Entre tanto dolor ha habido espacio, incluso, para el agradecimiento. El último adiós en una iglesia del barrio de Campanar de Valencia a Fernando, Lía, Quique y Mateo, el padre y los hijos de la familia valenciana que naufragó en un barco en Labuan Bajo (Indonesia), ha sido todo un homenaje lleno de amor a las víctimas de la terrible tragedia que ha conmocionado a la sociedad valenciana.. Numerosos familiares, amigos y conocidos han querido acompañar a Andrea Ortuño, la matriarca de la familia y quien pudo ser rescatada con vida junto con su hija de siete años. Sin embargo, en el suceso falleció su marido, Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF y un hijo de este, Mateo, de 9 años. También murieron Lía, de 12 años, y Quique, de 10, ambos hijos de Andrea. El cuerpo de este último no pudo ser hallado por las labores de rescate que tuvieron lugar en Indonesia durante más de diez días.. Y, pese a la tragedia, la familia, concretamente Álvaro Ortuño, hermano de Andrea, ha sacado fuerzas y entereza para agradecer los trabajos para hallar a las víctimas y ha asegurado que pedirán una justicia «tranquila, sin odio ni rencor» y han dado las gracias por todo el apoyo recibido.. Ortuño ha insistido en que la familia no tiene ánimo de venganza y ha mostrado su agradecimiento a las personas, a los colectivos, a los cuerpos y fuerzas de seguridad y a la representación consular que han estado presentes «desde los primeros días» tras la tragedia. También han mencionado a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, la alcaldesa María José Catalá y el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y les han agradecido por su intervención desde el inicio.. La familia ha querido tener un gesto con «la mayoría de medios de comunicación» por el tratamiento de la información, y ha citado a familiares y amigos, tanto a quienes han estado cerca como a quienes lo han hecho desde la distancia, así como a todos los que les han enviado mensajes y fuerza por redes sociales o por otras vías.. Los familiares no se han olvidado del pueblo de Labuan Bajo y han destacado su apoyo durante todo el proceso. Por ello, se ha agradecido la labor de los equipos de rescate, de los voluntarios y de los buzos que trabajaron en la búsqueda de los desaparecidos. Junto a ello, han agradecido a la «sociedad valenciana y a la sociedad española el acompañamiento recibido» en estas semanas.. Finalmente, han insistido en pedir una justicia «tranquila, sin odio ni rencor», y quieren que el recuerdo se mantenga en el tiempo.. Al funeral han acudido la presidenta de Les Corts, Llanos Massó; la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé; la alcaldesa de Valencia, María José Catalá; consellers como Susana Camarero y Juan Carlos Valderrama; así como numerosos amigos y familiares que no han querido perderse este último adiós a los cuatro miembros de esta familia valenciana. La iglesia de San José María Escrivá del barrio de Campanar, en la capital del Turia, se ha quedado pequeña para acoger tanto cariño y apoyo a toda una familia que intenta reponerse de la tragedia.
Un multitudinario funeral despide a los cuatro valencianos que fallecieron en el naufragio de un barco en Indonesia: «Queremos una justicia tranquila, sin odio ni rencor», asegura la familia
Entre tanto dolor ha habido espacio, incluso, para el agradecimiento. El último adiós en una iglesia del barrio de Campanar de Valencia a Fernando, Lía, Quique y Mateo, el padre y los hijos de la familia valenciana que naufragó en un barco en Labuan Bajo (Indonesia), ha sido todo un homenaje lleno de amor a las víctimas de la terrible tragedia que ha conmocionado a la sociedad valenciana.. Numerosos familiares, amigos y conocidos han querido acompañar a Andrea Ortuño, la matriarca de la familia y quien pudo ser rescatada con vida junto con su hija de siete años. Sin embargo, en el suceso falleció su marido, Fernando Martín, exfutbolista y entrenador del equipo femenino B del Valencia CF y un hijo de este, Mateo, de 9 años. También murieron Lía, de 12 años, y Quique, de 10, ambos hijos de Andrea. El cuerpo de este último no pudo ser hallado por las labores de rescate que tuvieron lugar en Indonesia durante más de diez días.. Y, pese a la tragedia, la familia, concretamente Álvaro Ortuño, hermano de Andrea, ha sacado fuerzas y entereza para agradecer los trabajos para hallar a las víctimas y ha asegurado que pedirán una justicia «tranquila, sin odio ni rencor» y han dado las gracias por todo el apoyo recibido.. Ortuño ha insistido en que la familia no tiene ánimo de venganza y ha mostrado su agradecimiento a las personas, a los colectivos, a los cuerpos y fuerzas de seguridad y a la representación consular que han estado presentes «desde los primeros días» tras la tragedia. También han mencionado a la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, la alcaldesa María José Catalá y el presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, y les han agradecido por su intervención desde el inicio.. La familia ha querido tener un gesto con «la mayoría de medios de comunicación» por el tratamiento de la información, y ha citado a familiares y amigos, tanto a quienes han estado cerca como a quienes lo han hecho desde la distancia, así como a todos los que les han enviado mensajes y fuerza por redes sociales o por otras vías.. Los familiares no se han olvidado del pueblo de Labuan Bajo y han destacado su apoyo durante todo el proceso. Por ello, se ha agradecido la labor de los equipos de rescate, de los voluntarios y de los buzos que trabajaron en la búsqueda de los desaparecidos. Junto a ello, han agradecido a la «sociedad valenciana y a la sociedad española el acompañamiento recibido» en estas semanas.. Finalmente, han insistido en pedir una justicia «tranquila, sin odio ni rencor», y quieren que el recuerdo se mantenga en el tiempo.. Al funeral han acudido la presidenta de Les Corts, Llanos Massó; la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Pilar Bernabé; la alcaldesa de Valencia, María José Catalá; consellers como Susana Camarero y Juan Carlos Valderrama; así como numerosos amigos y familiares que no han querido perderse este último adiós a los cuatro miembros de esta familia valenciana. La iglesia de San José María Escrivá del barrio de Campanar, en la capital del Turia, se ha quedado pequeña para acoger tanto cariño y apoyo a toda una familia que intenta reponerse de la tragedia.
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