Las vitaminas son los engranajes invisibles pero esenciales del organismo: intervienen en cientos de reacciones biológicas que sostienen desde el sistema inmunitario hasta la salud ósea, o el funcionamiento cerebral. Sin embargo, no existe un alimento «perfecto» en sí que las concentre todas.. La clave, tal y como advierten los expertos en nutrición, está en la variedad. «Las vitaminas son fundamentales para nuestro cuerpo. A través de una dieta sana y variada podemos aportar vitaminas D, C, B y K y el ácido graso omega 3, así como otros nutrientes muy beneficiosos para la salud. Cuanto más diverso es el patrón dietético, mayor es la probabilidad de cubrir las necesidades vitamínicas», explica Elena Pérez Montero, especialista en Endocrinología y Nutrición nutricionista del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo de Madrid, y del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.. Además, subraya que, en etapas como la infancia, el embarazo, o el envejecimiento aumentan los requerimientos nutricionales, por lo que comprender qué vitaminas son prioritarias y cómo incorporarlas a la dieta resulta fundamental para prevenir déficits y mantener la salud. Eso sí, avisa de que consumir bebidas alcohólicas o drogas, y fumar pueden propiciar un mayor gasto vitamínico.. Vitaminas del grupo B. En primer lugar, la doctora Montero resalta la importancia de la ingesta de las vitaminas del grupo B, dado que la dificultad en la masticación provoca que estas vitaminas no suelan estar en cantidades adecuadas y, en consecuencia, se desarrollarse anemia.. Concreta que una de las vitaminas B más importantes es el ácido fólico –o folato– que se encuentra en los siguientes alimentos:. Verduras de hojas verdes. Frutas cítricas. Granos y cereales integrales. Hígado. La vitamina C no solo la obtenemos a través del sol. Pero también esta especialista del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid y Ruber Juan Bravo destaca la importancia de la vitamina C, «la favorita de invierno y del otoño», según ensalza al tratarse de «una aliada frente a los resfriados, e incluso para ayudarnos a superarlos».. Añade la doctora Montero otras propiedades de la misma, como que la vitamina C aporta antioxidantes claves para el funcionamiento de distintos órganos, además de frenar el envejecimiento de la piel.. «Otra ventaja de esta vitamina es que ayuda a reducir el colesterol malo o LDL. Por todo ello, en la alimentación no pueden faltar frutas, verduras frescas, y en otros alimentos que contengan estos antioxidantes», recalca Montero.. La vitamina D no solo la obtenemos a través del sol. Pero sin duda, una de las vitaminas más conocidas pero que más dudas generan en la población es la vitamina D: «Es fundamental en adultos y mayores porque sirve para protegernos frente a varias enfermedades e infecciones. Siempre asociamos la vitamina D con el sol, pero también podemos obtenerla a través de alimentos como el pescado azul, los lácteos, o la yema de huevo».. En cuanto a sus beneficios, la experta en Nutrición destaca que es clave para fortalecer la masa ósea, debido a que proporciona el calcio adecuado para mantener los huesos fuertes y sanos. «Por lo tanto, un nivel bajo de vitamina D puede afectar a los huesos, haciendo que sean más débiles y, en casos más graves, desarrollar la enfermedad de la osteoporosis», zanja la doctora Montero.. El ácido omega 3 y la vitamina K. Y en último lugar, y no por ello menos importante, subraya el ácido omega 3, un ácido graso que favorece el control del azúcar y que dice que también es bueno para regular enfermedades relacionadas con el corazón. «Entre los alimentos que contienen ácido Omega 3 se encuentran los pescados azules como el salmón», asevera esta endocrinóloga.. En el caso de la vitamina K sostiene que quizás no es tan conocida, si bien afirma que tiene un papel muy importante en el organismo: “La vitamina K es la responsable directa de que la sangre circule correctamente, así como del buen funcionamiento de la coagulación. Para añadirla en tu dieta, asegúrate de incluir brócoli, espinacas, o espárragos”.. Etapas en las que son más importantes. «Las vitaminas son las responsables de un montón de reacciones que hacen que no tengamos enfermedades y que nuestro organismo nos permita trabajar correctamente. Además, es fundamental prestar atención a ciertos periodos en los que el cuerpo puede demandar determinadas vitaminas o, por el nivel de actividad, no puede conseguirlas. Durante la infancia, la gestación o la lactancia, nuestro cuerpo puede requerirlas en mayor cantidad», incide la experta de Ruber Juan Bravo y de Quirónsalud Madrid.. En cuanto a los mayores, subraya en último lugar que, por tener a veces menos movilidad, masticar y tragar peor, o tener más patologías, este colectivo puede ver alterada la ingesta de algunas vitaminas. Entre las más beneficiosas se encuentran las que ayudan a fortalecer la salud ósea, que están presentes en multitud de alimentos y de suplementos, tal y como recuerda Montero.
Te contamos qué vitaminas son imprescindibles, sus funciones y cómo obtenerlas con la dieta
Las vitaminas son los engranajes invisibles pero esenciales del organismo: intervienen en cientos de reacciones biológicas que sostienen desde el sistema inmunitario hasta la salud ósea, o el funcionamiento cerebral. Sin embargo, no existe un alimento «perfecto» en sí que las concentre todas.. La clave, tal y como advierten los expertos en nutrición, está en la variedad. «Las vitaminas son fundamentales para nuestro cuerpo. A través de una dieta sana y variada podemos aportar vitaminas D, C, B y K y el ácido graso omega 3, así como otros nutrientes muy beneficiosos para la salud. Cuanto más diverso es el patrón dietético, mayor es la probabilidad de cubrir las necesidades vitamínicas», explica Elena Pérez Montero, especialista en Endocrinología y Nutrición nutricionista del Hospital Universitario Ruber Juan Bravo de Madrid, y del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid.. Además, subraya que, en etapas como la infancia, el embarazo, o el envejecimiento aumentan los requerimientos nutricionales, por lo que comprender qué vitaminas son prioritarias y cómo incorporarlas a la dieta resulta fundamental para prevenir déficits y mantener la salud. Eso sí, avisa de que consumir bebidas alcohólicas o drogas, y fumar pueden propiciar un mayor gasto vitamínico.. Vitaminas del grupo B. En primer lugar, la doctora Montero resalta la importancia de la ingesta de las vitaminas del grupo B, dado que la dificultad en la masticación provoca que estas vitaminas no suelan estar en cantidades adecuadas y, en consecuencia, se desarrollarse anemia.. Concreta que una de las vitaminas B más importantes es el ácido fólico –o folato– que se encuentra en los siguientes alimentos:. Verduras de hojas verdes. Frutas cítricas. Granos y cereales integrales. Hígado. La vitamina C no solo la obtenemos a través del sol. Pero también esta especialista del Hospital Universitario Quirónsalud Madrid y Ruber Juan Bravo destaca la importancia de la vitamina C, «la favorita de invierno y del otoño», según ensalza al tratarse de «una aliada frente a los resfriados, e incluso para ayudarnos a superarlos».. Añade la doctora Montero otras propiedades de la misma, como que la vitamina C aporta antioxidantes claves para el funcionamiento de distintos órganos, además de frenar el envejecimiento de la piel.. «Otra ventaja de esta vitamina es que ayuda a reducir el colesterol malo o LDL. Por todo ello, en la alimentación no pueden faltar frutas, verduras frescas, y en otros alimentos que contengan estos antioxidantes», recalca Montero.. La vitamina D no solo la obtenemos a través del sol. Pero sin duda, una de las vitaminas más conocidas pero que más dudas generan en la población es la vitamina D: «Es fundamental en adultos y mayores porque sirve para protegernos frente a varias enfermedades e infecciones. Siempre asociamos la vitamina D con el sol, pero también podemos obtenerla a través de alimentos como el pescado azul, los lácteos, o la yema de huevo».. En cuanto a sus beneficios, la experta en Nutrición destaca que es clave para fortalecer la masa ósea, debido a que proporciona el calcio adecuado para mantener los huesos fuertes y sanos. «Por lo tanto, un nivel bajo de vitamina D puede afectar a los huesos, haciendo que sean más débiles y, en casos más graves, desarrollar la enfermedad de la osteoporosis», zanja la doctora Montero.. El ácido omega 3 y la vitamina K. Y en último lugar, y no por ello menos importante, subraya el ácido omega 3, un ácido graso que favorece el control del azúcar y que dice que también es bueno para regular enfermedades relacionadas con el corazón. «Entre los alimentos que contienen ácido Omega 3 se encuentran los pescados azules como el salmón», asevera esta endocrinóloga.. En el caso de la vitamina K sostiene que quizás no es tan conocida, si bien afirma que tiene un papel muy importante en el organismo: “La vitamina K es la responsable directa de que la sangre circule correctamente, así como del buen funcionamiento de la coagulación. Para añadirla en tu dieta, asegúrate de incluir brócoli, espinacas, o espárragos”.. Etapas en las que son más importantes. «Las vitaminas son las responsables de un montón de reacciones que hacen que no tengamos enfermedades y que nuestro organismo nos permita trabajar correctamente. Además, es fundamental prestar atención a ciertos periodos en los que el cuerpo puede demandar determinadas vitaminas o, por el nivel de actividad, no puede conseguirlas. Durante la infancia, la gestación o la lactancia, nuestro cuerpo puede requerirlas en mayor cantidad», incide la experta de Ruber Juan Bravo y de Quirónsalud Madrid.. En cuanto a los mayores, subraya en último lugar que, por tener a veces menos movilidad, masticar y tragar peor, o tener más patologías, este colectivo puede ver alterada la ingesta de algunas vitaminas. Entre las más beneficiosas se encuentran las que ayudan a fortalecer la salud ósea, que están presentes en multitud de alimentos y de suplementos, tal y como recuerda Montero.
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