Los precios de alquiler y compra están por las nubes y no es sencillo que cambie a corto plazo como advirtió el economista Gonzalo Bernardos: «Se tienen que dar tres circunstancias para que este boom inmobiliario se acabe». Mientras tanto, emanciparse es casi un imposible para los jóvenes y cuando lo hacen no siempre sale bien ya que uno de cada tres hogares jóvenes cae en la pobreza tras sumar la vivienda, el mejor ejemplo de la dramática situación.. Ante este complicado panorama emergen las situaciones alternativas. La más sencilla es quedarse en casa de los padres, pero no es la única. Algunos optan por emigrar fuera de España y otros por buscar un tipo de vivienda alternativo como pueden ser las autocaravanas o los contenedores. Este último caso es cada vez más habitual. Eloy explicó que lo decidió porque «no veía ninguna oportunidad para poder comprar una casa normal».. No solo se utilizan para vivir en solitario porque también se utiliza en pareja, como es el caso de Emilio y Andrea, que explicaron su día a día en una entrevista en ‘Arquitectura y Diseño’. Ambos muestran su día a día en las redes sociales e incluso cuentan con una piscina montada por ambos, pero dejan claro que no fue su primera opción: «Más que una decisión, fue casi una imposición».. Por qué vivir en un contenedor. Esta pareja tenía clara su idea al empezar a buscar vivienda: «Cuando compras un piso, esperas sentir la ilusión de tu vida: significa tener un hogar, un sitio donde vas a crecer, donde quizá tengas hijos y pases la mayor parte de tu vida». Es el sueño de todos, pero no siempre uno llega a lo que había idealizado. En su caso, ni siquiera se quedaron cerca de lograrlo: «Vimos muchos pisos y los que se ajustaban medianamente a nuestro presupuesto eran pequeños; no nos gustaban ni la distribución ni las vistas».. No solo era falta de gusto, el lado económico tampoco ayudaba: «Gastarnos todos nuestros ahorros en la entrada de un piso para después pasar otros 30 o 40 años pagando una hipoteca nos desanimó mucho», explicaron al mencionado medio. Salvo para la gente que tiene grandes recursos, comprar una vivienda es una decisión que tiene consecuencias durante décadas salvo que se consiga volver a vender. Sin un piso que les convenciera en ningún sentido, optaron por el contenedor como su nueva vivienda.. Las ventajas de vivir en un contenedor. Emilio y Andrea también desvelaron por qué el contenedor fue su elección: «El contenedor terminó siendo una manera de crear una casa desde cero y completamente a nuestro gusto, con un presupuesto muy asequible y a pequeña escala». Permite seleccionar más sencillamente el lugar e incluso decorar los exteriores de la vivienda de la manera que se desee. Ellos incluso han colocado una piscina. Ellos tenían claro como querían la suya: «Creemos que el diseño no puede ser algo monótono o genérico; tiene que apropiarse de los intereses, rutinas y formas de vivir de quienes van a habitar el espacio».. Llegar a lo que tienen ahora no fue nada fácil: «Cada parte del proceso tuvo sus complicaciones». Sin embargo, hubo un día que marcó un antes y un después: «El día que instalamos el agua y la cocina casi nos cambió la vida». Vivir en un contenedor, algo cada vez más habitual, permite valorar cosas que se dan por sentadas en el día a día: «Poder poner un enchufe donde hace falta, cambiar una tubería si hay un atasco o instalar luces exteriores es casi como tener un superpoder».
Ambos se decantaron por esta llamativa opción tras visitar varios pisos: «Gastarnos todos nuestros ahorros nos desanimó mucho»
Los precios de alquiler y compra están por las nubes y no es sencillo que cambie a corto plazo como advirtió el economista Gonzalo Bernardos: «Se tienen que dar tres circunstancias para que este boom inmobiliario se acabe». Mientras tanto, emanciparse es casi un imposible para los jóvenes y cuando lo hacen no siempre sale bien ya que uno de cada tres hogares jóvenes cae en la pobreza tras sumar la vivienda, el mejor ejemplo de la dramática situación.. Ante este complicado panorama emergen las situaciones alternativas. La más sencilla es quedarse en casa de los padres, pero no es la única. Algunos optan por emigrar fuera de España y otros por buscar un tipo de vivienda alternativo como pueden ser las autocaravanas o los contenedores. Este último caso es cada vez más habitual. Eloy explicó que lo decidió porque «no veía ninguna oportunidad para poder comprar una casa normal».. No solo se utilizan para vivir en solitario porque también se utiliza en pareja, como es el caso de Emilio y Andrea, que explicaron su día a día en una entrevista en ‘Arquitectura y Diseño’. Ambos muestran su día a día en las redes sociales e incluso cuentan con una piscina montada por ambos, pero dejan claro que no fue su primera opción: «Más que una decisión, fue casi una imposición».. Por qué vivir en un contenedor. Esta pareja tenía clara su idea al empezar a buscar vivienda: «Cuando compras un piso, esperas sentir la ilusión de tu vida: significa tener un hogar, un sitio donde vas a crecer, donde quizá tengas hijos y pases la mayor parte de tu vida». Es el sueño de todos, pero no siempre uno llega a lo que había idealizado. En su caso, ni siquiera se quedaron cerca de lograrlo: «Vimos muchos pisos y los que se ajustaban medianamente a nuestro presupuesto eran pequeños; no nos gustaban ni la distribución ni las vistas».. No solo era falta de gusto, el lado económico tampoco ayudaba: «Gastarnos todos nuestros ahorros en la entrada de un piso para después pasar otros 30 o 40 años pagando una hipoteca nos desanimó mucho», explicaron al mencionado medio. Salvo para la gente que tiene grandes recursos, comprar una vivienda es una decisión que tiene consecuencias durante décadas salvo que se consiga volver a vender. Sin un piso que les convenciera en ningún sentido, optaron por el contenedor como su nueva vivienda.. Las ventajas de vivir en un contenedor. Emilio y Andrea también desvelaron por qué el contenedor fue su elección: «El contenedor terminó siendo una manera de crear una casa desde ceroy completamente a nuestro gusto, con un presupuesto muy asequible y a pequeña escala». Permite seleccionar más sencillamente el lugar e incluso decorar los exteriores de la vivienda de la manera que se desee. Ellos incluso han colocado una piscina. Ellos tenían claro como querían la suya: «Creemos que el diseño no puede ser algo monótono o genérico; tiene que apropiarse de los intereses, rutinas y formas de vivir de quienes van a habitar el espacio».. Llegar a lo que tienen ahora no fue nada fácil: «Cada parte del proceso tuvo sus complicaciones». Sin embargo, hubo un día que marcó un antes y un después: «El día que instalamos el agua y la cocina casi nos cambió la vida». Vivir en un contenedor, algo cada vez más habitual, permite valorar cosas que se dan por sentadas en el día a día: «Poder poner un enchufe donde hace falta, cambiar una tubería si hay un atasco o instalar luces exteriores es casi como tener un superpoder».
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