Ucrania se prepara para las pruebas finales del Tryzub, un sistema láser antidrones desarrollado por la empresa local Celebra Tech. La compañía asegura que el arma ya está cerca de su despliegue en el campo de batalla y que el objetivo es usarla contra drones FPV, otros tipos de UAV y, más adelante, drones Shahed, una de las armas más utilizadas por Rusia contra ciudades e infraestructuras ucranianas, informa Army Recognition.. Tryzub significa ‘tridente’ en ucraniano, un símbolo nacional que aparece en su escudo. No es un misil ni un dron interceptor, sino un sistema de energía dirigida montado sobre un remolque. Según Celebra Tech, la versión actual puede destruir drones FPV a entre 800 y 900 metros y UAV a unos 1.500 metros. La empresa también trabaja para que pueda alcanzar objetivos del tipo Shahed a distancias cercanas a los 5 kilómetros.. El interés del sistema está en su economía. Ucrania lleva años enfrentándose a un problema común en los conflictos modernos, en los que se derriban drones relativamente baratos con misiles de defensa aérea muy caros, lo que no es sostenible a largo plazo. Un Shahed puede costar entre 20.000 y 50.000 dólares, mientras que interceptores como los Patriot PAC 3 cuestan entre 3 y 4 millones de dólares por unidad. Incluso opciones más baratas, como IRIS T, 430.000 dólares cada uno, o NASAMS con AIM 120, entre 1 y 1,5 millones de dólares, siguen siendo demasiado caros para emplearlos de forma generalizada contra drones de bajo coste.. Frente a esta situación, han cobrado importancia los sistemas de interceptación baratos, de los que el ejemplo más conocido es Sting, un dron desarrollado por la ucraniana Wild Hornets para cazar Shahed en vuelo. Este tipo de interceptores cuesta entre 1.000 y 3.000 dólares, según el modelo.. Pero mientras Sting o P1 destruyen el objetivo mediante impacto o explosión, Tryzub busca inutilizarlo con energía dirigida, que tiene un coste por disparo aún menor.. Tryzub no es un sustituto de los sistemas de defensa aérea convencionales, pero podría servir como una capa adicional para proteger centrales eléctricas, centros logísticos, instalaciones críticas o zonas urbanas frente a drones que entren dentro de su alcance.. La empresa asegura que el sistema ha mejorado mucho durante los últimos meses. Tryzub incorpora guiado asistido por IA, captura y seguimiento automático de objetivos, integración con radares y sistemas electroópticos. En pruebas anteriores, el láser se ensayó contra drones de distintos tamaños, incluidos modelos de 7, 8, 9 y 13 pulgadas, entre 17,8 centímetros y 33 centímetros. El arma no solo busca quemar una parte del fuselaje, sino dañar sensores, electrónica, ópticas o componentes estructurales hasta dejar el dron fuera de combate.. La parte menos clara sigue siendo la técnica. Ucrania no ha publicado la potencia del láser, su arquitectura, la longitud de onda, el sistema de refrigeración, la autonomía energética ni el número de disparos sostenidos que puede realizar. Son detalles importantes porque un láser no funciona igual en una prueba controlada que en un entorno real con niebla, lluvia, polvo, humo o aerosoles en suspensión. En esas condiciones, el haz pierde eficacia y necesita mantenerse más tiempo sobre el mismo punto del objetivo.
Tryzub busca ofrecer una alternativa más barata que los misiles para proteger infraestructuras críticas frente a drones rusos de bajo coste
Ucrania se prepara para las pruebas finales del Tryzub, un sistema láser antidrones desarrollado por la empresa local Celebra Tech. La compañía asegura que el arma ya está cerca de su despliegue en el campo de batalla y que el objetivo es usarla contra drones FPV, otros tipos de UAV y, más adelante, drones Shahed, una de las armas más utilizadas por Rusia contra ciudades e infraestructuras ucranianas, informa Army Recognition.. Tryzub significa ‘tridente’ en ucraniano, un símbolo nacional que aparece en su escudo. No es un misil ni un dron interceptor, sino un sistema de energía dirigida montado sobre un remolque. Según Celebra Tech, la versión actual puede destruir drones FPV a entre 800 y 900 metros y UAV a unos 1.500 metros. La empresa también trabaja para que pueda alcanzar objetivos del tipo Shahed a distancias cercanas a los 5 kilómetros.. El interés del sistema está en su economía. Ucrania lleva años enfrentándose a un problema común en los conflictos modernos, en los que se derriban drones relativamente baratos con misiles de defensa aérea muy caros, lo que no es sostenible a largo plazo. Un Shahed puede costar entre 20.000 y 50.000 dólares, mientras que interceptores como los Patriot PAC 3 cuestan entre 3 y 4 millones de dólares por unidad. Incluso opciones más baratas, como IRIS T, 430.000 dólares cada uno, o NASAMS con AIM 120, entre 1 y 1,5 millones de dólares, siguen siendo demasiado caros para emplearlos de forma generalizada contra drones de bajo coste.. Frente a esta situación, han cobrado importancia los sistemas de interceptación baratos, de los que el ejemplo más conocido es Sting, un dron desarrollado por la ucraniana Wild Hornets para cazar Shahed en vuelo. Este tipo de interceptores cuesta entre 1.000 y 3.000 dólares, según el modelo.. Pero mientras Sting o P1 destruyen el objetivo mediante impacto o explosión, Tryzub busca inutilizarlo con energía dirigida, que tiene un coste por disparo aún menor.. Tryzub no es un sustituto de los sistemas de defensa aérea convencionales, pero podría servir como una capa adicional para proteger centrales eléctricas, centros logísticos, instalaciones críticas o zonas urbanas frente a drones que entren dentro de su alcance.. La empresa asegura que el sistema ha mejorado mucho durante los últimos meses. Tryzub incorpora guiado asistido por IA, captura y seguimiento automático de objetivos, integración con radares y sistemas electroópticos. En pruebas anteriores, el láser se ensayó contra drones de distintos tamaños, incluidos modelos de 7, 8, 9 y 13 pulgadas, entre 17,8 centímetros y 33 centímetros. El arma no solo busca quemar una parte del fuselaje, sino dañar sensores, electrónica, ópticas o componentes estructurales hasta dejar el dron fuera de combate.. La parte menos clara sigue siendo la técnica. Ucrania no ha publicado la potencia del láser, su arquitectura, la longitud de onda, el sistema de refrigeración, la autonomía energética ni el número de disparos sostenidos que puede realizar. Son detalles importantes porque un láser no funciona igual en una prueba controlada que en un entorno real con niebla, lluvia, polvo, humo o aerosoles en suspensión. En esas condiciones, el haz pierde eficacia y necesita mantenerse más tiempo sobre el mismo punto del objetivo.
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