ERC reúne este lunes a su Consell Nacional, el máximo órgano del partido entre congresos, en una cita políticamente decisiva para determinar si existen condiciones suficientes para facilitar la aprobación de los presupuestos de la Generalitat de 2026 impulsados por el president Salvador Illa. La reunión servirá para que la dirección republicana valore el estado actual de unas negociaciones que, tras meses de desencuentros, han entrado en una fase determinante marcada por importantes concesiones del Govern.. El encuentro se produce después de que el ejecutivo catalán y ERC pactaran el pasado marzo retirar el primer proyecto presupuestario presentado por el Govern y volver a negociar las cuentas desde cero, con el objetivo de intentar que entren en vigor, como muy tarde, en julio. El primer intento había descarrilado ante la falta de avances en una de las grandes exigencias republicanas: el despliegue de una Hacienda catalana con capacidad real para recaudar el IRPF.. Hacienda catalana. Precisamente, una de las principales cesiones arrancadas por ERC ha sido el acuerdo para reforzar la Agència Tributària de Catalunya (ATC) con 527 millones de euros hasta 2029. La medida busca dotar a la administración tributaria catalana de más personal, mejores sistemas tecnológicos y mayor capacidad operativa para prepararla ante un eventual nuevo modelo de financiación singular.. Aunque la gestión efectiva del IRPF sigue fuera del pacto inmediato y queda pendiente de futuras reformas legislativas en el Congreso, el acuerdo representa un paso relevante en la estrategia republicana de fortalecer estructuras de autogobierno. En la práctica, PSC y ERC han optado por empezar a construir la capacidad administrativa antes de que exista el marco político y legal definitivo para ejercer plenamente esas competencias.. Para ERC, este refuerzo de la Hacienda catalana constituye una de las principales victorias negociadoras que pueden exhibirse ante la militancia. Los republicanos consideran que disponer de una ATC más robusta resulta imprescindible para preparar el terreno de cara a una futura financiación singular pactada con el PSOE, una reivindicación histórica del independentismo catalán.. Otras exigencias. Sin embargo, las exigencias de ERC no se limitan al terreno fiscal. Tras el fracaso del primer intento presupuestario, los republicanos endurecieron sus condiciones y situaron como prioridad el impulso de la futura línea orbital ferroviaria catalana, una infraestructura largamente reivindicada que conectaría las diferentes regiones metropolitanas —desde Mataró hasta Vilafranca del Penedès— sin necesidad de pasar por Barcelona.. El coste del proyecto ha sido cifrado en unos 5.200 millones de euros y ERC plantea que esté plenamente operativa en 2040. La financiación, según el esquema pactado en las conversaciones, recaería íntegramente sobre el Estado con apoyo parcial del Banco Europeo de Inversiones (BEI), un planteamiento que permitiría a la Generalitat evitar asumir el grueso del desembolso económico.. Las negociaciones entre PSC y ERC también incluyen avances en otra carpeta considerada estratégica: el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB). Actualmente, pese a que el organismo está presidido por el alcalde socialista Jaume Collboni, es el Estado quien mantiene el control mayoritario de su gobernanza. El acuerdo en estudio buscaría dar mayoría a la Generalitat y al Ayuntamiento de Barcelona, algo que ERC interpreta como un avance hacia mayores cotas de soberanía institucional y económica.. A ello se suma la recuperación de otra de las reivindicaciones republicanas: la creación de una sociedad mercantil estatal de inversiones que permita canalizar proyectos sin necesidad de aprobación parlamentaria en el Congreso. La fórmula aparece como alternativa después del fracaso del Consorci d’Inversions, que no logró salir adelante en la Cámara Baja por la oposición de PP, Vox y Junts.. Con este paquete de acuerdos sobre la mesa, el Consell Nacional de ERC deberá decidir ahora si los avances logrados justifican facilitar la gobernabilidad del PSC y desbloquear unos presupuestos que resultan esenciales para Illa. La dirección republicana necesita convencer a sus cuadros internos de que el coste político de sostener al Govern se compensa con contrapartidas tangibles en financiación, infraestructuras y poder institucional.
La dirección republicana reunirá al Consell Nacional para examinar si avalan las cuentas
ERC reúne este lunes a su Consell Nacional, el máximo órgano del partido entre congresos, en una cita políticamente decisiva para determinar si existen condiciones suficientes para facilitar la aprobación de los presupuestos de la Generalitat de 2026 impulsados por el president Salvador Illa. La reunión servirá para que la dirección republicana valore el estado actual de unas negociaciones que, tras meses de desencuentros, han entrado en una fase determinante marcada por importantes concesiones del Govern.. El encuentro se produce después de que el ejecutivo catalán y ERC pactaran el pasado marzo retirar el primer proyecto presupuestario presentado por el Govern y volver a negociar las cuentas desde cero, con el objetivo de intentar que entren en vigor, como muy tarde, en julio. El primer intento había descarrilado ante la falta de avances en una de las grandes exigencias republicanas: el despliegue de una Hacienda catalana con capacidad real para recaudar el IRPF.. Hacienda catalana. Precisamente, una de las principales cesiones arrancadas por ERC ha sido el acuerdo para reforzar la Agència Tributària de Catalunya (ATC) con 527 millones de euros hasta 2029. La medida busca dotar a la administración tributaria catalana de más personal, mejores sistemas tecnológicos y mayor capacidad operativa para prepararla ante un eventual nuevo modelo de financiación singular.. Aunque la gestión efectiva del IRPF sigue fuera del pacto inmediato y queda pendiente de futuras reformas legislativas en el Congreso, el acuerdo representa un paso relevante en la estrategia republicana de fortalecer estructuras de autogobierno. En la práctica, PSC y ERC han optado por empezar a construir la capacidad administrativa antes de que exista el marco político y legal definitivo para ejercer plenamente esas competencias.. Para ERC, este refuerzo de la Hacienda catalana constituye una de las principales victorias negociadoras que pueden exhibirse ante la militancia. Los republicanos consideran que disponer de una ATC más robusta resulta imprescindible para preparar el terreno de cara a una futura financiación singular pactada con el PSOE, una reivindicación histórica del independentismo catalán.. Otras exigencias. Sin embargo, las exigencias de ERC no se limitan al terreno fiscal. Tras el fracaso del primer intento presupuestario, los republicanos endurecieron sus condiciones y situaron como prioridad el impulso de la futura línea orbital ferroviaria catalana, una infraestructura largamente reivindicada que conectaría las diferentes regiones metropolitanas —desde Mataró hasta Vilafranca del Penedès— sin necesidad de pasar por Barcelona.. El coste del proyecto ha sido cifrado en unos 5.200 millones de euros y ERC plantea que esté plenamente operativa en 2040. La financiación, según el esquema pactado en las conversaciones, recaería íntegramente sobre el Estado con apoyo parcial del Banco Europeo de Inversiones (BEI), un planteamiento que permitiría a la Generalitat evitar asumir el grueso del desembolso económico.. Las negociaciones entre PSC y ERC también incluyen avances en otra carpeta considerada estratégica: el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB). Actualmente, pese a que el organismo está presidido por el alcalde socialista Jaume Collboni, es el Estado quien mantiene el control mayoritario de su gobernanza. El acuerdo en estudio buscaría dar mayoría a la Generalitat y al Ayuntamiento de Barcelona, algo que ERC interpreta como un avance hacia mayores cotas de soberanía institucional y económica.. A ello se suma la recuperación de otra de las reivindicaciones republicanas: la creación de una sociedad mercantil estatal de inversiones que permita canalizar proyectos sin necesidad de aprobación parlamentaria en el Congreso. La fórmula aparece como alternativa después del fracaso del Consorci d’Inversions, que no logró salir adelante en la Cámara Baja por la oposición de PP, Vox y Junts.. Con este paquete de acuerdos sobre la mesa, el Consell Nacional de ERC deberá decidir ahora si los avances logrados justifican facilitar la gobernabilidad del PSC y desbloquear unos presupuestos que resultan esenciales para Illa. La dirección republicana necesita convencer a sus cuadros internos de que el coste político de sostener al Govern se compensa con contrapartidas tangibles en financiación, infraestructuras y poder institucional.
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