Fernando Alonso acabó el Gran Premio de España en Madrid con el coche roto, una sanción ajena y la sensación de que el fin de semana fue una acumulación de problemas que le impidió mostrar nada de lo que él y el equipo pretendían. El público llenó las gradas y arropó al piloto asturiano, pero Aston Martin estuvo muy lejos del nivel al que aspira.. Una carrera de daños y sustos. La jornada se complicó desde el primer metro. «Hemos tenido mil y un problemas, hemos tenido que cambiar el morro», admitió Fernando Alonso, y el monoplaza completó buena parte de la prueba con el fondo plano dañado, lo que mermó su capacidad aerodinámica durante prácticamente toda la carrera. «Hemos tenido el coche dañado toda la carrera, sin una parte del suelo», confirmó. A eso se sumó el incidente con Carlos Sainz en una curva, un choque que en algún momento le generó una inquietud real sobre su propia seguridad. «Afortunadamente estoy sano y salvo también, que por un momento pensé que igual no lo estaba», dijo el asturiano. Sainz, por su parte, respondió sin contemplaciones ante la sanción que le impusieron: «No hay nada que decir. Es la naturaleza de esa curva cuando giras a la derecha. Creo que se quejó por la radio, así que consiguió que me impusieran una sanción, como siempre». Alonso, al ser preguntado sobre si esa penalización le había cambiado algo, fue claro en su evaluación: «Sí, el suelo está roto, pero bueno, el coche delante creo que es Bergman, está a 40 segundos, tampoco lo hubiese alcanzado». Y añadió que Bortoletto y los Audi también quedaron fuera de su alcance ese día: «Luego está Bortoletto, así que los Audi en otra liga, así que no creo que hubiese cambiado la posición final». Alonso fue tajante: «A 340 km prefiero que nadie me encierre contra el muro, prefiero estar vivo a final de carrera».. El momento que sí rescató. Con todo lo que salió mal dentro de la pista, Alonso encontró su imagen del fin de semana en otro lado. La vuelta lenta hacia boxes al terminar la carrera fue el instante que más le quedó. «¿Lo mejor es el fin de semana?, la vuelta de entrada a boxes, he ido a 20 km por hora todo el in-lap y he tardado como 5 minutos en llegar al Pitlane porque quería empaparme de todo el mundo y todas las gradas», relató. A ese calor del público respondió con cierta ambivalencia: «Bien, aunque como digo, no fue una carrera demasiado limpia y no pudimos hacer nuestro trabajo como nos lo merecíamos, y seguramente la afición se merecía, pero bueno, es lo que hay». Terminar la prueba fue en todo caso algo que puso en la columna del haber: «Finalmente terminó la carrera, es positivo, porque se busca información, pero siempre querés un poco más».. Sin evoluciones y con el techo claro. El rendimiento del fin de semana tampoco respondió a ningún progreso técnico reciente, porque sencillamente no lo hubo. «Más o menos igual, no creo que haya cambiado mucho, tampoco hemos cambiado el coche». Y la perspectiva para lo que queda de temporada no invita al optimismo: «No, no va a haber más evoluciones, ya este año es lo que hay». El asturiano reconoció sin rodeos que el ritmo les faltó en todos los momentos del fin de semana: «Ha sido difícil, difícil porque no hemos tenido el ritmo en todo el fin de semana y tampoco lo hemos tenido en carrera». La única lectura positiva que extrajo fue la de aprendizaje: «Ha sido una carrera para aprender cosas y llegar más fuertes.
La polémica por el choque entre Carlos Sainz y Fernando Alonso en el Gran Premio de España de Madrid sigue coleando
Fernando Alonso acabó el Gran Premio de España en Madrid con el coche roto, una sanción ajena y la sensación de que el fin de semana fue una acumulación de problemas que le impidió mostrar nada de lo que él y el equipo pretendían. El público llenó las gradas y arropó al piloto asturiano, pero Aston Martin estuvo muy lejos del nivel al que aspira.. Una carrera de daños y sustos. La jornada se complicó desde el primer metro. «Hemos tenido mil y un problemas, hemos tenido que cambiar el morro», admitió Fernando Alonso, y el monoplaza completó buena parte de la prueba con el fondo plano dañado, lo que mermó su capacidad aerodinámica durante prácticamente toda la carrera. «Hemos tenido el coche dañado toda la carrera, sin una parte del suelo», confirmó. A eso se sumó el incidente con Carlos Sainz en una curva, un choque que en algún momento le generó una inquietud real sobre su propia seguridad. «Afortunadamente estoy sano y salvo también, que por un momento pensé que igual no lo estaba», dijo el asturiano. Sainz, por su parte, respondió sin contemplaciones ante la sanción que le impusieron: «No hay nada que decir. Es la naturaleza de esa curva cuando giras a la derecha. Creo que se quejó por la radio, así que consiguió que me impusieran una sanción, como siempre». Alonso, al ser preguntado sobre si esa penalización le había cambiado algo, fue claro en su evaluación: «Sí, el suelo está roto, pero bueno, el coche delante creo que es Bergman, está a 40 segundos, tampoco lo hubiese alcanzado». Y añadió que Bortoletto y los Audi también quedaron fuera de su alcance ese día: «Luego está Bortoletto, así que los Audi en otra liga, así que no creo que hubiese cambiado la posición final». Alonso fue tajante: «A 340 km prefiero que nadie me encierre contra el muro, prefiero estar vivo a final de carrera».. El momento que sí rescató. Con todo lo que salió mal dentro de la pista, Alonso encontró su imagen del fin de semana en otro lado. La vuelta lenta hacia boxes al terminar la carrera fue el instante que más le quedó. «¿Lo mejor es el fin de semana?, la vuelta de entrada a boxes, he ido a 20 km por hora todo el in-lap y he tardado como 5 minutos en llegar al Pitlane porque quería empaparme de todo el mundo y todas las gradas», relató. A ese calor del público respondió con cierta ambivalencia: «Bien, aunque como digo, no fue una carrera demasiado limpia y no pudimos hacer nuestro trabajo como nos lo merecíamos, y seguramente la afición se merecía, pero bueno, es lo que hay». Terminar la prueba fue en todo caso algo que puso en la columna del haber: «Finalmente terminó la carrera, es positivo, porque se busca información, pero siempre querés un poco más».. Sin evoluciones y con el techo claro. El rendimiento del fin de semana tampoco respondió a ningún progreso técnico reciente, porque sencillamente no lo hubo. «Más o menos igual, no creo que haya cambiado mucho, tampoco hemos cambiado el coche». Y la perspectiva para lo que queda de temporada no invita al optimismo: «No, no va a haber más evoluciones, ya este año es lo que hay». El asturiano reconoció sin rodeos que el ritmo les faltó en todos los momentos del fin de semana: «Ha sido difícil, difícil porque no hemos tenido el ritmo en todo el fin de semana y tampoco lo hemos tenido en carrera». La única lectura positiva que extrajo fue la de aprendizaje: «Ha sido una carrera para aprender cosas y llegar más fuertes.
Noticias de Fórmula 1 hoy: última hora F1
