Portugal y España sellaron su billete a octavos del Mundial 2026 en una misma jornada, aunque por caminos bien distintos. Los lusitanos sufrieron lo indecible ante Croacia en un partido que acumuló 18 minutos de tiempo adicional y que dejó heridas abiertas en ambos bandos. Los españoles, en cambio, aplastaron a Austria por 3-0 en Los Ángeles sin que el partido les exigiera más allá de su propio nivel. El cruce entre ambas selecciones está fijado para el 6 de julio en Dallas, una final anticipada que promete tanto como lo que ya dejaron entrever estas dos noches. Lágrimas en Zagreb, euforia en Lisboa El encuentro entre Portugal y Croacia fue un disparate ordenado. Iván Perisic abrió el marcador para los ajedrezados y durante un buen tramo todo apuntaba a que la remontada portuguesa sería imposible. Cristiano Ronaldo empató de penalti en el minuto 60 y devolvió la tensión al duelo, aunque el partido no dejó de acumular interrupciones, polémicas y goles anulados. Tres fueron invalidados por fuera de juego a lo largo del choque: dos de Croacia y uno de Portugal, este último con Cristiano Ronaldo como artífice de la elaboración. Gonçalo Ramos resolvió todo con un cabezazo a centro de Rafael Leão, y Portugal ganó 2-1 en uno de los partidos más extenuantes del torneo. La agonía llegó al límite cuando un tanto que habría significado el 2-2 y forzado la prórroga fue anulado en el tramo final, desatando el llanto en el vestuario croata y la celebración descontrolada en el portugués. El adiós de Modric Roberto Martínez retiró a Ronaldo en el minuto 81 para dar entrada a Rubén Neves, y las cámaras recogieron al delantero en el banquillo con el gesto hundido, la mirada perdida, la desolación de quien siente que el tiempo le escapa. Pero si hay una imagen que resume el peso emocional de la noche, esa pertenece a Luka Modric. A sus 40 años, el centrocampista vivió previsiblemente su último partido mundialista con Croacia. La derrota anticipa el cierre de un ciclo que marcó una generación entera, la de una selección que llegó a la final de Rusia 2018 y que ahora dice adiós al torneo sin poder avanzar a los octavos. Oyarzabal manda, Cucurella asiste Mientras Portugal sufría, España gestionaba. La Roja dominó a Austria de principio a fin en Los Ángeles, aunque el primer gol tardó en llegar hasta el minuto 36, cuando Marc Cucurella asistió a Mikel Oyarzabal para inaugurar el marcador. Pedro Porro amplió la ventaja con un cabezazo a pase de Álex Baena, y Oyarzabal cerró la cuenta en el 89 con otra asistencia de Cucurella. Oyarzabal firmó su segundo doblete del torneo tras el que ya había anotado ante Arabia Saudí en la fase de grupos, y con cuatro goles en el Mundial se situó a solo dos de Lionel Messi y Kylian Mbappé, líderes de la tabla de artilleros.
La selección de De la Fuente jugará la siguiente fase en 6 de julio, a las 21:00 en Dallas. El choque entre Cristiano Ronaldo y Modric fue una locura
Portugal y España sellaron su billete a octavos del Mundial 2026 en una misma jornada, aunque por caminos bien distintos. Los lusitanos sufrieron lo indecible ante Croacia en un partido que acumuló 18 minutos de tiempo adicional y que dejó heridas abiertas en ambos bandos. Los españoles, en cambio, aplastaron a Austria por 3-0 en Los Ángeles sin que el partido les exigiera más allá de su propio nivel. El cruce entre ambas selecciones está fijado para el 6 de julio en Dallas, una final anticipada que promete tanto como lo que ya dejaron entrever estas dos noches.Lágrimas en Zagreb, euforia en LisboaEl encuentro entre Portugal y Croacia fue un disparate ordenado. Iván Perisic abrió el marcador para los ajedrezados y durante un buen tramo todo apuntaba a que la remontada portuguesa sería imposible. Cristiano Ronaldo empató de penalti en el minuto 60 y devolvió la tensión al duelo, aunque el partido no dejó de acumular interrupciones, polémicas y goles anulados. Tres fueron invalidados por fuera de juego a lo largo del choque: dos de Croacia y uno de Portugal, este último con Cristiano Ronaldo como artífice de la elaboración. Gonçalo Ramos resolvió todo con un cabezazo a centro de Rafael Leão, y Portugal ganó 2-1 en uno de los partidos más extenuantes del torneo. La agonía llegó al límite cuando un tanto que habría significado el 2-2 y forzado la prórroga fue anulado en el tramo final, desatando el llanto en el vestuario croata y la celebración descontrolada en el portugués.El adiós de ModricRoberto Martínez retiró a Ronaldo en el minuto 81 para dar entrada a Rubén Neves, y las cámaras recogieron al delantero en el banquillo con el gesto hundido, la mirada perdida, la desolación de quien siente que el tiempo le escapa. Pero si hay una imagen que resume el peso emocional de la noche, esa pertenece a Luka Modric. A sus 40 años, el centrocampista vivió previsiblemente su último partido mundialista con Croacia. La derrota anticipa el cierre de un ciclo que marcó una generación entera, la de una selección que llegó a la final de Rusia 2018 y que ahora dice adiós al torneo sin poder avanzar a los octavos.Oyarzabal manda, Cucurella asisteMientras Portugal sufría, España gestionaba. La Roja dominó a Austria de principio a fin en Los Ángeles, aunque el primer gol tardó en llegar hasta el minuto 36, cuando Marc Cucurella asistió a Mikel Oyarzabal para inaugurar el marcador. Pedro Porro amplió la ventaja con un cabezazo a pase de Álex Baena, y Oyarzabal cerró la cuenta en el 89 con otra asistencia de Cucurella. Oyarzabal firmó su segundo doblete del torneo tras el que ya había anotado ante Arabia Saudí en la fase de grupos, y con cuatro goles en el Mundial se situó a solo dos de Lionel Messi y Kylian Mbappé, líderes de la tabla de artilleros.
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