Para cerrar la semana, El Hormiguero ha recibido este jueves a Fernando Tejero. El actor visitó el programa de Antena 3 para presentar su nuevo proyecto teatral: la obra Cómicos de Roma, que se estrenará el próximo mes de agosto en el marco del Festival de Mérida.. Durante la entrevista, el intérprete ofreció algún que otro detalle sobre la obra, en la que estará acompañado por su sobrino, Álvaro Tejero, algo que al intérprete le llena de orgullo. «Es una función muy especial para mí porque actúo con él […] Es muy currante, se merece trabajar en esto porque estudió. Estoy encantado de que debute conmigo», alegó sobre él.. En relación con el teatro, Pablo Motos le preguntó por el amuleto que siempre lleva consigo cuando sale a actuar. «Es de Emma Penella», indicó el presentador. El intérprete aprovechó la cita para explicar lo que significaba para él su compañera de profesión: «Era mi tía de Madrid, tenía una relación brutal. Cuando me tuvieron que operar, ella estaba fatal, pero ahí estuvo día y noche en el hospital. El traje que llevé la primera vez que fui a los Goya me lo regaló ella».. «Tengo un reloj (de Emma Penella) que solo lo llevo cuando hago teatro y, si el personaje lo requiere, me lo pongo en homenaje a ella. Siempre la tengo muy presente, para mí fue una maestra, un referente y familia», indicó sobre el talismán que guarda relacionado con la fallecida actriz.. Tras rendirle pleitesía, Fernando Tejero contó una anécdota muy especial que vivió con ella durante una grabación de Aquí no hay quien viva: «Estuve a punto de cargármela porque había un capítulo que se llamaba Érase una rata y ella decía: ‘Por favor, que no haya ninguna secuencia en la que yo vea una rata porque me muero’. Y le decían: ‘Son ratas de laboratorio con el pelo teñido’ […] Estábamos esperando a que se iluminase para hacer una secuencia y a mí no se me ocurre ir por detrás y hacerle con los dedos como si fuera una rata». «Pensaba que me la había cargado. La cara de ella… Yo ahora me río, pero lo pasé fatal», confesó.
El actor visitó el programa de Pablo Motos para presentar su nueva obra de teatro, ‘Cómicos de Roma’, que se estrenará en agosto en el Festival de Mérida.
20MINUTOS.ES – Televisión
Para cerrar la semana, El Hormiguero ha recibido este jueves a Fernando Tejero. El actor visitó el programa de Antena 3 para presentar su nuevo proyecto teatral: la obra Cómicos de Roma, que se estrenará el próximo mes de agosto en el marco del Festival de Mérida.. Durante la entrevista, el intérprete ofreció algún que otro detalle sobre la obra, en la que estará acompañado por su sobrino, Álvaro Tejero, algo que al intérprete le llena de orgullo. «Es una función muy especial para mí porque actúo con él […] Es muy currante, se merece trabajar en esto porque estudió. Estoy encantado de que debute conmigo», alegó sobre él.. En relación con el teatro, Pablo Motos le preguntó por el amuleto que siempre lleva consigo cuando sale a actuar. «Es de Emma Penella», indicó el presentador. El intérprete aprovechó la cita para explicar lo que significaba para él su compañera de profesión: «Era mi tía de Madrid, tenía una relación brutal. Cuando me tuvieron que operar, ella estaba fatal, pero ahí estuvo día y noche en el hospital. El traje que llevé la primera vez que fui a los Goya me lo regaló ella».. «Tengo un reloj (de Emma Penella) que solo lo llevo cuando hago teatro y, si el personaje lo requiere, me lo pongo en homenaje a ella. Siempre la tengo muy presente, para mí fue una maestra, un referente y familia», indicó sobre el talismán que guarda relacionado con la fallecida actriz.. Tras rendirle pleitesía, Fernando Tejero contó una anécdota muy especial que vivió con ella durante una grabación de Aquí no hay quien viva: «Estuve a punto de cargármela porque había un capítulo que se llamaba Érase una rata y ella decía: ‘Por favor, que no haya ninguna secuencia en la que yo vea una rata porque me muero’. Y le decían: ‘Son ratas de laboratorio con el pelo teñido’ […] Estábamos esperando a que se iluminase para hacer una secuencia y a mí no se me ocurre ir por detrás y hacerle con los dedos como si fuera una rata». «Pensaba que me la había cargado. La cara de ella… Yo ahora me río, pero lo pasé fatal», confesó.
