El universo primitivo es uno de los mayores misterios científicos. Durante milenios, los científicos han intentado descubrir cómo era el universo antes y justo después del Big Bang, incluyendo la vida de las primeras estrellas que iluminaron el cosmos. Ahora, gracias a las observaciones del telescopio espacial James Webb, un grupo de investigadores cree haber encontrado las pruebas más sólidas de la existencia de estrellas de Población III, consideradas las primeras generaciones estelares del universo.. Estas estrellas habrían nacido apenas unos cientos de millones de años después del origen del cosmos, en una época en la que todavía no existían elementos pesados como el hierro, el carbono o el oxígeno. En aquel momento, el universo estaba compuesto casi exclusivamente por hidrógeno y helio, los únicos elementos formados tras el Big Bang. Por eso, las estrellas de Población III serían muy diferentes a las actuales, ya que se habrían creado a partir de materia completamente «primitiva».. ¿Cómo eran las primeras estrellas del universo?. Los astrónomos creen que estas primeras estrellas fueron gigantescas. Algunas pudieron tener cientos de veces la masa del Sol. Esa enorme masa implicaba temperaturas extremas y una luminosidad descomunal, pero también una vida muy corta. Mientras estrellas como el Sol pueden vivir miles de millones de años, estas primeras estrellas probablemente solo sobrevivieron unos pocos millones antes de explotar violentamente.. Y es aquí donde aparecen los agujeros negros. Cuando esas estrellas colosales agotaron su combustible, muchas debieron colapsar sobre sí mismas tras las explosiones de supernova. Ese colapso habría dado origen a pequeños agujeros negros, considerados por algunos científicos como las semillas para los agujeros negros supermasivos que hoy existen en el centro de las galaxias.. ¿Dónde se encuentran estas estrellas primitivas?. La posible detección de estas estrellas se ha producido en una pequeña protogalaxia bautizada como Hebe. Los investigadores observaron este objeto tal y como era unos 400 millones de años después del Big Bang, una época extremadamente temprana en términos cosmológicos. Lo llamativo de Hebe es que parece no contener elementos pesados. Las señales detectadas muestran principalmente hidrógeno y helio.. Sin embargo, observar directamente estas estrellas es muy complicado. Su radiación se emite sobre todo en el ultravioleta extremo, una parte del espectro que el gas intergaláctico absorbe con facilidad. En otras palabras, gran parte de la luz de estas estrellas nunca llega hasta nuestros telescopios. Por eso los científicos deben buscar pistas indirectas, como ciertas emisiones características del helio ionizado.. Las observaciones realizadas por el equipo liderado por Roberto Maiolino son consideradas de las más prometedoras hasta ahora. Aun así, los investigadores mantienen cautela. La comunidad científica necesita más datos y nuevas observaciones para confirmar de manera definitiva que Hebe alberga estrellas de Población III.. ¿Qué pasaría si se confirma este descubrimiento?. Si finalmente se confirma el descubrimiento, no solo supondría encontrar las primeras estrellas del cosmos. También ayudaría a entender cómo comenzó la formación de galaxias, cómo terminó la llamada edad oscura del universo y, sobre todo, cómo nacieron los primeros agujeros negros que más tarde evolucionaron hasta convertirse en monstruos cósmicos capaces de contener millones de masas solares.
Un equipo de científicos de múltiples nacionalidades (entre ellas España) está cerca de captar las primeras estrellas, que han dejado una gran población de agujeros negros.
El universo primitivo es uno de los mayores misterios científicos. Durante milenios, los científicos han intentado descubrir cómo era el universo antes y justo después del Big Bang, incluyendo la vida de las primeras estrellas que iluminaron el cosmos. Ahora, gracias a las observaciones del telescopio espacial James Webb, un grupo de investigadores cree haber encontrado las pruebas más sólidas de la existencia de estrellas de Población III, consideradas las primeras generaciones estelares del universo.. Estas estrellas habrían nacido apenas unos cientos de millones de años después del origen del cosmos, en una época en la que todavía no existían elementos pesados como el hierro, el carbono o el oxígeno. En aquel momento, el universo estaba compuesto casi exclusivamente por hidrógeno y helio, los únicos elementos formados tras el Big Bang. Por eso, las estrellas de Población III serían muy diferentes a las actuales, ya que se habrían creado a partir de materia completamente «primitiva».. ¿Cómo eran las primeras estrellas del universo?. Los astrónomos creen que estas primeras estrellas fueron gigantescas. Algunas pudieron tener cientos de veces la masa del Sol. Esa enorme masa implicaba temperaturas extremas y una luminosidad descomunal, pero también una vida muy corta. Mientras estrellas como el Sol pueden vivir miles de millones de años, estas primeras estrellas probablemente solo sobrevivieron unos pocos millones antes de explotar violentamente.. Y es aquí donde aparecen los agujeros negros. Cuando esas estrellas colosales agotaron su combustible, muchas debieron colapsar sobre sí mismas tras las explosiones de supernova. Ese colapso habría dado origen a pequeños agujeros negros, considerados por algunos científicos como las semillas para los agujeros negros supermasivos que hoy existen en el centro de las galaxias.. ¿Dónde se encuentran estas estrellas primitivas?. La posible detección de estas estrellas se ha producido en una pequeña protogalaxia bautizada como Hebe. Los investigadores observaron este objeto tal y como era unos 400 millones de años después del Big Bang, una época extremadamente temprana en términos cosmológicos. Lo llamativo de Hebe es que parece no contener elementos pesados. Las señales detectadas muestran principalmente hidrógeno y helio.. Sin embargo, observar directamente estas estrellas es muy complicado. Su radiación se emite sobre todo en el ultravioleta extremo, una parte del espectro que el gas intergaláctico absorbe con facilidad. En otras palabras, gran parte de la luz de estas estrellas nunca llega hasta nuestros telescopios. Por eso los científicos deben buscar pistas indirectas, como ciertas emisiones características del helio ionizado.. Las observaciones realizadas por el equipo liderado por Roberto Maiolino son consideradas de las más prometedoras hasta ahora. Aun así, los investigadores mantienen cautela. La comunidad científica necesita más datos y nuevas observaciones para confirmar de manera definitiva que Hebe alberga estrellas de Población III.. ¿Qué pasaría si se confirma este descubrimiento?. Si finalmente se confirma el descubrimiento, no solo supondría encontrar las primeras estrellas del cosmos. También ayudaría a entender cómo comenzó la formación de galaxias, cómo terminó la llamada edad oscura del universo y, sobre todo, cómo nacieron los primeros agujeros negros que más tarde evolucionaron hasta convertirse en monstruos cósmicos capaces de contener millones de masas solares.
