Casi siete décadas después de su desaparición, dos esculturas románicas arrancadas del Monasterio de San Lourenzo de Carboeiro han regresado este viernes a Galicia en un acto cargado de simbolismo en Santiago, donde instituciones y expertos celebraron la restitución de unas piezas consideradas esenciales para comprender el legado medieval vinculado al entorno del Mestre Mateo.. Se trata de dos esculturas románicas que formaban parte del tímpano principal de este monasterio, ubicado en Silleda (Pontevedra), y que fueron expoliadas en 1957, durante el franquismo. Tras décadas fuera de la comunidad, custodiadas en el Museo Frederic Marès de Barcelona, regresan ahora gracias a un acuerdo institucional de cesión de larga duración entre la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento de Barcelona.. Préstamo de larga duración. El acuerdo contempla un préstamo inicial de diez años, prorrogable por otros diez más, lo que permitirá que las piezas se exhiban en el Museo das Peregrinacións bajo los mismos criterios de seguridad, conservación y custodia que tenían en el centro barcelonés.. El conselleiro de Cultura, José López Campos, calificó la restitución como “una cuestión de justicia que era necesario resolver” y destacó la colaboración institucional que ha hecho posible el retorno. También agradeció el papel desempeñado por el Ayuntamiento de Barcelona y por el propio Museo Marès, que adquirió las esculturas en 1980 a un coleccionista privado.. Por su parte, el concejal de Cultura e Industrias Creativas del Ayuntamiento de Barcelona, Xavier Marcé, subrayó que el préstamo responde a un acuerdo basado en la “lealtad institucional” entre administraciones públicas, permitiendo que las obras sean accesibles a la ciudadanía gallega en un museo público.. Un Cristo en Majestad y los símbolos de los evangelistas. Las piezas recuperadas representan un Cristo en Majestad y una talla con los símbolos de los evangelistas San Lucas y San Xoán. Ambas formaban parte de la fachada principal del monasterio benedictino de Carboeiro, uno de los grandes exponentes del románico gallego y vinculado al entorno artístico del Mestre Mateo.. El monasterio sufrió durante el siglo XX importantes expolios, hasta el punto de que actualmente conserva muy poca escultura original. La sustracción de estas obras se produjo en 1957, tal y como pudo documentar el investigador Francisco Prado-Vilar, cuya labor fue clave para acreditar la ilegalidad de la operación.. La clave jurídica estuvo en demostrar que las piezas fueron retiradas después de que Carboeiro hubiese sido declarado Monumento Nacional en 1931, lo que implicaba que cualquier extracción de elementos arquitectónicos era ilegal. La existencia de una denuncia por la sustracción fechada en 1957 resultó determinante para fundamentar la reclamación.. “Una relación ejemplar”. Durante el acto oficial, la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, destacó el carácter colaborativo del proceso y lo contrapuso a otros casos de recuperación patrimonial que han requerido largos procedimientos judiciales. En este caso, subrayó, el acuerdo institucional ha permitido resolver la situación sin litigios, en lo que definió como una “relación ejemplar” entre administraciones.. Tanto la alcaldesa como el investigador Francisco Prado-Vilar expresaron su deseo de que este precedente abra la puerta a la restitución de otras piezas enajenadas del patrimonio gallego, como las columnas románicas del primitivo altar de la Catedral de Santiago que se conservan en el Museo Arqueológico Nacional.
Un acuerdo entre la Xunta y el Ayuntamiento de Barcelona permite el retorno de las piezas, que se exhibirán en el Museo das Peregrinacións
Casi siete décadas después de su desaparición, dos esculturas románicas arrancadas del Monasterio de San Lourenzo de Carboeiro han regresado este viernes a Galicia en un acto cargado de simbolismo en Santiago, donde instituciones y expertos celebraron la restitución de unas piezas consideradas esenciales para comprender el legado medieval vinculado al entorno del Mestre Mateo.. Se trata de dos esculturas románicas que formaban parte del tímpano principal de este monasterio, ubicado en Silleda (Pontevedra), y que fueron expoliadas en 1957, durante el franquismo. Tras décadas fuera de la comunidad, custodiadas en el Museo Frederic Marès de Barcelona, regresan ahora gracias a un acuerdo institucional de cesión de larga duración entre la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento de Barcelona.. Préstamo de larga duración. El acuerdo contempla un préstamo inicial de diez años, prorrogable por otros diez más, lo que permitirá que las piezas se exhiban en el Museo das Peregrinacións bajo los mismos criterios de seguridad, conservación y custodia que tenían en el centro barcelonés.. El conselleiro de Cultura, José López Campos, calificó la restitución como “una cuestión de justicia que era necesario resolver” y destacó la colaboración institucional que ha hecho posible el retorno. También agradeció el papel desempeñado por el Ayuntamiento de Barcelona y por el propio Museo Marès, que adquirió las esculturas en 1980 a un coleccionista privado.. Por su parte, el concejal de Cultura e Industrias Creativas del Ayuntamiento de Barcelona, Xavier Marcé, subrayó que el préstamo responde a un acuerdo basado en la “lealtad institucional” entre administraciones públicas, permitiendo que las obras sean accesibles a la ciudadanía gallega en un museo público.. Un Cristo en Majestad y los símbolos de los evangelistas. Las piezas recuperadas representan un Cristo en Majestad y una talla con los símbolos de los evangelistas San Lucas y San Xoán. Ambas formaban parte de la fachada principal del monasterio benedictino de Carboeiro, uno de los grandes exponentes del románico gallego y vinculado al entorno artístico del Mestre Mateo.. El monasterio sufrió durante el siglo XX importantes expolios, hasta el punto de que actualmente conserva muy poca escultura original. La sustracción de estas obras se produjo en 1957, tal y como pudo documentar el investigador Francisco Prado-Vilar, cuya labor fue clave para acreditar la ilegalidad de la operación.. La clave jurídica estuvo en demostrar que las piezas fueron retiradas después de que Carboeiro hubiese sido declarado Monumento Nacional en 1931, lo que implicaba que cualquier extracción de elementos arquitectónicos era ilegal. La existencia de una denuncia por la sustracción fechada en 1957 resultó determinante para fundamentar la reclamación.. “Una relación ejemplar”. Durante el acto oficial, la alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, destacó el carácter colaborativo del proceso y lo contrapuso a otros casos de recuperación patrimonial que han requerido largos procedimientos judiciales. En este caso, subrayó, el acuerdo institucional ha permitido resolver la situación sin litigios, en lo que definió como una “relación ejemplar” entre administraciones.. Tanto la alcaldesa como el investigador Francisco Prado-Vilar expresaron su deseo de que este precedente abra la puerta a la restitución de otras piezas enajenadas del patrimonio gallego, como las columnas románicas del primitivo altar de la Catedral de Santiago que se conservan en el Museo Arqueológico Nacional.
Noticias de Galicia: última hora y actualidad de A Coruña, Vigo, Lugo, Santiago de Compostela
