Agua cayendo desde los balcones, mangueras en plena calle y miles de personas empapadas en el centro de Vilagarcía de Arousa. Cada 16 de agosto, la localidad pontevedresa vive una de las imágenes más reconocibles del verano gallego. Pero la última edición de la multitudinaria Fiesta del Agua dejó también otro balance lejos de las celebraciones: 164 conductores fueron denunciados por la Guardia Civil durante el dispositivo especial desplegado con motivo del festejo.. De todos ellos, 106 fueron denunciados por conducir superando las tasas de alcohol permitidas o por hacerlo con presencia de drogas en el organismo. Es decir, prácticamente dos de cada tres infracciones detectadas durante el operativo estuvieron relacionadas con el consumo de estas sustancias.. El dispositivo fue activado el pasado 16 de agosto por Tráfico de la Guardia Civil de Pontevedra ante la elevada afluencia de público y vehículos que cada año provoca esta celebración. Para reforzar la vigilancia participaron agentes procedentes de diferentes puntos de la provincia.. El balance dado a conocer este miércoles incluye además tres casos que fueron más allá de la sanción administrativa. Estos conductores fueron investigados penalmente como presuntos autores de delitos contra la seguridad vial después de superar las tasas de alcoholemia establecidas.. Vigilancias para localizar a quienes trataban de evitar los controles. El operativo no se limitó a instalar controles en las carreteras. La Guardia Civil realizó también vigilancias discretas destinadas específicamente a detectar a aquellos conductores que intentaban eludir los puntos establecidos por los agentes.. La magnitud del despliegue está relacionada con la enorme capacidad de convocatoria que ha alcanzado la Fiesta del Agua. Lo que hace alrededor de cuatro décadas comenzó como un grito espontáneo pidiendo agua a los vecinos acabó transformándose en una tradición declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.. Cada mediodía del 16 de agosto, la capilla de San Roque recibe al santo después de la procesión que parte de la iglesia parroquial de Santa Olaia. Es entonces cuando comienza el momento más esperado de la jornada.. Las calles se convierten en una gigantesca ducha colectiva con la participación de bomberos, Protección Civil y los propios vecinos, que lanzan agua desde ventanas y balcones con cubos y mangueras. Miles de personas participan cada año en una celebración convertida ya en una de las estampas más populares del verano en Galicia.
El dispositivo especial de la Guardia Civil detectó numerosas infracciones al volante acabando tres casos en la vía penal
Agua cayendo desde los balcones, mangueras en plena calle y miles de personas empapadas en el centro de Vilagarcía de Arousa. Cada 16 de agosto, la localidad pontevedresa vive una de las imágenes más reconocibles del verano gallego. Pero la última edición de la multitudinaria Fiesta del Agua dejó también otro balance lejos de las celebraciones: 164 conductores fueron denunciados por la Guardia Civil durante el dispositivo especial desplegado con motivo del festejo.. De todos ellos, 106 fueron denunciados por conducir superando las tasas de alcohol permitidas o por hacerlo con presencia de drogas en el organismo. Es decir, prácticamente dos de cada tres infracciones detectadas durante el operativo estuvieron relacionadas con el consumo de estas sustancias.. El dispositivo fue activado el pasado 16 de agosto por Tráfico de la Guardia Civil de Pontevedra ante la elevada afluencia de público y vehículos que cada año provoca esta celebración. Para reforzar la vigilancia participaron agentes procedentes de diferentes puntos de la provincia.. El balance dado a conocer este miércoles incluye además tres casos que fueron más allá de la sanción administrativa. Estos conductores fueron investigados penalmente como presuntos autores de delitos contra la seguridad vial después de superar las tasas de alcoholemia establecidas.. El operativo no se limitó a instalar controles en las carreteras. La Guardia Civil realizó también vigilancias discretas destinadas específicamente a detectar a aquellos conductores que intentaban eludir los puntos establecidos por los agentes.. La magnitud del despliegue está relacionada con la enorme capacidad de convocatoria que ha alcanzado la Fiesta del Agua. Lo que hace alrededor de cuatro décadas comenzó como un grito espontáneo pidiendo agua a los vecinos acabó transformándose en una tradición declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional.. Cada mediodía del 16 de agosto, la capilla de San Roque recibe al santo después de la procesión que parte de la iglesia parroquial de Santa Olaia. Es entonces cuando comienza el momento más esperado de la jornada.. Las calles se convierten en una gigantesca ducha colectiva con la participación de bomberos, Protección Civil y los propios vecinos, que lanzan agua desde ventanas y balcones con cubos y mangueras. Miles de personas participan cada año en una celebración convertida ya en una de las estampas más populares del verano en Galicia.
Noticias de Galicia: última hora y actualidad de A Coruña, Vigo, Lugo, Santiago de Compostela
