Los municipios de Martorell y Castellbisbal, en Barcelona, están unidos por un puente milenario que debido a su estado, estuvo a punto de colapsar: el Puente del Diablo. Recientemente ha vuelto a abrir al público tras finalizar la restauración de su arco romano, unas obras que se han prolongado durante casi un año.. La remodelación llegó tras años (más de una década) de quejas vecinales y técnicas. Los primeros desprendimientos se detectaron en 2013, y pusieron en evidencia el grave deterioro por la humedad, la contaminación ambiental y las filtraciones de agua.. En este mismo sentido, la Diputació de Barcelona explicó que su estado de conservación era preocupante, y por ello había que actuar de urgencia. Las obras priorizaron la inyección de un mortero especialmente diseñado para la ocasión. Además de la consolidación del interior, los trabajos incluyeron una limpieza exhaustiva del puente.. Así las cosas, las principales causas del deterioro ya están resueltas, y las obras se han ejecutado de tal manera que la restauración pase lo más desapercibida posible. Tal y como recoge RAC1, la alcaldesa de Castellbisbal, Maria Dolors Conde, ha celebrado la «supervivencia» del arco romano, y el diputado de Patrimonio de la Diputació, Marc Castells, ha hecho un llamamiento a la paz, la convivencia y la cordialidad en Europa desde un lugar «donde hace 2.000 años se conmemoraban guerras».. Además, el primer teniente de alcalde de Martorell, Lluís Amat, asegura que el Puente del Diablo es «un símbolo del municipio» y espera que la estructura aguante «como mínimo 2.000 años más».
El Puente del Diablo une los municipios de Martorell y Castellbisbal
Los municipios de Martorell y Castellbisbal, en Barcelona, están unidos por un puente milenario que debido a su estado, estuvo a punto de colapsar: el Puente del Diablo. Recientemente ha vuelto a abrir al público tras finalizar la restauración de su arco romano, unas obras que se han prolongado durante casi un año.. La remodelación llegó tras años (más de una década) de quejas vecinales y técnicas. Los primeros desprendimientos se detectaron en 2013, y pusieron en evidencia el grave deterioro por la humedad, la contaminación ambiental y las filtraciones de agua.. En este mismo sentido, la Diputació de Barcelona explicó que su estado de conservación era preocupante, y por ello había que actuar de urgencia. Las obras priorizaron la inyección de un mortero especialmente diseñado para la ocasión. Además de la consolidación del interior, los trabajos incluyeron una limpieza exhaustiva del puente.. Así las cosas, las principales causas del deterioro ya están resueltas, y las obras se han ejecutado de tal manera que la restauración pase lo más desapercibida posible. Tal y como recoge RAC1, la alcaldesa de Castellbisbal, Maria Dolors Conde, ha celebrado la «supervivencia» del arco romano, y el diputado de Patrimonio de la Diputació, Marc Castells, ha hecho un llamamiento a la paz, la convivencia y la cordialidad en Europa desde un lugar «donde hace 2.000 años se conmemoraban guerras».. Además, el primer teniente de alcalde de Martorell, Lluís Amat, asegura que el Puente del Diablo es «un símbolo del municipio» y espera que la estructura aguante «como mínimo 2.000 años más».
Noticias de Cataluña en La Razón
