Un nuevo estudio ha puesto cifras a algo que hasta ahora solo se intuía: las esponjas de cocina liberan millones de microplásticos cada vez que se utilizan. Investigadores de la Universidad de Bonn analizaron tres tipos de esponjas habituales en los hogares y comprobaron que todas pierden material durante el lavado, lo que provoca la liberación constante de partículas diminutas al sistema de aguas residuales.. El equipo comparó una esponja europea convencional, una esponja norteamericana y una esponja orgánica fabricada con fibras vegetales. La europea contenía un 59,3 % de plástico, la estadounidense un 41,9 % y la orgánica un 15,9 %.. Tras semanas de uso doméstico, los investigadores calcularon las pérdidas de material donde la esponja europea liberó 19 mg diarios, la norteamericana, 5 mg diarios y la orgánica, 4 mg diarios. En términos anuales, esto supone entre 0,68 y 4,21 gramos de microplásticos por persona, una cifra que, extrapolada a un país entero, podría alcanzar 355 toneladas al año si todos usaran el tipo más contaminante.. Un problema que va más allá del fregadero. Aunque las plantas de tratamiento capturan una parte importante de los microplásticos, los investigadores advierten de que varias toneladas pueden llegar cada año a ecosistemas de agua dulce, océanos y suelos. La esponja europea resultó ser la más dañina para la ecotoxicidad de agua dulce, debido a la cantidad y tipo de partículas que desprende.. La comunidad científica aún no conoce los efectos a largo plazo de los microplásticos en el organismo, pero las investigaciones apuntan a que pueden internalizarse en las células, alterar funciones biológicas y afectar especialmente a órganos en desarrollo, como los de los niños. En 2024, un estudio reveló que las células cancerosas intestinales se multiplicaban más rápido tras el contacto con microplásticos, y otros trabajos han sugerido posibles vínculos con la salud reproductiva.. La evaluación ambiental del estudio mostró que, aunque las esponjas liberan microplásticos, el consumo de agua durante el lavado manual es el factor que más contribuye al impacto ecológico. En comparación, las emisiones de microplásticos representan una fracción menor del daño total.. Cómo reducir tu huella: menos agua, esponjas con menos plástico y mayor vida útil. El equipo sugiere optar por esponjas con menor proporción de plástico, reducir el uso de agua y prolongar la vida útil de cada esponja para disminuir el impacto ambiental. En un estudio independiente, la microbióloga Primrose Freestone observó que las esponjas usadas durante dos y cinco meses mostraban colonización por hongos. La experta recomienda desecharlas tras un solo uso si han estado en contacto con carne cruda, pescado o verduras sucias, y cambiarlas a diario en usos normales.
Investigadores de la Universidad de Bonn en Alemania confirman que todas las esponjas —convencionales u orgánicas— desprenden partículas plásticas durante el lavado
Un nuevo estudio ha puesto cifras a algo que hasta ahora solo se intuía: las esponjas de cocina liberan millones de microplásticos cada vez que se utilizan. Investigadores de la Universidad de Bonn analizaron tres tipos de esponjas habituales en los hogares y comprobaron que todas pierden material durante el lavado, lo que provoca la liberación constante de partículas diminutas al sistema de aguas residuales.. El equipo comparó una esponja europea convencional, una esponja norteamericana y una esponja orgánica fabricada con fibras vegetales. La europea contenía un 59,3 % de plástico, la estadounidense un 41,9 % y la orgánica un 15,9 %.. Tras semanas de uso doméstico, los investigadores calcularon las pérdidas de material donde la esponja europea liberó 19 mg diarios, la norteamericana, 5 mg diarios y la orgánica, 4 mg diarios. En términos anuales, esto supone entre 0,68 y 4,21 gramos de microplásticos por persona, una cifra que, extrapolada a un país entero, podría alcanzar 355 toneladas al año si todos usaran el tipo más contaminante.. Un problema que va más allá del fregadero. Aunque las plantas de tratamiento capturan una parte importante de los microplásticos, los investigadores advierten de que varias toneladas pueden llegar cada año a ecosistemas de agua dulce, océanos y suelos. La esponja europea resultó ser la más dañina para la ecotoxicidad de agua dulce, debido a la cantidad y tipo de partículas que desprende.. La comunidad científica aún no conoce los efectos a largo plazo de los microplásticos en el organismo, pero las investigaciones apuntan a que pueden internalizarse en las células, alterar funciones biológicas y afectar especialmente a órganos en desarrollo, como los de los niños. En 2024, un estudio reveló que las células cancerosas intestinales se multiplicaban más rápido tras el contacto con microplásticos, y otros trabajos han sugerido posibles vínculos con la salud reproductiva.. La evaluación ambiental del estudio mostró que, aunque las esponjas liberan microplásticos, el consumo de agua durante el lavado manual es el factor que más contribuye al impacto ecológico. En comparación, las emisiones de microplásticos representan una fracción menor del daño total.. Cómo reducir tu huella: menos agua, esponjas con menos plástico y mayor vida útil. El equipo sugiere optar por esponjas con menor proporción de plástico, reducir el uso de agua y prolongar la vida útil de cada esponja para disminuir el impacto ambiental. En un estudio independiente, la microbióloga Primrose Freestone observó que las esponjas usadas durante dos y cinco meses mostraban colonización por hongos. La experta recomienda desecharlas tras un solo uso si han estado en contacto con carne cruda, pescado o verduras sucias, y cambiarlas a diario en usos normales.
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