España es una auténtica joya arquitectónica en general. Pero en particular cuenta con numerosos pueblos que hacen que nuestro país sea un referente cultural en el mundo. Cada español tiene su rincón preferido, pero la revista de viajes de más prestigio, «National Geographic» ha elegido las villas medievales más bonitas. Calles de piedra, castillos e iglesias han seducido a la publicación, que asegura que recorrer estas localidades es hacer un auténtico viaje al pasado. Pero es que además destaca que un viaje a estos pueblos no es recomendable solo por su impresionante patrimonio, sino porque también ofrecen experiencias gastronómicas, festivales locales y rutas naturales que enriquecen la visita, convirtiéndolos en destinos ideales en cualquier época del año.. Un pueblo medieval es un lugar cerrado dentro del paisaje agrícola y forestal, sirviendo de fortaleza defensiva y refugio de los habitantes y campesinos del entorno, a la vez que constituye el mercado del área de influencia. A estos centros acudían los campesinos a vender sus excedentes (cereales, frutas, carne, etc), a la vez que compraban artículos de uso cotidiano elaborados por los artesanos (herramientas, cerámica, o ropa…). Por ello el comercio ha sido caracterizado como su función principal, y por ese motivo se requirió que hubiera disposición de plazas o espacios públicos para poder realizar tareas de mercado.. Las ciudades medievales estaban rodeadas de altas murallas para su protección y algunas contaban con una fortaleza construida dentro del recinto de la ciudad conocida como ciudadela. En sus puertas se cobraban los impuestos sobre las mercancías que entraban en la ciudad. Las puertas se cerraban por la noche pero por el día permanecían abiertas.. Los edificios más destacados eran la catedral, la casa consistorial, la universidad, la lonja, las iglesias y conventos, las hospederías, los hospitales y los palacios de algunos nobles y burgueses. La ciudad se dividía en barrios, cada uno con su propia parroquia. Disponían de un gran espacio abierto, la plaza del mercado, donde los comerciantes y campesinos instalaban sus tenderetes y en el que tenían lugar los principales acontecimientos de la ciudad: las representaciones de los artistas, las celebraciones festivas y los ajusticiamientos.. Pueblos más bonitos para National Geographic. Pues las villas medievales más espectaculares para National Geographic son:. Urueña (Valladolid). La localidad vallisoletana de Urueña, considerada como la “Villa del Libro”, cuenta con una muralla construida entre los siglos XII y XIII que aun se mantiene intacta, así como su característico castillo. Fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1975. También posee Extramuros, un bonito mirador desde el que observar Tierra de Campos y donde se pueden visitar palomares tradicionales y la ermita santuario de Nuestra Señora de la Anunciada.. Además dispone de uno de los cascos urbanos mejor conservados de la provincia de Valladolid, ofreciendo a su visitante el aspecto de una pequeña ciudad medieval. Sus calles y sus casas restauradas y reformadas ofrecen un aspecto de pequeña ciudad medieval. Conserva gran parte de la muralla con dos de sus puertas, algunos lienzos del castillo, casonas de piedra de cierta calidad y una iglesia parroquial gótico-renacentista. Tiene además cuatro museos muy interesantes.. Fuera del recinto amurallado y a poca distancia está la ermita románica de La Anunciada y las ruinas de un antiguo monasterio. En el término municipal se han encontrado restos prehistóricos. Sus calles son de trazado medieval, con algunas casas de piedra de sillería, reconstruidas y la mayoría de adobe. La casa conocida como de la Mayorazga (o simplemente la Casona) está recuperada y convertida en el museo etnográfico de Joaquín Díaz. Urueña, fue la primera Villa del Libro registrada en España.. La Alberca (Salamanca). Erigido en la Sierra salmantina de Francia, La Alberca es el primer pueblo de España declarado conjunto histórico-artístico. Sus calles empedradas, balcones de madera llenos de flores y la Plaza Mayor animada son el escenario perfecto para una escapada con sabor a autenticidad, destacan por encima de todo.. Entre sus principales lugares que visitar se encuentran la Plaza Mayor, que se trata del gran símbolo de La Alberca. Fortificada y con un crucero de granito del siglo XVIII presidiéndola, es el centro de la vida en el pueblo y sus habitantes lo saben puesto que se esmeran en cuidar cada detalle de las fachadas balconadas y los comercios que en ella se encuentran. Y, entre todos los edificios y escudos de bella factura, destacan el Ayuntamiento y la Casa Ducal.. La arquitectura serrana de La Alberca es de una belleza hipnótica. Y es que, sus callejuelas empedradas están repletas de casas construidas a base de piedra y entramados geométricos de madera. No te dejes engañar por su pequeño tamaño, te recomiendo dedicar varias horas para disfrutar de su arquitectura popular.. Frías (Burgos). La considerada como ciudad más pequeña del mundo cuenta con una riqueza patrimonial única entre las que destacan:. Castillo de los Duques de Frías. La principal visita en Frías es el Castillo de los Duques de Frías o de los Velasco. Está situado en lo alto del cerro de la Muela y se puede ver desde cualquier punto de la localidad. Su construcción data del siglo IX como fortaleza defensiva aunque la estructura que se observa en la actualidad es de finales del siglo XII y principios del XIII, durante el reinado de Alfonso VIII. Se puede acceder a su interior cruzando un puente levadizo sobre un foso. Alrededor del patio de armas se conservan restos de las antiguas dependencias, como estancias de servicios, graneros y bodegas. Desde la parte superior de la torre del homenaje las vistas de Frías y de sus alrededores son impresionantes.. Casas Colgadas. Las casas colgadas son el principal emblema del municipio burgalés. Todas son de dos o tres alturas, y la mayoría de ellas conservan la bodega ya que Frías ha tenido una gran actividad vinícola a lo largo de su historia. Las casas cuelgan desde la roca y su fachada tiene entramados de madera. La calle Antonio Carpintero y la calle San Mayor de San Vítores son las mejores para observarlas en todo su esplendor. En la antigüedad estaban rodeadas por una muralla, de la que actualmente sólo quedan algunos restos y dos de las puertas, la de Medina y la del Postigo.. Palacio de los Salazar. Situado en la plaza de Alfonso VIII, en la actualidad acoge la Oficina de Turismo de Frías. Conserva el escudo con las 13 estrellas de los Salazar.. Puente Medieval. El puente medieval del pueblo tiene nueve arcos y 143 metros de longitud. A pesar de su nombre, su origen es románico. Fue en el siglo XIV cuando se le añadió una torre defensiva en la parte central. Quienes quisieran cruzar el puente tenían que pagar el derecho de pontazgo en función de su lugar de residencia y los bienes que portaran.. Calzada Romana. Por Frías pasa una de las calzadas romanas más importantes de la Península Ibérica, que comunica el norte del país con la meseta castellana.. Iglesia Parroquial de San Vicente Mártir y San Sebastián. Es el principal templo religioso de la localidad, y está ubicado en el casco antiguo. De la construcción primitiva románica apenas quedan algunos restos. La torre se cayó a principios del siglo XX y tuvo que ser levantada de nuevo. En los siglos XIV y XVI se añadieron la capilla del Santo Cristo de las Tentaciones y la capilla de la Visitación a la nave central.. Castrillo de los Polvazares (León). Esta localidad leonesa perteneciente al municipio de Astorga, en la comarca de Maragatería, fue declarada en 1980 Conjunto Histórico-Artístico de alto valor monumental. Se trata de un pueblo de calles empedradas y casas blasonadas conserva íntegra su arquitectura popular. La piedra y arcilla roja de sus fachadas contrasta con los vivos colores de los portones y ventanas: azules, verdes y blancos. Tonos que descubren un pasado arriero a los turistas que atraviesan la calle Real, columna vertebral de la villa.. Es una de las paradas obligadas en la ruta del Camino de Santiago Francés. Dentro del pueblo se puede encontrar la Iglesia parroquial de Santa María Magdalena, construida en el siglo XVIII, cuenta con una torre con campanario, y está situada en la plaza con el busto dedicado a la escritora Concha Espina, quien visitó Castrillo de los Polvazares en 1912 para documentarse, pues estaba preparando su novela ‘La Esfinge Maragata’.. En los alrededores del pueblo se encuentra la ruta del Prado de San Juan, un agradable paseo por bosques y prados cercanos al pueblo. Otro lugar de interés es el pequeño Parque de Castrillo, que está situado en la ribera del río, y es una agradable zona verde que recibe a visitantes y peregrinos.. Puebla de Sanabria (Zamora). La capital de la comarca zamorana de Sanabria se encuentra en un territorio al que la naturaleza ha dotado de especiales características defensivas, modeladas a lo largo de los siglos por el arroyo Ferrera y los ríos Tera y Castro, que la han dotado de su especial fisonomía de espigón. Además, su ubicación estratégica junto a la frontera con Portugal, hizo que esta plaza fuera desde antiguo una villa aforada, fortificada y amurallada, con un notable protagonismo en la formación histórica del territorio que la rodea.. La localidad, declarada Conjunto Histórico-Artístico, prosperó en la Edad Media como un enclave estratégico. Entre sus atractivos patrimoniales resaltan:. El Castillo. En la actualidad se trata de uno los recintos fortificados mejor conservados de la provincia de Zamora. Además participó de manera principal y directa en las guerras de Portugal que tuvieron lugar durante el siglo XVII, sufriendo durante ellas un deterioro considerable. En su casco histórico sobresale la Torre del Homenaje que alberga la Casa de la Cultura, un biblioteca y un pequeño museo.. La Plaza Mayor. Está presidida por un emblemático edificio del siglo XV en el que en estos momentos está situado el Ayuntamiento.. Iglesia de Santa María de Azogue. Este templo combina estilos artísticos por las restauraciones sufridas, en su interior destacan su pila bautismal y su órgano, y tiene adosada la ermita de San Cayetano.. En la parte baja del pueblo hay una agradable playa fluvial donde disfrutar junto al río Tera. Esto es solo un aperitivo del entorno natural de Puebla de Sanabria, ya que a pocos kilómetros se encuentra el Parque Natural del Lago de Sanabria. Este es el único lago de origen glaciar de España, el mayor lago natural de toda la península y el mayor lago de origen glaciar de Europa.. Aquí se organizan cruceros y la gente se reúne en verano para refrescarse y pasar el día en un paraje natural único. En el mismo parque también está la laguna de los Peces que, pese a no ser la única, es la más grande. Para conocer el parque lo mejor es recorrer alguna de las múltiples rutas de senderismo y acudir a la Casa del Parque del lago de Sanabria.
La publicación destaca que estas villas además de su impresionante patrimonio, ofrecen experiencias gastronómicas, festivales locales y rutas naturales que enriquecen la visita
España es una auténtica joya arquitectónica en general. Pero en particular cuenta con numerosos pueblos que hacen que nuestro país sea un referente cultural en el mundo. Cada español tiene su rincón preferido, pero la revista de viajes de más prestigio, «National Geographic» ha elegido las villas medievales más bonitas. Calles de piedra, castillos e iglesias han seducido a la publicación, que asegura que recorrer estas localidades es hacer un auténtico viaje al pasado. Pero es que además destaca que un viaje a estos pueblos no es recomendable solo por su impresionante patrimonio, sino porque también ofrecen experiencias gastronómicas, festivales locales y rutas naturales que enriquecen la visita, convirtiéndolos en destinos ideales en cualquier época del año.. Un pueblo medieval es un lugar cerrado dentro del paisaje agrícola y forestal, sirviendo de fortaleza defensiva y refugio de los habitantes y campesinos del entorno, a la vez que constituye el mercado del área de influencia. A estos centros acudían los campesinos a vender sus excedentes (cereales, frutas, carne, etc), a la vez que compraban artículos de uso cotidiano elaborados por los artesanos (herramientas, cerámica, o ropa…). Por ello el comercio ha sido caracterizado como su función principal, y por ese motivo se requirió que hubiera disposición de plazas o espacios públicos para poder realizar tareas de mercado.. Las ciudades medievales estaban rodeadas de altas murallas para su protección y algunas contaban con una fortaleza construida dentro del recinto de la ciudad conocida como ciudadela. En sus puertas se cobraban los impuestos sobre las mercancías que entraban en la ciudad. Las puertas se cerraban por la noche pero por el día permanecían abiertas.. Los edificios más destacados eran la catedral, la casa consistorial, la universidad, la lonja, las iglesias y conventos, las hospederías, los hospitales y los palacios de algunos nobles y burgueses. La ciudad se dividía en barrios, cada uno con su propia parroquia. Disponían de un gran espacio abierto, la plaza del mercado, donde los comerciantes y campesinos instalaban sus tenderetes y en el que tenían lugar los principales acontecimientos de la ciudad: las representaciones de los artistas, las celebraciones festivas y los ajusticiamientos.. Pueblos más bonitos para National Geographic. Pues las villas medievales más espectaculares para National Geographic son:. Urueña (Valladolid). La localidad vallisoletana de Urueña, considerada como la “Villa del Libro”, cuenta con una muralla construida entre los siglos XII y XIII que aun se mantiene intacta, así como su característico castillo. Fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1975. También posee Extramuros, un bonito mirador desde el que observar Tierra de Campos y donde se pueden visitar palomares tradicionales y la ermita santuario de Nuestra Señora de la Anunciada.. Además dispone de uno de los cascos urbanos mejor conservados de la provincia de Valladolid, ofreciendo a su visitante el aspecto de una pequeña ciudad medieval. Sus calles y sus casas restauradas y reformadas ofrecen un aspecto de pequeña ciudad medieval. Conserva gran parte de la muralla con dos de sus puertas, algunos lienzos del castillo, casonas de piedra de cierta calidad y una iglesia parroquial gótico-renacentista. Tiene además cuatro museos muy interesantes.. Fuera del recinto amurallado y a poca distancia está la ermita románica de La Anunciada y las ruinas de un antiguo monasterio. En el término municipal se han encontrado restos prehistóricos. Sus calles son de trazado medieval, con algunas casas de piedra de sillería, reconstruidas y la mayoría de adobe. La casa conocida como de la Mayorazga (o simplemente la Casona) está recuperada y convertida en el museo etnográfico de Joaquín Díaz. Urueña, fue la primera Villa del Libro registrada en España.. La Alberca (Salamanca). Erigido en la Sierra salmantina de Francia, La Alberca es el primer pueblo de España declarado conjunto histórico-artístico. Sus calles empedradas, balcones de madera llenos de flores y la Plaza Mayor animada son el escenario perfecto para una escapada con sabor a autenticidad, destacan por encima de todo.. Entre sus principales lugares que visitar se encuentran la Plaza Mayor, que se trata del gran símbolo de La Alberca. Fortificada y con un crucero de granito del siglo XVIII presidiéndola, es el centro de la vida en el pueblo y sus habitantes lo saben puesto que se esmeran en cuidar cada detalle de las fachadas balconadas y los comercios que en ella se encuentran. Y, entre todos los edificios y escudos de bella factura, destacan el Ayuntamiento y la Casa Ducal.. La arquitectura serrana de La Alberca es de una belleza hipnótica. Y es que, sus callejuelas empedradas están repletas de casas construidas a base de piedra y entramados geométricos de madera. No te dejes engañar por su pequeño tamaño, te recomiendo dedicar varias horas para disfrutar de su arquitectura popular.. Frías (Burgos). La considerada como ciudad más pequeña del mundo cuenta con una riqueza patrimonial única entre las que destacan:. Castillo de los Duques de Frías. La principal visita en Frías es el Castillo de los Duques de Frías o de los Velasco. Está situado en lo alto del cerro de la Muela y se puede ver desde cualquier punto de la localidad. Su construcción data del siglo IX como fortaleza defensiva aunque la estructura que se observa en la actualidad es de finales del siglo XII y principios del XIII, durante el reinado de Alfonso VIII. Se puede acceder a su interior cruzando un puente levadizo sobre un foso. Alrededor del patio de armas se conservan restos de las antiguas dependencias, como estancias de servicios, graneros y bodegas. Desde la parte superior de la torre del homenaje las vistas de Frías y de sus alrededores son impresionantes.. Casas Colgadas. Las casas colgadas son el principal emblema del municipio burgalés. Todas son de dos o tres alturas, y la mayoría de ellas conservan la bodega ya que Frías ha tenido una gran actividad vinícola a lo largo de su historia. Las casas cuelgan desde la roca y su fachada tiene entramados de madera. La calle Antonio Carpintero y la calle San Mayor de San Vítores son las mejores para observarlas en todo su esplendor. En la antigüedad estaban rodeadas por una muralla, de la que actualmente sólo quedan algunos restos y dos de las puertas, la de Medina y la del Postigo.. Palacio de los Salazar. Situado en la plaza de Alfonso VIII, en la actualidad acoge la Oficina de Turismo de Frías. Conserva el escudo con las 13 estrellas de los Salazar.. Puente Medieval. El puente medieval del pueblo tiene nueve arcos y 143 metros de longitud. A pesar de su nombre, su origen es románico. Fue en el siglo XIV cuando se le añadió una torre defensiva en la parte central. Quienes quisieran cruzar el puente tenían que pagar el derecho de pontazgo en función de su lugar de residencia y los bienes que portaran.. Calzada Romana. Por Frías pasa una de las calzadas romanas más importantes de la Península Ibérica, que comunica el norte del país con la meseta castellana.. Iglesia Parroquial de San Vicente Mártir y San Sebastián. Es el principal templo religioso de la localidad, y está ubicado en el casco antiguo. De la construcción primitiva románica apenas quedan algunos restos. La torre se cayó a principios del siglo XX y tuvo que ser levantada de nuevo. En los siglos XIV y XVI se añadieron la capilla del Santo Cristo de las Tentaciones y la capilla de la Visitación a la nave central.. Castrillo de los Polvazares (León). Esta localidad leonesa perteneciente al municipio de Astorga, en la comarca de Maragatería, fue declarada en 1980 Conjunto Histórico-Artístico de alto valor monumental. Se trata de un pueblo de calles empedradas y casas blasonadas conserva íntegra su arquitectura popular. La piedra y arcilla roja de sus fachadas contrasta con los vivos colores de los portones y ventanas: azules, verdes y blancos. Tonos que descubren un pasado arriero a los turistas que atraviesan la calle Real, columna vertebral de la villa.. Es una de las paradas obligadas en la ruta del Camino de Santiago Francés. Dentro del pueblo se puede encontrar la Iglesia parroquial de Santa María Magdalena, construida en el siglo XVIII, cuenta con una torre con campanario, y está situada en la plaza con el busto dedicado a la escritora Concha Espina, quien visitó Castrillo de los Polvazares en 1912 para documentarse, pues estaba preparando su novela ‘La Esfinge Maragata’.. En los alrededores del pueblo se encuentra la ruta del Prado de San Juan, un agradable paseo por bosques y prados cercanos al pueblo. Otro lugar de interés es el pequeño Parque de Castrillo, que está situado en la ribera del río, y es una agradable zona verde que recibe a visitantes y peregrinos.. Puebla de Sanabria (Zamora). La capital de la comarca zamorana de Sanabria se encuentra en un territorio al que la naturaleza ha dotado de especiales características defensivas, modeladas a lo largo de los siglos por el arroyo Ferrera y los ríos Tera y Castro, que la han dotado de su especial fisonomía de espigón. Además, su ubicación estratégica junto a la frontera con Portugal, hizo que esta plaza fuera desde antiguo una villa aforada, fortificada y amurallada, con un notable protagonismo en la formación histórica del territorio que la rodea.. La localidad, declarada Conjunto Histórico-Artístico, prosperó en la Edad Media como un enclave estratégico. Entre sus atractivos patrimoniales resaltan:. El Castillo. En la actualidad se trata de uno los recintos fortificados mejor conservados de la provincia de Zamora. Además participó de manera principal y directa en las guerras de Portugal que tuvieron lugar durante el siglo XVII, sufriendo durante ellas un deterioro considerable. En su casco histórico sobresale la Torre del Homenaje que alberga la Casa de la Cultura, un biblioteca y un pequeño museo.. La Plaza Mayor. Está presidida por un emblemático edificio del siglo XV en el que en estos momentos está situado el Ayuntamiento.. Iglesia de Santa María de Azogue. Este templo combina estilos artísticos por las restauraciones sufridas, en su interior destacan su pila bautismal y su órgano, y tiene adosada la ermita de San Cayetano.. En la parte baja del pueblo hay una agradable playa fluvial donde disfrutar junto al río Tera. Esto es solo un aperitivo del entorno natural de Puebla de Sanabria, ya que a pocos kilómetros se encuentra el Parque Natural del Lago de Sanabria. Este es el único lago de origen glaciar de España, el mayor lago natural de toda la península y el mayor lago de origen glaciar de Europa.. Aquí se organizan cruceros y la gente se reúne en verano para refrescarse y pasar el día en un paraje natural único. En el mismo parque también está la laguna de los Peces que, pese a no ser la única, es la más grande. Para conocer el parque lo mejor es recorrer alguna de las múltiples rutas de senderismo y acudir a la Casa del Parque del lago de Sanabria.
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