de diseño propio, obtiene no solo información precisa gracias a sus sensores (la obvia frecuencia cardíaca, el habitual nivel de oxígeno en sangre, pero también el estrés, la temperatura de la piel y el sueño), también sabe qué hacer con esa información. Y eso es lo importante.. Si bien no sustituye a un médico (ni pretende) sus experiencias con la serie D, más enfocado aún en la medicina, sí le han allanado el camino para ganar una experiencia única en el sector: es fiable.. Y una de esas fiabilidades es la esperada llegada del sistema de pagos. No se trata solo de llevar una tarjeta en el reloj, sino de crear un número aleatorio por cada compra para que esta sea segura. Si hay que ser sincero, también debemos mencionar que no tiene la compatibilidad de otros con algunas aplicaciones y a su asistente de voz le falta aún. ¿Lo compensa? Depende del usuario, pero si buscamos un poco y nos tomamos un tiempo, la realidad es que la mayoría de las aplicaciones están disponibles por otros medios.. En un platillo de la balanza tenemos la dificultad para acceder a ciertas aplicaciones, pero en la otra una batería envidiada, una enorme fiabilidad de sensores y posicionamiento GPS (ya desde la generación anterior) y un diseño distintivo y elegante. A juicio personal, compensa.
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