Gabriel Rufián fue uno de los invitados del programa que emitió este martes Cara al Show, presentado por Marc Giró. El político, que estuvo más de media hora en plató, se mostró desenfadado, acorde con el tono del programa, aunque también habló de su posición política actual, que pasa por liderar un bloque de izquierdas porque se niega a que «ganen los fachas».. «Mi prioridad ahora es la estafa de la vivienda, es el principal problema del país», aseguró el portavoz de ERC en el Congreso. «Mi curro es que la gente me entienda, casi me da igual el idioma, lo que piense, la bandera que tenga o el barrio del que venga. Lo fácil en política, en la vida en general, es que te aplaudan los convencidos; lo difícil es que dude quien duda».. El político también se prestó a formar parte del juego de las ‘puertas correderas’, donde se ha imaginado cuál sería la profesión ideal de los distintos compañeros suyos del Congreso de los Diputados.. Por ejemplo, de Cayetana Álvarez de Toledo opinaba que «en un lugar donde esté Pablo Casado», del diputado de Vox José María Figaredo que «le mandaría a El Ejido a recoger tomates a 40 o 45 grados por tres euros la hora con 50 compañeros de Senegal». Irene Montero que fuera «presidenta de lo que quiera», a Carlos Mazón le veía como «bibliotecario de la cárcel del módulo 4», mientras que a Isabel Díaz Ayuso «la pondría en la Plaza Mayor de Madrid a poner cañas durante 12 horas de pie por 800 euros a alemanes e ingleses y que luego diga que Madrid es la hostia para venir». por último, de Pedro Sánchez opinaba que «sería un gran actor de novela turca».. Rufían también reconoció sus manías, con pulla incluida al PSOE: «Tengo un TOC con el orden, soy metódico y ordenado hasta un punto angustioso menos con la lavadora, que es un agujero negro de frustraciones, da igual que haya mezcla, que esté petada… Para mí es como el PSOE: todo cabe».. También dio tiempo a hablar de sus «tres calzoncillos de la suerte». «Cuando tengo que hacer un discurso muy de izquierdas me pongo los calzoncillos rojos», señaló. Y, siguiendo con esto, no tuvieron más remedio que hablar del sueño erótico de Rufián con Giró. «Perdona la confianza, ¿consumamos?», le propuso el presentador antes de finalizar la entrevista. «No tengo experiencia en eso, pero sí que nos sobamos mogollón», zanjaba el político.
El político fue el invitado estelar de ‘Cara al Show’.
20MINUTOS.ES – Televisión
Gabriel Rufián fue uno de los invitados del programa que emitió este martes Cara al Show, presentado por Marc Giró. El político, que estuvo más de media hora en plató, se mostró desenfadado, acorde con el tono del programa, aunque también habló de su posición política actual, que pasa por liderar un bloque de izquierdas porque se niega a que «ganen los fachas».. «Mi prioridad ahora es la estafa de la vivienda, es el principal problema del país», aseguró el portavoz de ERC en el Congreso. «Mi curro es que la gente me entienda, casi me da igual el idioma, lo que piense, la bandera que tenga o el barrio del que venga. Lo fácil en política, en la vida en general, es que te aplaudan los convencidos; lo difícil es que dude quien duda».. El político también se prestó a formar parte del juego de las ‘puertas correderas’, donde se ha imaginado cuál sería la profesión ideal de los distintos compañeros suyos del Congreso de los Diputados.. Por ejemplo, de Cayetana Álvarez de Toledo opinaba que «en un lugar donde esté Pablo Casado», del diputado de Vox José María Figaredo que «le mandaría a El Ejido a recoger tomates a 40 o 45 grados por tres euros la hora con 50 compañeros de Senegal». Irene Montero que fuera «presidenta de lo que quiera», a Carlos Mazón le veía como «bibliotecario de la cárcel del módulo 4», mientras que a Isabel Díaz Ayuso «la pondría en la Plaza Mayor de Madrid a poner cañas durante 12 horas de pie por 800 euros a alemanes e ingleses y que luego diga que Madrid es la hostia para venir». por último, de Pedro Sánchez opinaba que «sería un gran actor de novela turca».. Rufían también reconoció sus manías, con pulla incluida al PSOE: «Tengo un TOC con el orden, soy metódico y ordenado hasta un punto angustioso menos con la lavadora, que es un agujero negro de frustraciones, da igual que haya mezcla, que esté petada… Para mí es como el PSOE: todo cabe».. También dio tiempo a hablar de sus «tres calzoncillos de la suerte». «Cuando tengo que hacer un discurso muy de izquierdas me pongo los calzoncillos rojos», señaló. Y, siguiendo con esto, no tuvieron más remedio que hablar del sueño erótico de Rufián con Giró. «Perdona la confianza, ¿consumamos?», le propuso el presentador antes de finalizar la entrevista. «No tengo experiencia en eso, pero sí que nos sobamos mogollón», zanjaba el político.
