España cuenta con lugares fascinantes. Algunos no son tan conocidos, pero destacan por su belleza patrimonial y natural. Es el caso de la cuna del románico que cuenta con unos paisajes que parecen la Capadocia. Lo mejor de todo es que no hay que viajar a Turquia, porque ese precioso pueblo está en España.. La Capadocia, la de Turquia, es un lugar único. Es una región histórica de Anatolia Central, en Turquía, que abarca partes de las provincias de Kayseri, Aksaray, Niğde y Nevşehir. Capadocia se caracteriza por tener una formación geológica única en el mundo y por su patrimonio histórico y cultural. En 1985 fue incluida por la Unesco en la lista del Patrimonio de la Humanidad, con una zona protegida de 9.576 hectáreas.. El nombre de Capadocia aparece en fuentes persas en el siglo VI a. C. como «Katpatuka». El origen del nombre es incierto. Algunos expertos han sugerido que significa «país bajo» en lengua luvita. Pero investigaciones posteriores muestran que el adverbio «katta» que significa «abajo» es hitita, y el equivalente luvita es «zanta». Aunque se dice que significa «la tierra de los caballos buenos» en persa.. La región de Capadocia puede considerarse un círculo de 50 kilómetros de diámetro donde se encuentran, entre otras, las ciudades de Indolash y Sabiar, así como numerosas poblaciones. La población en el área no llega al millón de habitantes, pero los asentamientos están tan cercanos unos de otros que dan la impresión de tratarse de una sola ciudad extendida por una región muy vasta. En muchos mapas, el nombre de Capadocia no se menciona, ya que no se trata de una demarcación política como tal. Más bien se trata de una región histórica que abarca porciones de varias provincias.. El paisaje único de Capadocia es el resultado de la acción de fuerzas naturales durante milenios. Hace 60 millones de años se formó la cadena montañosa del Tauro, en Anatolia meridional, al mismo tiempo que se formaba la cadena alpina en Europa. La formación de la cordillera del Tauro creó numerosas barrancas y depresiones en Anatolia central.. Hace diez millones de años, estas depresiones fueron rellenadas por el magma y otros elementos volcánicos provistos por los numerosos volcanes en erupción de Anatolia central, especialmente los volcanes Erciyes, Keciboyduran, Develi, Göllü dağı y Melendiz.. Paulatinamente, las depresiones fueron desapareciendo, transformando la región en un altiplano. Sin embargo, el mineral que las rellenó no es muy resistente a la acción de vientos, lluvias, ríos y diferencias de temperatura, por lo que la erosión fue esculpiendo los numerosos valles por los cuales Capadocia es famosa.. Algunas de las poblaciones más importantes son Aksaray, Nevşehir, Kayseri, Ürgüp, Uçhisar, Niğde, Gülşehir y Gülağaç, mientras que algunos lugares sobresalientes son el Museo al aire abierto de Göreme, la ciudad subterránea de Kaymaklı, la ciudad subterránea de Derinkuyu, el valle de Zelve, Gomeda, Peribacalar vadisi (valle de las Chimeneas de las Hadas), Soğanlı vadisi, las ciudades subterráneas de Özkonak, Tatlarin, Mazı y Acıgöl, e iglesias como las de El Nazar y Aynalı.. Capadocia siempre ha sido una zona de atractivo turístico importante, con afluencia de visitantes de la región y de países vecinos. La región llamó la atención de Europa y del resto del mundo en las décadas de 1930 y 1940, con la difusión de la obra del sacerdote francés Guillaume de Jerphanion, quien publicó los estudios que había hecho de las iglesias en Capadocia. Estos hechos llevaron a un drástico crecimiento en la demanda turística en la segunda mitad del siglo XX.. Durante las décadas de 1970 y 1980, Capadocia afrontó una explosión de turistas que no podía ser satisfecha con la veintena de hoteles existente en la región. Los pobladores comenzaron a rentar cuartos y transformar sus propiedades para poder acoger a los visitantes, mientras nuevas instalaciones eran construidas, respetando a los paisajes y la naturaleza, y sin contradecir al folclore local.. Según las cifras oficiales, en 2005 visitaron la región 850.000 turistas extranjeros y un millón de turistas nacionales. Esta demanda ha revitalizado la actividad económica en la región, pues no solo la industria del turismo y la gastronomía se benefician, sino que además los productores locales de cerámica, textiles y artesanías encuentran un mercado amplio y receptivo.. San Esteban de Gormaz. Pues el pueblo del que estamos hablando, además de parecer a la Capadocia, gracias a las cuevas subterráneas que esculpen su paisaje, es un municipio que cuenta con una gran riqueza patrimonial, y que se la considera como la “Cuna del Románico” por sus impresionantes iglesias.. La historia medieval de San Esteban de Gormaz, conocida en el siglo IX como Castro Moro o Castro Muros según versiones, está determinada por su importancia geoestratégica, en la frontera del Duero, junto a Osma y Gormaz. En el año 912 el conde Gonzalo Fernández repobló la plaza bajo el reinado del rey leonés García. Desde entonces, y durante todo el siglo X hasta la primera mitad del siglo XI, San Esteban cambió de manos cristianas a manos musulmanas en varias ocasiones, dada su importancia como una de las puertas de Castilla.. El 4 de septiembre de 917 un ejército musulmán enviado por Abderramán III entró en territorio cristiano y sitió San Esteban de Gormaz. Este ejército fue derrotado por la hueste del rey Ordoño II. El caid y general en jefe Ahmad b. Muhammad fue muerto en batalla . Según la crónica silense, tras vencer a los musulmanes Ordoño II colgó de las murallas la cabeza del jefe de las tropas islámicas junto a la cabeza de un jabalí. En represalia a la victoria y ofensa de Ordoño II, el 8 de junio de 920 el ejército de Abderramán III entró en San Esteban de Gormaz, abandonada por sus habitantes ante la llegada del ejército, la saqueó y arrasó. Así se escribía la historia en el siglo X.. Tras la muerte de Almanzor a principios del siglo XI y el derrumbe del califato andalusí, la debilidad de los reinos de taifas posibilitó que a mitad del siglo XI, y bajo reinado de Fernando I, San Esteban quedara en manos cristianas. El avance de las fronteras hacia el Sur alejó los peligros de la guerra de San Esteban, que pudo desarrollarse como núcleo de importancia: en el año 1187 se celebraron en San Esteban de Gormaz las primeras Cortes de Castilla. Las innumerables contiendas que tuvieron lugar durante todo este tiempo no fueron óbice para que este lugar situado en la frontera de Castilla se consolidara como núcleo urbano.. A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituyó en municipio constitucional, conocido entonces como San Esteban de Gormaz y Pedraja, en la región de Castilla la Vieja que en el censo de 1842 contaba con 192 hogares y 876 vecinos. Actualmente, San Esteban de Gormaz es un referente turístico y cultural en la zona de la Ribera del Duero soriana, destacando por su autenticidad y legado histórico.. Bodegas que forman la “Capadocia”. El paisaje singular de la localidad soriana que se asemeja a la “Capadocia” lo forman las magníficas cuevas en las que están instaladas las bodegas subterráneas, el grupo más numeroso de la Ribera del Duero, ya que hay actualmente unas 300 galerías o bodegas en uso, o con la posibilidad de su aprovechamiento. No se conoce con exactitud las fechas de construcción de estas bodegas, pero hay información escrita de las mismas del año 1600.. El barrio de bodegas subterráneas de San Esteban de Gormaz se ubica en las laderas este y oeste bajo el castillo, epicentro de la villa. Es un cerro de tierra arcillosa, consistente e impermeable, garantizando la evacuación de agua de lluvia y facilitando la excavación en profundidad y en línea recta. Asimismo, la topografía del terreno facilita las condiciones de temperatura y humedad que requiere la crianza del vino.. La orientación de la puerta de entrada a la galería la define la propia montaña, aunque es preferible la orientación norte para evitar la radiación solar y facilitar la conservación del vino. La forma y dimensiones de la bodega no siempre eran previstas al inicio de la excavación: dependiendo de factores de esfuerzo y vecindad, en los sucesivos años se ampliaba la galería o se hacían alcobas laterales. Por todo ello, estas bodegas subterráneas son todas diferentes: unas de cañón a nivel de calle, otras de cañón en profundidad, unas de galería única, otras con alcobas laterales, etc.. Atractivos monumentales. Además la “Cuna del Románico” cuenta con un impresionante patrimonio monumental entre los que destacan:. Plaza Mayor y Casas Blasonadas. La Plaza Mayor es de forma cuadrada y la integran un conjunto de edificaciones porticadas. Allí se encuentra la Casa Consistorial. En 1966 se decide edificar un nuevo Ayuntamiento que hace perder a los sanestebeños su reloj municipal. En la década de los 90 y, según algunos, tras un incendio, se reconstruye el edificio a imitación del original del siglo XVII, de ahí que “sus cuatro balcones principales se abran sobre los cuatros severos arcos del pórtico” (Artigas y Corominas, P). En 1994 la Duquesa de Alba (entonces, y, hasta su muerte, Condesa de San Esteban de Gormaz) lo inauguró y devolvió a la plaza el esplendor perdido, junto a su reloj.. Pero lo que más destaca de este lugar son los soportales, que incluso continúan hacia la calle Mayor, elementos catalogados como de interés histórico o arquitectónico que deben ser protegidos. Con carácter general, los soportales de la Plaza Mayor se caracterizan por ser un lugar de encuentro y reunión para todos los vecinos, pero sobre todo para aquellos que no tienen su domicilio en esta Villa. Lo curioso de San Esteban es la madera elegida para hacer tales soportales, pues son de olmo.. Castillo y Murallas. La localidad también cuenta con castillo, que controlaba el paso por el Duero y vigilaba el puente. Fue éste uno de los castillos claves, que cambiaron de manos continuamente durante los siglos X-XI. Es en este siglo XI cuando pasa definitivamente a poder cristiano. La construcción se realizó con sillares labrados, de procedencia romana. Actualmente conserva un amplio lienzo de un grosor de unos dos metros. Iglesia de San Miguel. La iglesia de San Miguel debió erigirse muy poco después de la toma de Gormaz en 1060, ya que en 1081 se data la galería porticada que se adosa al costado sur de la nave del templo. La fecha, ofrecida por uno de los muchos canecillos figurativos que sostienen su cornisa, se considera a día de hoy la de mayor antigüedad de aquel idiosincrático elemento estructural, tan presente en el oriente castellano.. En origen, por tanto, el templo contó con nave única, cerrada mediante cubierta de madera, rematada por una cabecera de ábside semicircular y cortísimo presbiterio. Este modelo de ábside, cubierto con bóveda de horno en sillarejo y que sustituye al de planta rectangular, estará llamado a perpetuarse en el lenguaje del Románico de Castilla. De origen contó con la portada principal, al sur, y una portada menor al oeste. Toda la iglesia, instalada sobre un campo de silos musulmán, ya amortizado, y fuera del espacio amurallado de la villa, se levantó en mampostería con encintado de sillares tan solo en vanos y esquinas.. Al mismo tiempo, el interior de la iglesia contó con una tribuna perimetral en altura que recorrió su nave, de uso incierto, a la que se accedía por una portada situada en el muro septentrional. Una torre, también románica, se adosó al norte del monumento aprovechando la citada portada. Sus tramos bajo y medio, conservados, se fabricaron con buena sillería, y destaca la escalera de acceso, embutida en el espesor de sus potentes muros.. A finales de la Edad Media se abrieron arcosolios funerarios en los muros norte y sur, una tercera portada al norte, y se desmontó la tribuna elevada, cegando el correspondiente acceso. Esta operación logró liberar espacio para comenzar a enterrar en el interior de nave y presbiterio. Se habilitó la sacristía en la parte baja de la torre, prácticamente sobre sus cimientos, y se abrió, por debajo de la portada cegada, un nuevo acceso, rematado por arco conopial.. La cabecera se embelleció con pinturas góticas, que se conservan parcialmente por debajo de la línea de cornisa. Finalmente, se instaló un coro de madera a los pies del templo, que se retiraría a lo largo del siglo XX, y se recreció la torre para instalar el campanario.. El cementerio exterior habilitado en el siglo XIX, al norte del templo, apenas alteró su entorno, que volumétricamente ha permanecido (en longitud, anchura y altura) prácticamente igual desde su construcción hasta el día de hoy.. De las iglesias románicas sorianas, la iglesia de San Miguel ha sido seguramente la más analizada si exceptuamos algún templo de la capital y la ermita de San Baudelio de Casillas de Berlanga. Ha sido así por su antigüedad y el carácter paradigmático de su galería porticada. Este interés se ha vertido también en muy distintas intervenciones.. Antes de 2007 el templo era una sala de exposiciones centrada en el arte románico y donde se acumulaba un rico lapidario romano y medieval. Desde ese año una intervención integral ha facilitado un mayor conocimiento del templo y ha acrecentado su importancia.. Otras actuaciones arqueológicas se sucedieron en el exterior, constatando la necrópolis medieval de la galería y el entorno próximo del edificio. El fin último era eliminar las humedades que sufría el edificio, provocadas por la acumulación de tierras al exterior y su situación en un lugar de fuerte pendiente.. Diez años de intervenciones han permitido el rescate del antiguo solado de madera del que dispuso la iglesia al menos hasta el siglo XVIII, la contemplación de sus revocos, cuajados de grafitos medievales de muy variado tipo, la habilitación del acceso al cuerpo de campanas de la torre, la restauración de las pinturas de la cabecera, la correcta iluminación del interior y, finalmente, la adecuación de todo el entorno próximo del templo, que perseguía la citada eliminación de humedades y la accesibilidad a personas con problemas de movilidad.. Iglesia de Santa María del Rivero. Bien de Interés Cultural desde 1996, se trata de un templo adorado por los sanestebeños, esta iglesia alberga en su interior a la venerada Virgen del Rivero, patrona de la localidad, en cuyo honor se celebran las fiestas patronales y el día de la Concordia, el 1 de mayo, en el que 30 pueblos acuden a la villa con sus pendones y ofreciéndolos a la Virgen.. Se trata de una iglesia románica porticada del siglo XII, que sigue el modelo de su vecina San Miguel, y que se erige en lo alto de un altozano presidiendo majestuosa la localidad de San Esteban de Gormaz.. Es de una sola nave, con ábside semicircular hacia oriente y galería porticada al sur. Añadidos posteriores son la sacristía, la capilla de San Lorenzo, el camerín de la Virgen y la espadaña. Curiosamente, la construcción de la sacristía ha permitido conservar intactos los elementos decorativos de la parte norte del ábside pudiéndose contemplar (se accede desde el interior del templo) el característico ajedrezado, la decoración de lo capiteles e incluso marcas de cantero con gran lujo de detalle.. La galería porticada, meridional, posee once capiteles, 8 hacia el sur y 3 hacia oriente. Conserva originales los 5 arcos del frente meridional y los dos del costado oriental. Al igual que en la primitiva iglesia de San Miguel, predomina la decoración con personajes vestidos a la usanza islámica, la temática animal (rapaces con sus alas desplegadas, a veces devorando liebres, serpientes y cánidos, el león devorando a su presa) y las decoraciones vegetales.. En el interior del pórtico, a la izquierda de la portada de acceso a la nave, hay un arcosolio de siglo XVI integrado en el muro del templo, con arco carpanel y los escudos de Don Diego II López Pacheco y doña Luisa de Centurión y Bobadilla, el primero con cuarteles de los Pacheco y Enríquez y el segundo con las señas de los Cabrera, Mendoza, Bobadilla y Noroña.. En el interior del templo se puede observar un retablo de 1626 con la Virgen del Rivero en el centro y una bóveda con pinturas del siglo XIII. Representan a Cristo en Majestad rodeado por el Tetramorfos bajo un cielo estrellado. Además, en el lado sur del muro encontramos la Capilla de San Lorenzo fundada por los Calderones en el siglo XVI. Frente a la puerta de acceso al templo hay un arcosolio funerario.. El equipo de Soria Románica encontró, tras una gran imagen de una concha, un calvario gótico con Cristo Crucificado y tres figuras dispuestas simétricamente a cada uno de lados. En el vértice del arco apuntado encontramos representados al sol y a la luna. Se excavó el enterramiento de dicho elemento y se encontró al difunto con una moneda de 1443 en la mano. Lo que es digno de admiración es el impresionante coro de 1558, de estilo mudéjar, realizado en madera de pino de la provincia y mandado realizar por el Obispo Acosta, tutor dela iglesia y cuyo escudo está representado en la parte superior del frontis. Se dice que el escultor se fijó en la decoración floral de la galería porticada para realizar el majestuoso coro.. Las obras que se realizaron en 1853 para poder acceder mejor a la Virgen a la hora de vestirla y adornarla, sacó a la luz un sillar con una cruz esculpida. Al extraer la piedra se encontró un hueco donde descansaba una caja de madera que contenía a su vez una cajita de fresno con una reliquia de Santa Leocadia o Cecilia y un fragmento de tejido musulmán enrollado con una bolsa de lienzo dentro. El tejido fue a la Real Academia de la Historia en Madrid y el resto de hallazgos se volvieron a depositar en el lugar donde habían sido encontrados.. El tejido musulmán resultó ser uno de los extremos del almaizar (turbante) de Hisam II (califa de la dinastía Omeya desde el 976 al 1013). La decoración se divide en tres espacios horizontales: la central es de color negro con 13 medallones octogonales (dos de ellos con figuras humanas y el resto cuadrúpedos y aves) y las 2 laterales muestran una decoración epigráfica con letras cúficas. Dice así: “En el nombre de Allah, clemente y misericordioso, la bendición y la prosperidad estén con el califa Hisam, favorecido de Allah y príncipe de los creyentes”.. Sobre el hallazgo de semejante reliquia histórica en la localidad hay dos teorías: que se hubiera obtenido tras una victoria del bando castellano hacia el musulmán (la única fecha del reinado de Hixem II en que los musulmanes no son derrotados es en el año 978, cuando el Conde Garcí Fernández y Sancho de Navarra derrotan a Orduan, lugarteniente del Califa) o que hubiera sido un obsequio (en cuyo caso se plantea la posibilidad de que el hijo de Almanzor, Abd Allah, lo diera como presente cuando se pasa al bando cristiano y se refugia en San Esteban de Gormaz en el año 989).. Convento de San Francisco. La antigua iglesia anexionada al Convento Franciscano es ahora parroquia para los sanestebeños. La desamortización de Mendizábal de 1832 hizo cambiar la titularidad del templo a manos privadas hasta que, en 1849, el Ayuntamiento solicitó su cesión al propietario. Fue entonces adquirida por el obispado de Osma-Soria, y, tras su restauración se inaugura el 7 de junio de 1900. Pero no es hasta 1986 cuando todavía la iglesia de San Francisco se convierte en parroquial y cambia su advocación a la de San Esteban Protomártir.. Las piedras de su campanario proceden de la desaparecida en 1922, antigua parroquia de la localidad, ubicada en la Plaza de San Esteban. En su interior, unos frescos franciscanos del siglo XVI, presbiterio y capilla sepulcral góticos, la imagen del Cristo de la Buena Dicha y la talla románica de la Virgen del Castillo.. Arco de la Villa. La única puerta que permanece de las que pertenecían al recinto amurallado se abre hacia el sur, al río Duero, justo en la ubicación entre los dos puentes que lo cruzan. Sirve, por lo tanto, de unión entre el Duero y la Plaza Mayor, ya intramuros.. Puente de los 16 ojos. El puente de San Esteban de Gormaz ha tenido, a lo largo de los siglos, las funciones derivadas de su propia naturaleza: vía de conexión para salvar el curso del río Duero y un gran desnivel, defensa y control del territorio (fundamentalmente durante la Reconquista) y de cobro de impuestos (pontazgo) en beneficio del señor titular de las tierras e incluso con el objetivo de conservación y mantenimiento del puente. Lógicamente, era común construir presas y molinos en sus inmediaciones, como ha ocurrido en la localidad.. Está construido en sillería caliza y posee 16 arcos (ojos) con bóvedas de medio punto y los dos estribos laterales. Tiene una longitud de 200 metros en alzado de lomo de asno y un ancho de más de 8 metros. Aunque la primera mención al puente de la localidad es del 21 de abril de 1068, diversos autores lo han considerado desde un primer momento, romano.. La importancia estratégica de San Esteban de Gormaz como Puerta de Castilla durante la Reconquista, y en siglos posteriores, supusieron la necesidad de realizar obras de restauración a lo largo de los siglos. Durante las obras de reacondicionamiento del azud a finales del siglo XX se encontraron varias inscripciones romanas, funerarias en su mayoría.. Además, existe una inscripción de 1717 (ubicada en la novena pila desde la población) conmemorativa de la restauración efectuada en dicha fecha. No es romana, pero sin duda, es una muestra de, cómo, a lo largo de los siglos, se ha dejado constancia escrita grandes obras de ingeniería realizadas.. Parque Temático del Románico. El parque temático del Románico, ubicado en esta localidad, permite observar, diez maquetas a vista de pájaro del románico. Muestra, con todo lujo de detalles, los secretos mejor guardados del románico castellano leonés, con representaciones como: la Iglesia de San Juan de Rabanera de Soria: el claustro del monasterio de Sto. Domingo de Silos en Burgos: la basílica de San Vicente de Ávila: la iglesia de San Millán de Segovia…
Esta localidad destaca por sus iglesias y sus numerosas cuevas con bodegas subterráneas que realzan su belleza
España cuenta con lugares fascinantes. Algunos no son tan conocidos, pero destacan por su belleza patrimonial y natural. Es el caso de la cuna del románico que cuenta con unos paisajes que parecen la Capadocia. Lo mejor de todo es que no hay que viajar a Turquia, porque ese precioso pueblo está en España.. La Capadocia, la de Turquia, es un lugar único. Es una región histórica de Anatolia Central, en Turquía, que abarca partes de las provincias de Kayseri, Aksaray, Niğde y Nevşehir. Capadocia se caracteriza por tener una formación geológica única en el mundo y por su patrimonio histórico y cultural. En 1985 fue incluida por la Unesco en la lista del Patrimonio de la Humanidad, con una zona protegida de 9.576 hectáreas.. El nombre de Capadocia aparece en fuentes persas en el siglo VI a. C. como «Katpatuka». El origen del nombre es incierto. Algunos expertos han sugerido que significa «país bajo» en lengua luvita. Pero investigaciones posteriores muestran que el adverbio «katta» que significa «abajo» es hitita, y el equivalente luvita es «zanta». Aunque se dice que significa «la tierra de los caballos buenos» en persa.. La región de Capadocia puede considerarse un círculo de 50 kilómetros de diámetro donde se encuentran, entre otras, las ciudades de Indolash y Sabiar, así como numerosas poblaciones. La población en el área no llega al millón de habitantes, pero los asentamientos están tan cercanos unos de otros que dan la impresión de tratarse de una sola ciudad extendida por una región muy vasta. En muchos mapas, el nombre de Capadocia no se menciona, ya que no se trata de una demarcación política como tal. Más bien se trata de una región histórica que abarca porciones de varias provincias.. El paisaje único de Capadocia es el resultado de la acción de fuerzas naturales durante milenios. Hace 60 millones de años se formó la cadena montañosa del Tauro, en Anatolia meridional, al mismo tiempo que se formaba la cadena alpina en Europa. La formación de la cordillera del Tauro creó numerosas barrancas y depresiones en Anatolia central.. Hace diez millones de años, estas depresiones fueron rellenadas por el magma y otros elementos volcánicos provistos por los numerosos volcanes en erupción de Anatolia central, especialmente los volcanes Erciyes, Keciboyduran, Develi, Göllü dağı y Melendiz.. Paulatinamente, las depresiones fueron desapareciendo, transformando la región en un altiplano. Sin embargo, el mineral que las rellenó no es muy resistente a la acción de vientos, lluvias, ríos y diferencias de temperatura, por lo que la erosión fue esculpiendo los numerosos valles por los cuales Capadocia es famosa.. Algunas de las poblaciones más importantes son Aksaray, Nevşehir, Kayseri, Ürgüp, Uçhisar, Niğde, Gülşehir y Gülağaç, mientras que algunos lugares sobresalientes son el Museo al aire abierto de Göreme, la ciudad subterránea de Kaymaklı, la ciudad subterránea de Derinkuyu, el valle de Zelve, Gomeda, Peribacalar vadisi (valle de las Chimeneas de las Hadas), Soğanlı vadisi, las ciudades subterráneas de Özkonak, Tatlarin, Mazı y Acıgöl, e iglesias como las de El Nazar y Aynalı.. Capadocia siempre ha sido una zona de atractivo turístico importante, con afluencia de visitantes de la región y de países vecinos. La región llamó la atención de Europa y del resto del mundo en las décadas de 1930 y 1940, con la difusión de la obra del sacerdote francés Guillaume de Jerphanion, quien publicó los estudios que había hecho de las iglesias en Capadocia. Estos hechos llevaron a un drástico crecimiento en la demanda turística en la segunda mitad del siglo XX.. Durante las décadas de 1970 y 1980, Capadocia afrontó una explosión de turistas que no podía ser satisfecha con la veintena de hoteles existente en la región. Los pobladores comenzaron a rentar cuartos y transformar sus propiedades para poder acoger a los visitantes, mientras nuevas instalaciones eran construidas, respetando a los paisajes y la naturaleza, y sin contradecir al folclore local.. Según las cifras oficiales, en 2005 visitaron la región 850.000 turistas extranjeros y un millón de turistas nacionales. Esta demanda ha revitalizado la actividad económica en la región, pues no solo la industria del turismo y la gastronomía se benefician, sino que además los productores locales de cerámica, textiles y artesanías encuentran un mercado amplio y receptivo.. San Esteban de Gormaz. Pues el pueblo del que estamos hablando, además de parecer a la Capadocia, gracias a las cuevas subterráneas que esculpen su paisaje, es un municipio que cuenta con una gran riqueza patrimonial, y que se la considera como la “Cuna del Románico” por sus impresionantes iglesias.. La historia medieval de San Esteban de Gormaz, conocida en el siglo IX como Castro Moro o Castro Muros según versiones, está determinada por su importancia geoestratégica, en la frontera del Duero, junto a Osma y Gormaz. En el año 912 el conde Gonzalo Fernández repobló la plaza bajo el reinado del rey leonés García. Desde entonces, y durante todo el siglo X hasta la primera mitad del siglo XI, San Esteban cambió de manos cristianas a manos musulmanas en varias ocasiones, dada su importancia como una de las puertas de Castilla.. El 4 de septiembre de 917 un ejército musulmán enviado por Abderramán III entró en territorio cristiano y sitió San Esteban de Gormaz. Este ejército fue derrotado por la hueste del rey Ordoño II. El caid y general en jefe Ahmad b. Muhammad fue muerto en batalla . Según la crónica silense, tras vencer a los musulmanes Ordoño II colgó de las murallas la cabeza del jefe de las tropas islámicasjunto a la cabeza de un jabalí.En represalia a la victoria y ofensa de Ordoño II, el 8 de junio de 920 el ejército de Abderramán III entró en San Esteban de Gormaz, abandonada por sus habitantes ante la llegada del ejército, la saqueó y arrasó. Así se escribía la historia en el siglo X.. Tras la muerte de Almanzor a principios del siglo XI y el derrumbe del califato andalusí, la debilidad de los reinos de taifas posibilitó que a mitad del siglo XI, y bajo reinado de Fernando I, San Esteban quedara en manos cristianas. El avance de las fronteras hacia el Sur alejó los peligros de la guerra de San Esteban, que pudo desarrollarse como núcleo de importancia: en el año 1187 se celebraron en San Esteban de Gormaz las primeras Cortes de Castilla. Las innumerables contiendas que tuvieron lugar durante todo este tiempo no fueron óbice para que este lugar situado en la frontera de Castilla se consolidara como núcleo urbano.. A la caída del Antiguo Régimen la localidad se constituyó en municipio constitucional, conocido entonces como San Esteban de Gormaz y Pedraja, en la región de Castilla la Vieja que en el censo de 1842 contaba con 192 hogares y 876 vecinos. Actualmente, San Esteban de Gormaz es un referente turístico y cultural en la zona de la Ribera del Duero soriana, destacando por su autenticidad y legado histórico.. Bodegas que forman la “Capadocia”. El paisaje singular de la localidad soriana que se asemeja a la “Capadocia” lo forman las magníficas cuevas en las que están instaladas las bodegas subterráneas, el grupo más numeroso de la Ribera del Duero, ya que hay actualmente unas 300 galerías o bodegas en uso, o con la posibilidad de su aprovechamiento. No se conoce con exactitud las fechas de construcción de estas bodegas, pero hay información escrita de las mismas del año 1600.. El barrio de bodegas subterráneas de San Esteban de Gormaz se ubica en las laderas este y oeste bajo el castillo, epicentro de la villa. Es un cerro de tierra arcillosa, consistente e impermeable, garantizando la evacuación de agua de lluvia y facilitando la excavación en profundidad y en línea recta. Asimismo, la topografía del terreno facilita las condiciones de temperatura y humedad que requiere la crianza del vino.. La orientación de la puerta de entrada a la galería la define la propia montaña, aunque es preferible la orientación norte para evitar la radiación solar y facilitar la conservación del vino. La forma y dimensiones de la bodega no siempre eran previstas al inicio de la excavación: dependiendo de factores de esfuerzo y vecindad, en los sucesivos años se ampliaba la galería o se hacían alcobas laterales. Por todo ello, estas bodegas subterráneas son todas diferentes: unas de cañón a nivel de calle, otras de cañón en profundidad, unas de galería única, otras con alcobas laterales, etc.. Atractivos monumentales. Además la “Cuna del Románico” cuenta con un impresionante patrimonio monumental entre los que destacan:. Plaza Mayor y Casas Blasonadas. La Plaza Mayor es de forma cuadrada y la integran un conjunto de edificaciones porticadas. Allí se encuentra la Casa Consistorial. En 1966 se decide edificar un nuevo Ayuntamiento que hace perder a los sanestebeños su reloj municipal. En la década de los 90 y, según algunos, tras un incendio, se reconstruye el edificio a imitación del original del siglo XVII, de ahí que “sus cuatro balcones principales se abran sobre los cuatros severos arcos del pórtico” (Artigas y Corominas, P). En 1994 la Duquesa de Alba (entonces, y, hasta su muerte, Condesa de San Esteban de Gormaz) lo inauguró y devolvió a la plaza el esplendor perdido, junto a su reloj.. Pero lo que más destaca de este lugar son los soportales, que incluso continúan hacia la calle Mayor, elementos catalogados como de interés histórico o arquitectónico que deben ser protegidos. Con carácter general, los soportales de la Plaza Mayor se caracterizan por ser un lugar de encuentro y reunión para todos los vecinos, pero sobre todo para aquellos que no tienen su domicilio en esta Villa. Lo curioso de San Esteban es la madera elegida para hacer tales soportales, pues son de olmo.. Castillo y Murallas. La localidad también cuenta con castillo, que controlaba el paso por el Duero y vigilaba el puente. Fue éste uno de los castillos claves, que cambiaron de manos continuamente durante los siglos X-XI. Es en este siglo XI cuando pasa definitivamente a poder cristiano. La construcción se realizó con sillares labrados, de procedencia romana. Actualmente conserva un amplio lienzo de un grosor de unos dos metros. Iglesia de San Miguel. La iglesia de San Miguel debió erigirse muy poco después de la toma de Gormaz en 1060, ya que en 1081 se data la galería porticada que se adosa al costado sur de la nave del templo. La fecha, ofrecida por uno de los muchos canecillos figurativos que sostienen su cornisa, se considera a día de hoy la de mayor antigüedad de aquel idiosincrático elemento estructural, tan presente en el oriente castellano.. En origen, por tanto, el templo contó con nave única, cerrada mediante cubierta de madera, rematada por una cabecera de ábside semicircular y cortísimo presbiterio. Este modelo de ábside, cubierto con bóveda de horno en sillarejo y que sustituye al de planta rectangular, estará llamado a perpetuarse en el lenguaje del Románico de Castilla. De origen contó con la portada principal, al sur, y una portada menor al oeste. Toda la iglesia, instalada sobre un campo de silos musulmán, ya amortizado, y fuera del espacio amurallado de la villa, se levantó en mampostería con encintado de sillares tan solo en vanos y esquinas.. Al mismo tiempo, el interior de la iglesia contó con una tribuna perimetral en altura que recorrió su nave, de uso incierto, a la que se accedía por una portada situada en el muro septentrional. Una torre, también románica, se adosó al norte del monumento aprovechando la citada portada. Sus tramos bajo y medio, conservados, se fabricaron con buena sillería, y destaca la escalera de acceso, embutida en el espesor de sus potentes muros.. A finales de la Edad Media se abrieron arcosolios funerarios en los muros norte y sur, una tercera portada al norte, y se desmontó la tribuna elevada, cegando el correspondiente acceso. Esta operación logró liberar espacio para comenzar a enterrar en el interior de nave y presbiterio. Se habilitó la sacristía en la parte baja de la torre, prácticamente sobre sus cimientos, y se abrió, por debajo de la portada cegada, un nuevo acceso, rematado por arco conopial.. La cabecera se embelleció con pinturas góticas, que se conservan parcialmente por debajo de la línea de cornisa. Finalmente, se instaló un coro de madera a los pies del templo, que se retiraría a lo largo del siglo XX, y se recreció la torre para instalar el campanario.. El cementerio exterior habilitado en el siglo XIX, al norte del templo, apenas alteró su entorno, que volumétricamente ha permanecido (en longitud, anchura y altura) prácticamente igual desde su construcción hasta el día de hoy.. De las iglesias románicas sorianas, la iglesia de San Miguel ha sido seguramente la más analizada si exceptuamos algún templo de la capital y la ermita de San Baudelio de Casillas de Berlanga. Ha sido así por su antigüedad y el carácter paradigmático de su galería porticada. Este interés se ha vertido también en muy distintas intervenciones.. Antes de 2007 el templo era una sala de exposiciones centrada en el arte románico y donde se acumulaba un rico lapidario romano y medieval. Desde ese año una intervención integral ha facilitado un mayor conocimiento del templo y ha acrecentado su importancia.. Otras actuaciones arqueológicas se sucedieron en el exterior, constatando la necrópolis medieval de la galería y el entorno próximo del edificio. El fin último era eliminar las humedades que sufría el edificio, provocadas por la acumulación de tierras al exterior y su situación en un lugar de fuerte pendiente.. Diez años de intervenciones han permitido el rescate del antiguo solado de madera del que dispuso la iglesia al menos hasta el siglo XVIII, la contemplación de sus revocos, cuajados de grafitos medievales de muy variado tipo, la habilitación del acceso al cuerpo de campanas de la torre, la restauración de las pinturas de la cabecera, la correcta iluminación del interior y, finalmente, la adecuación de todo el entorno próximo del templo, que perseguía la citada eliminación de humedades y la accesibilidad a personas con problemas de movilidad.. Iglesia de Santa María del Rivero. Bien de Interés Cultural desde 1996, se trata de un templo adorado por los sanestebeños, esta iglesia alberga en su interior a la venerada Virgen del Rivero, patrona de la localidad, en cuyo honor se celebran las fiestas patronales y el día de la Concordia, el 1 de mayo, en el que 30 pueblos acuden a la villa con sus pendones y ofreciéndolos a la Virgen.. Se trata de una iglesia románica porticada del siglo XII, que sigue el modelo de su vecina San Miguel, y que se erige en lo alto de un altozano presidiendo majestuosa la localidad de San Esteban de Gormaz.. Es de una sola nave, con ábside semicircular hacia oriente y galería porticada al sur. Añadidos posteriores son la sacristía, la capilla de San Lorenzo, el camerín de la Virgen y la espadaña. Curiosamente, la construcción de la sacristía ha permitido conservar intactos los elementos decorativos de la parte norte del ábside pudiéndose contemplar (se accede desde el interior del templo) el característico ajedrezado, la decoración de lo capiteles e incluso marcas de cantero con gran lujo de detalle.. La galería porticada, meridional, posee once capiteles, 8 hacia el sur y 3 hacia oriente. Conserva originales los 5 arcos del frente meridional y los dos del costado oriental. Al igual que en la primitiva iglesia de San Miguel, predomina la decoración con personajes vestidos a la usanza islámica, la temática animal (rapaces con sus alas desplegadas, a veces devorando liebres, serpientes y cánidos, el león devorando a su presa) y las decoraciones vegetales.. En el interior del pórtico, a la izquierda de la portada de acceso a la nave, hay un arcosolio de siglo XVI integrado en el muro del templo, con arco carpanel y los escudos de Don Diego II López Pacheco y doña Luisa de Centurión y Bobadilla, el primero con cuarteles de los Pacheco y Enríquez y el segundo con las señas de los Cabrera, Mendoza, Bobadilla y Noroña.. En el interior del templo se puede observar un retablo de 1626 con la Virgen del Rivero en el centro y una bóveda con pinturas del siglo XIII. Representan a Cristo en Majestad rodeado por el Tetramorfos bajo un cielo estrellado. Además, en el lado sur del muro encontramos la Capilla de San Lorenzo fundada por los Calderones en el siglo XVI. Frente a la puerta de acceso al templo hay un arcosolio funerario.. El equipo de Soria Románica encontró, tras una gran imagen de una concha, un calvario gótico con Cristo Crucificado y tres figuras dispuestas simétricamente a cada uno de lados. En el vértice del arco apuntado encontramos representados al sol y a la luna. Se excavó el enterramiento de dicho elemento y se encontró al difunto con una moneda de 1443 en la mano. Lo que es digno de admiración es el impresionante coro de 1558, de estilo mudéjar, realizado en madera de pino de la provincia y mandado realizar por el Obispo Acosta, tutor dela iglesia y cuyo escudo está representado en la parte superior del frontis. Se dice que el escultor se fijó en la decoración floral de la galería porticada para realizar el majestuoso coro.. Las obras que se realizaron en 1853 para poder acceder mejor a la Virgen a la hora de vestirla y adornarla, sacó a la luz un sillar con una cruz esculpida. Al extraer la piedra se encontró un hueco donde descansaba una caja de madera que contenía a su vez una cajita de fresno con una reliquia de Santa Leocadia o Cecilia y un fragmento de tejido musulmán enrollado con una bolsa de lienzo dentro. El tejido fue a la Real Academia de la Historia en Madrid y el resto de hallazgos se volvieron a depositar en el lugar donde habían sido encontrados.. El tejido musulmán resultó ser uno de los extremos del almaizar (turbante) de Hisam II (califa de la dinastía Omeya desde el 976 al 1013). La decoración se divide en tres espacios horizontales: la central es de color negro con 13 medallones octogonales (dos de ellos con figuras humanas y el resto cuadrúpedos y aves) y las 2 laterales muestran una decoración epigráfica con letras cúficas. Dice así: “En el nombre de Allah, clemente y misericordioso, la bendición y la prosperidad estén con el califa Hisam, favorecido de Allah y príncipe de los creyentes”.. Sobre el hallazgo de semejante reliquia histórica en la localidad hay dos teorías: que se hubiera obtenido tras una victoria del bando castellano hacia el musulmán (la única fecha del reinado de Hixem II en que los musulmanes no son derrotados es en el año 978, cuando el Conde Garcí Fernández y Sancho de Navarra derrotan a Orduan, lugarteniente del Califa) o que hubiera sido un obsequio (en cuyo caso se plantea la posibilidad de que el hijo de Almanzor, Abd Allah, lo diera como presente cuando se pasa al bando cristiano y se refugia en San Esteban de Gormaz en el año 989).. Convento de San Francisco. La antigua iglesia anexionada al Convento Franciscano es ahora parroquia para los sanestebeños. La desamortización de Mendizábal de 1832 hizo cambiar la titularidad del templo a manos privadas hasta que, en 1849, el Ayuntamiento solicitó su cesión al propietario. Fue entonces adquirida por el obispado de Osma-Soria, y, tras su restauración se inaugura el 7 de junio de 1900. Pero no es hasta 1986 cuando todavía la iglesia de San Francisco se convierte en parroquial y cambia su advocación a la de San Esteban Protomártir.. Las piedras de su campanario proceden de la desaparecida en 1922, antigua parroquia de la localidad, ubicada en la Plaza de San Esteban. En su interior, unos frescos franciscanos del siglo XVI, presbiterio y capilla sepulcral góticos, la imagen del Cristo de la Buena Dicha y la talla románica de la Virgen del Castillo.. Arco de la Villa. La única puerta que permanece de las que pertenecían al recinto amurallado se abre hacia el sur, al río Duero, justo en la ubicación entre los dos puentes que lo cruzan. Sirve, por lo tanto, de unión entre el Duero y la Plaza Mayor, ya intramuros.. Puente de los 16 ojos. El puente de San Esteban de Gormaz ha tenido, a lo largo de los siglos, las funciones derivadas de su propia naturaleza: vía de conexión para salvar el curso del río Duero y un gran desnivel, defensa y control del territorio (fundamentalmente durante la Reconquista) y de cobro de impuestos (pontazgo) en beneficio del señor titular de las tierras e incluso con el objetivo de conservación y mantenimiento del puente. Lógicamente, era común construir presas y molinos en sus inmediaciones, como ha ocurrido en la localidad.. Está construido en sillería caliza y posee 16 arcos (ojos) con bóvedas de medio punto y los dos estribos laterales. Tiene una longitud de 200 metros en alzado de lomo de asno y un ancho de más de 8 metros. Aunque la primera mención al puente de la localidad es del 21 de abril de 1068, diversos autores lo han considerado desde un primer momento, romano.. La importancia estratégica de San Esteban de Gormaz como Puerta de Castilla durante la Reconquista, y en siglos posteriores, supusieron la necesidad de realizar obras de restauración a lo largo de los siglos. Durante las obras de reacondicionamiento del azud a finales del siglo XX se encontraron varias inscripciones romanas, funerarias en su mayoría.. Además, existe una inscripción de 1717 (ubicada en la novena pila desde la población) conmemorativa de la restauración efectuada en dicha fecha. No es romana, pero sin duda, es una muestra de, cómo, a lo largo de los siglos, se ha dejado constancia escritagrandes obras de ingeniería realizadas.. Parque Temático del Románico. El parque temático del Románico, ubicado en esta localidad, permite observar, diez maquetas a vista de pájaro del románico. Muestra, con todo lujo de detalles, los secretos mejor guardados del románico castellano leonés, con representaciones como: la Iglesia de San Juan de Rabanera de Soria: el claustro del monasterio de Sto. Domingo de Silos en Burgos: la basílica de San Vicente de Ávila: la iglesia de San Millán de Segovia…
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