El sector azulejero cerró el año 2025 con un gran éxito, logrando salvar de nuevo las dificultades internacionales y sabiendo posicionarse para crecer especialmente en mercados de alto valor añadido, con Estados Unidos a la cabeza. Con unos 5.000 millones de euros en ventas, consiguió una rentabilidad operativa de 800 millones de euros con un margen del 16,7% antes de deducir intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (Ebitda).. Esas son las principales conclusiones del estudio «Situación y perspectivas del sector azulejero» presentado este jueves en Valencia por la consultora Deloitte. «Después del año 2024 que fue de récord, este 2025 fue el segundo año de la serie histórica», ha afirmado Javier Arribas, socio responsable de Transacciones en Comunitat Valenciana y Región de Murcia.. El crecimiento ha venido espoleado por Estados Unidos, donde ha crecido un 15,5%, mientras que el mercado de la Unión Europea se ha mantenido estable, bajando un 0,1%. «A pesar de que el incremento de aranceles supuso una cierta contracción en las importaciones de azulejo a nivel global, en ese juego competitivo, el azulejo español ha conseguido cuatro puntos más de cuota de mercado dentro del mercado estadounidense, en detrimento del indio y mexicano», ha indicado Arribas.. A pesar de perder 5,5% las importaciones a EE.UU., ha crecido de un 24,5% a un 28,5% de cuota de mercado, logrando además trasladar casi el 60% de los aranceles al cliente final. Esto es debido al precio medio, que llega ya a 11 euros el metro cuadrado, espoleado por los grandes formatos y gracias a la resiliencia del sector. «La industria en su conjunto es muy potente, ha sabido ser rentable y defender el posicionamiento y precio del producto», dijo.. En la Comunitat Valenciana, el el sector aporta el 3% del PIB regional y el 22% del PIB industrial, con especial relevancia en la provincia de Castellón, donde alcanza el 32% del PIB, y en el plano nacional, la Comunitat representa el 81% de la exportación española de cerámica y el 95% en azulejos.. El estudio de Deloitte sitúa en 2.000 millones de euros el endeudamiento de la industria azulejera, un ratio de 2,6 la rentabilidad operativa que Arribas afirma es «un nivel bastante saludable en industrias intensivas» donde la inversión es elevada. Esta superó, el año pasado los 400 millones de euros, con un foco en modernizar maquinaria y mejorar la eficiencia energética. «El sector sigue apostando por el crecimiento, la innovación y el posicionamiento en mercados de alto valor añadido».. Deloitte desagrega el sector en cuatro tipos: empresas que van a volumen, que suponen en torno a un 60% del sector, aquellas que ofrecen productos premium, en torno a un 20%, las de nicho, que venden piezas pequeñas y formatos especiales, que es en torno a un 5% y las que califican como intermedio. Unos formatos que cada vez se mezclan más, pues muchas empresas ofrecen una variedad de producto, pero donde las de nicho más crecen, con un 9% de aumento en ventas, por un 2,5% de las de volumen, que han tenido que bajar un 5% los precios para poder seguir creciendo. «Es muy importante tener una estrategia clara, las compañías que no tienen un posicionamiento claro tendrán que redefinirse», afirmó Arribas.. Son estas, calificadas de intermedio, las que consideran que más puede afectar la rebaja del nivel de asignación gratuita de derechos de emisión para los distintos sectores industriales, que Deloitte calcula en un coste añadido de 160 millones para el sector, en línea con la patronal Ascer. «Ese coste que asume la industria europea y no otras puede suponer un freno al desarrollo de determinadas compañías que no estén adecuadas para ese coste adicional», finalizó.
El estudio de Deloitte afirma que se ha sabido adaptar a los aranceles y aunque ha sufrido una caída del 5,5% de las ventas en el país norteamericano, ha subido en cuatro puntos hasta el 28,5% la cuota de mercado
El sector azulejero cerró el año 2025 con un gran éxito, logrando salvar de nuevo las dificultades internacionales y sabiendo posicionarse para crecer especialmente en mercados de alto valor añadido, con Estados Unidos a la cabeza. Con unos 5.000 millones de euros en ventas, consiguió una rentabilidad operativa de 800 millones de euros con un margen del 16,7% antes de deducir intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones (Ebitda).. Esas son las principales conclusiones del estudio «Situación y perspectivas del sector azulejero» presentado este jueves en Valencia por la consultora Deloitte. «Después del año 2024 que fue de récord, este 2025 fue el segundo año de la serie histórica», ha afirmado Javier Arribas, socio responsable de Transacciones en Comunitat Valenciana y Región de Murcia.. El crecimiento ha venido espoleado por Estados Unidos, donde ha crecido un 15,5%, mientras que el mercado de la Unión Europea se ha mantenido estable, bajando un 0,1%. «A pesar de que el incremento de aranceles supuso una cierta contracción en las importaciones de azulejo a nivel global, en ese juego competitivo, el azulejo español ha conseguido cuatro puntos más de cuota de mercado dentro del mercado estadounidense, en detrimento del indio y mexicano», ha indicado Arribas.. A pesar de perder 5,5% las importaciones a EE.UU., ha crecido de un 24,5% a un 28,5% de cuota de mercado, logrando además trasladar casi el 60% de los aranceles al cliente final. Esto es debido al precio medio, que llega ya a 11 euros el metro cuadrado, espoleado por los grandes formatos y gracias a la resiliencia del sector. «La industria en su conjunto es muy potente, ha sabido ser rentable y defender el posicionamiento y precio del producto», dijo.. En la Comunitat Valenciana, el el sector aporta el 3% del PIB regional y el 22% del PIB industrial, con especial relevancia en la provincia de Castellón, donde alcanza el 32% del PIB, y en el plano nacional, la Comunitat representa el 81% de la exportación española de cerámica y el 95% en azulejos.. El estudio de Deloitte sitúa en 2.000 millones de euros el endeudamiento de la industria azulejera, un ratio de 2,6 la rentabilidad operativa que Arribas afirma es «un nivel bastante saludable en industrias intensivas» donde la inversión es elevada. Esta superó, el año pasado los 400 millones de euros, con un foco en modernizar maquinaria y mejorar la eficiencia energética. «El sector sigue apostando por el crecimiento, la innovación y el posicionamiento en mercados de alto valor añadido».. Deloitte desagrega el sector en cuatro tipos: empresas que van a volumen, que suponen en torno a un 60% del sector, aquellas que ofrecen productos premium, en torno a un 20%, las de nicho, que venden piezas pequeñas y formatos especiales, que es en torno a un 5% y las que califican como intermedio. Unos formatos que cada vez se mezclan más, pues muchas empresas ofrecen una variedad de producto, pero donde las de nicho más crecen, con un 9% de aumento en ventas, por un 2,5% de las de volumen, que han tenido que bajar un 5% los precios para poder seguir creciendo. «Es muy importante tener una estrategia clara, las compañías que no tienen un posicionamiento claro tendrán que redefinirse», afirmó Arribas.. Son estas, calificadas de intermedio, las que consideran que más puede afectar la rebaja del nivel de asignación gratuita de derechos de emisión para los distintos sectores industriales, que Deloitte calcula en un coste añadido de 160 millones para el sector, en línea con la patronal Ascer. «Ese coste que asume la industria europea y no otras puede suponer un freno al desarrollo de determinadas compañías que no estén adecuadas para ese coste adicional», finalizó.
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