Ferran Torres ha vuelto a la selección española para jugar los partidos de la Nations League sin que nadie haya olvidado su gol en la final del Mundial. Eso sí, le ha cambiado la vida porque ahora vuelve desde el PSG, no desde Barcelona. Le va bien en el equipo de Luis Enrique, aunque seguro que echa de menos la paella, su comida favorita. Sí que puede comer pizza.. El gol que lo cambió todo. El delantero valenciano cumplió 26 años como campeón del mundo, con el tanto más importante de su vida ya en el bolsillo. Ferran marcó en el minuto 106 de la prórroga de la final, y aquel remate decidió el título para España. Una jugada que convirtió al atacante en protagonista indiscutible del Mundial 2026 y que cerró el torneo de la mejor manera posible para la selección española. Torres lo contó todo en El Hormiguero de Pablo Motos, donde repasó cómo vivió aquella noche y lo que significó para él marcar en el momento más exigente de una competición.. De Barcelona a París. Ganar el Mundial aceleró los tiempos. Ferran dejó el FC Barcelona tras el torneo y recaló en el Paris Saint-Germain, donde coincide de nuevo con Luis Enrique en el banquillo. El salto a París supone un cambio de escenario considerable para el delantero de Foios, que ahora compagina la ciudad francesa con las llamadas de la selección española. Dos mundos distintos, aunque el fútbol siga siendo el mismo hilo conductor. Ferran Torres aterrizó en el PSG con el crédito de haber sido uno de los jugadores más determinantes del campeonato del mundo, y eso pesa en la forma en que lo recibe el club y en cómo lo percibe el aficionado europeo.. Las raíces de Foios. Hay algo que no ha cambiado con los contratos millonarios ni con los viajes entre capitales, y es la relación de Ferran Torres con su localidad natal. Foios, en la comarca valenciana, sigue siendo una referencia constante en la vida del jugador, que no disimula el vínculo con sus raíces cuando le preguntan por ello. Y si hay algo que resume bien esa conexión con la tierra, es la gastronomía. En una entrevista con Mundo Deportivo hace años, Torres fue directo al hablar de sus preferencias culinarias. Respondió que la pizza. Entonces le preguntaron si, como valenciano, no era la paella: «Es que la paella la quito porque la paella ya la tengo de serie, es algo normal para mí». Años después no dudó: «Si tengo que recomendar un plato, siempre digo la paella valenciana de pollo y conejo». Las exigencias de la dieta de élite no han borrado ese apego a la cocina tradicional de su tierra.. Al delantero le preguntaron si se animaría a preparar él mismo esa paella que tanto recomienda, y Torres respondió sin rodeos: «Yo probaría a cocinarla, puede que no me quede muy buena, pero lo intentaría».
El futbolista valenciano es de los más mediáticos de la selección española tras su gol en el Mundial. Cuida mucho su nutrición
Ferran Torres ha vuelto a la selección española para jugar los partidos de la Nations League sin que nadie haya olvidado su gol en la final del Mundial. Eso sí, le ha cambiado la vida porque ahora vuelve desde el PSG, no desde Barcelona. Le va bien en el equipo de Luis Enrique, aunque seguro que echa de menos la paella, su comida favorita. Sí que puede comer pizza.. El gol que lo cambió todo. El delantero valenciano cumplió 26 años como campeón del mundo, con el tanto más importante de su vida ya en el bolsillo. Ferran marcó en el minuto 106 de la prórroga de la final, y aquel remate decidió el título para España. Una jugada que convirtió al atacante en protagonista indiscutible del Mundial 2026 y que cerró el torneo de la mejor manera posible para la selección española. Torres lo contó todo en El Hormiguero de Pablo Motos, donde repasó cómo vivió aquella noche y lo que significó para él marcar en el momento más exigente de una competición.. De Barcelona a París. Ganar el Mundial aceleró los tiempos. Ferran dejó el FC Barcelona tras el torneo y recaló en el Paris Saint-Germain, donde coincide de nuevo con Luis Enrique en el banquillo. El salto a París supone un cambio de escenario considerable para el delantero de Foios, que ahora compagina la ciudad francesa con las llamadas de la selección española. Dos mundos distintos, aunque el fútbol siga siendo el mismo hilo conductor. Ferran Torres aterrizó en el PSG con el crédito de haber sido uno de los jugadores más determinantes del campeonato del mundo, y eso pesa en la forma en que lo recibe el club y en cómo lo percibe el aficionado europeo.. Las raíces de Foios. Hay algo que no ha cambiado con los contratos millonarios ni con los viajes entre capitales, y es la relación de Ferran Torres con su localidad natal. Foios, en la comarca valenciana, sigue siendo una referencia constante en la vida del jugador, que no disimula el vínculo con sus raíces cuando le preguntan por ello. Y si hay algo que resume bien esa conexión con la tierra, es la gastronomía. En una entrevista con Mundo Deportivo hace años, Torres fue directo al hablar de sus preferencias culinarias. Respondió que la pizza. Entonces le preguntaron si, como valenciano, no era la paella: «Es que la paella la quito porque la paella ya la tengo de serie, es algo normal para mí». Años después no dudó: «Si tengo que recomendar un plato, siempre digo la paella valenciana de pollo y conejo». Las exigencias de la dieta de élite no han borrado ese apego a la cocina tradicional de su tierra.. Al delantero le preguntaron si se animaría a preparar él mismo esa paella que tanto recomienda, y Torres respondió sin rodeos: «Yo probaría a cocinarla, puede que no me quede muy buena, pero lo intentaría».
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