«Con esta cena ya he comido para toda la semana», «en enero, me pongo a dieta» o «tú, ya no comas más turrón», son algunas de las frases que se dicen con naturalidad estos días en torno a la mesa. Además, claro, de la observación no solicitada del familiar de turno sobre si estás más gorda o más delgado que la Navidad pasada.. Activistas contra la gordofobia como la divulgadora y actriz Mara Jiménez (‘Croquetamente’, en redes), y especialistas como la psicóloga de la unidad de trastornos de la conducta alimentaria del hospital Clínic Teia Plana, han reflexionado para EFE sobre cómo la presión estética y en particular la gordofobia están especialmente presentes en estas fechas.. El hospital barcelonés se ha decidido este año a llamar la atención sobre esas frases que nos repetimos a nosotros o a nuestros seres queridos para concienciar a la población sobre la importancia de «mirarse bien» a uno mismo, sin mensajes de desprecio ni de odio.. «¿Te vas a comer todo eso?». Para eso ha decorado una mesa navideña en la sala de espera en la que en cada plato se lee una frase a evitar: «Este año a hacer dieta», «¡Cómo te estás poniendo!» o «¿Te vas a comer todo eso?». La campaña llama a «pensar antes de hablar», a «no juzgar» y a «celebrar todos los cuerpos» tomando conciencia de que no sabemos la historia de cada persona. «Debemos concienciar a todo el mundo, a toda la población, porque tras esas frases llenas de presión estética se esconden muchos aprendizajes peligrosos», advierte la psicóloga.. Mara Jiménez, divulgadora sobre la importancia de la aceptación y la estima del propio cuerpo, ha reflexionado sobre que los días de Navidad se hacen especialmente cuesta arriba para los que reciben un juicio constante sobre su peso y para las que más sufren el bombardeo de tener un cuerpo perfecto: las mujeres. «Es muy difícil quererse cuando vivimos en mundo que nos envía estímulos todo el rato sobre que nuestro cuerpo no es válido», añade la joven.. Trastornos de la conducta alimentaria. Plana explica que, además, estas fechas son especialmente «estresantes» para los pacientes con trastorno de conducta alimentaria (TCA), como la anorexia o la bulimia, pues son días en los que todo gira alrededor de la comida, «con multitud de comidas diferentes y compañías distintas». En estos días, Plana aconseja a familiares y amigos «no presionar», ni tampoco «esperar grandes mejorías» en el tratamiento.. «Los familiares de la persona con TCA deben estar informados antes y evitar comentarios como «¿pero por qué no comes?, ¿qué no ves que estás ya muy delgada? o ¿Por qué haces sufrir así a tus padres?», apunta.. Plana incluso recomienda no obligar a asistir a todas las comidas y cenas. «La familia debe ser flexible y realista», señala la psicóloga.. «Conviene no insistir y de nuevo no hablar todo el rato sobre cuánto estamos comiendo y cómo lo vamos a compensar porque estamos lanzando un mensaje que nos parece trivial pero que al paciente de TCA le puede desestabilizar especialmente. Al final estamos incidiendo en que estar gordo está mal y estar delgado está bien», explica. En el mismo sentido, la creadora de la cuenta ‘Croquetamente’ ha explicado a EFE que estos días en los que todo gira sobre comer «son un momento terrorífico, y no solo para las personas con diversidad corporal».. Mirarse con mejores ojos. «Todo son conversaciones sobre cómo compensar lo que hemos comido y los objetivos para no engordarnos. Puede haber muchísimo dolor. Debemos cuidarnos y ser más compasivas. Mirarnos con mejores ojos», ha añadido.. Jiménez reflexiona sobre el bombardeo constante por tener un cuerpo normativo, ajustado a unos cánones imposibles y el hecho de que la peor parte se la lleven las mujeres, especialmente las más jóvenes.. Según el último informe elaborado por la SECPRE, Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, un tercio de las chicas adolescentes en España manifiesta su deseo de someterse a una operación estética.
El Hospital Clínic Teia ha decidido llamar la atención este año sobre esas frases que nos repetimos a nosotros o a nuestros seres queridos
«Con esta cena ya he comido para toda la semana», «en enero, me pongo a dieta» o «tú, ya no comas más turrón», son algunas de las frases que se dicen con naturalidad estos días en torno a la mesa. Además, claro, de la observación no solicitada del familiar de turno sobre si estás más gorda o más delgado que la Navidad pasada.. Activistas contra la gordofobia como la divulgadora y actriz Mara Jiménez (‘Croquetamente’, en redes), y especialistas como la psicóloga de la unidad de trastornos de la conducta alimentaria del hospital Clínic Teia Plana, han reflexionado para EFE sobre cómo la presión estética y en particular la gordofobia están especialmente presentes en estas fechas.. El hospital barcelonés se ha decidido este año a llamar la atención sobre esas frases que nos repetimos a nosotros o a nuestros seres queridos para concienciar a la población sobre la importancia de «mirarse bien» a uno mismo, sin mensajes de desprecio ni de odio.. «¿Te vas a comer todo eso?». Para eso ha decorado una mesa navideña en la sala de espera en la que en cada plato se lee una frase a evitar: «Este año a hacer dieta», «¡Cómo te estás poniendo!» o «¿Te vas a comer todo eso?». La campaña llama a «pensar antes de hablar», a «no juzgar» y a «celebrar todos los cuerpos» tomando conciencia de que no sabemos la historia de cada persona. «Debemos concienciar a todo el mundo, a toda la población, porque tras esas frases llenas de presión estética se esconden muchos aprendizajes peligrosos», advierte la psicóloga.. Mara Jiménez, divulgadora sobre la importancia de la aceptación y la estima del propio cuerpo, ha reflexionado sobre que los días de Navidad se hacen especialmente cuesta arriba para los que reciben un juicio constante sobre su peso y para las que más sufren el bombardeo de tener un cuerpo perfecto: las mujeres. «Es muy difícil quererse cuando vivimos en mundo que nos envía estímulos todo el rato sobre que nuestro cuerpo no es válido», añade la joven.. Trastornos de la conducta alimentaria. Plana explica que, además, estas fechas son especialmente «estresantes» para los pacientes con trastorno de conducta alimentaria (TCA), como la anorexia o la bulimia, pues son días en los que todo gira alrededor de la comida, «con multitud de comidas diferentes y compañías distintas». En estos días, Plana aconseja a familiares y amigos «no presionar», ni tampoco «esperar grandes mejorías» en el tratamiento.. «Los familiares de la persona con TCA deben estar informados antes y evitar comentarios como «¿pero por qué no comes?, ¿qué no ves que estás ya muy delgada? o ¿Por qué haces sufrir así a tus padres?», apunta.. Plana incluso recomienda no obligar a asistir a todas las comidas y cenas. «La familia debe ser flexible y realista», señala la psicóloga.. «Conviene no insistir y de nuevo no hablar todo el rato sobre cuánto estamos comiendo y cómo lo vamos a compensar porque estamos lanzando un mensaje que nos parece trivial pero que al paciente de TCA le puede desestabilizar especialmente. Al final estamos incidiendo en que estar gordo está mal y estar delgado está bien», explica. En el mismo sentido, la creadora de la cuenta ‘Croquetamente’ ha explicado a EFE que estos días en los que todo gira sobre comer «son un momento terrorífico, y no solo para las personas con diversidad corporal».. Mirarse con mejores ojos. «Todo son conversaciones sobre cómo compensar lo que hemos comido y los objetivos para no engordarnos. Puede haber muchísimo dolor. Debemos cuidarnos y ser más compasivas. Mirarnos con mejores ojos», ha añadido.. Jiménez reflexiona sobre el bombardeo constante por tener un cuerpo normativo, ajustado a unos cánones imposibles y el hecho de que la peor parte se la lleven las mujeres, especialmente las más jóvenes.. Según el último informe elaborado por la SECPRE, Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética, un tercio de las chicas adolescentes en España manifiesta su deseo de someterse a una operación estética.
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