Un pequeño municipio del Campo de Montiel, en Ciudad Real, mantiene un vínculo histórico y espiritual directo con el corazón del Vaticano. Fuenllana, una localidad que apenas supera los 200 habitantes, es la cuna de Santo Tomás de Villanueva, uno de los religiosos cuya trayectoria más ha marcado la vida y el pontificado del papa León XIV, según informa el medio regional EnCLM.. La conexión entre el Papa y el santo manchego trasciende la simple coincidencia. Robert Francis Prevost pertenece a la Orden de San Agustín y lleva en su propia cruz pectoral una reliquia procedente de los restos de Tomás de Villanueva, acompañada por las de otros santos.. Del Campo de Montiel al papado en Roma. El vínculo se hizo aún más evidente durante la visita de León XIV a España el pasado mes de junio. Preguntado por sus principales referentes espirituales, el Pontífice citó expresamente al religioso manchego, recordando su inagotable dedicación a los más desfavorecidos, un compromiso que le otorgó el sobrenombre de «el obispo de los pobres».. «Su ejemplo de caridad me ha alentado en los momentos de prueba y de servicio», confesó el Papa ante miles de jóvenes en Madrid. Recientemente, el pasado 15 de agosto, la figura del santo volvió a resonar cuando León XIV presidió la solemnidad de la Asunción en la parroquia pontificia de Santo Tomás de Villanueva, en Castel Gandolfo.. Nacido en Fuenllana en 1486 tras el traslado temporal de su familia por una epidemia, Tomás creció en Villanueva de los Infantes, localidad que inspiraría su histórico apellido. Tras estudiar en Alcalá y ejercer como profesor, ingresó en la Orden de San Agustín en 1516. Posteriormente nombrado arzobispo de Valencia, destacó por su austeridad y su pionera labor asistencial con enfermos y huérfanos hasta su muerte en 1555 y posterior canonización en 1658.. Una curiosa coincidencia universitaria. El destino también quiso trazar un curioso paralelismo académico. Años antes de llegar al pontificado, el joven Robert Prevost cursó sus estudios en Villanova University, en Pensilvania, una institución agustiniana bautizada precisamente en honor al santo originario de Ciudad Real.. De este modo, tal como destaca el medio EnCLM, más de quinientos años después de su nacimiento en un rincón manchego, la figura de Santo Tomás de Villanueva sigue muy presente, uniendo de forma inesperada a un pequeño pueblo de Ciudad Real con el actual ocupante de la silla de San Pedro.
La conexión entre el Papa y el santo manchego trasciende la simple coincidencia
Un pequeño municipio del Campo de Montiel, en Ciudad Real, mantiene un vínculo histórico y espiritual directo con el corazón del Vaticano. Fuenllana, una localidad que apenas supera los 200 habitantes, es la cuna de Santo Tomás de Villanueva, uno de los religiosos cuya trayectoria más ha marcado la vida y el pontificado del papa León XIV, según informa el medio regional EnCLM.. La conexión entre el Papa y el santo manchego trasciende la simple coincidencia. Robert Francis Prevost pertenece a la Orden de San Agustín y lleva en su propia cruz pectoral una reliquia procedente de los restos de Tomás de Villanueva, acompañada por las de otros santos.. Del Campo de Montiel al papado en Roma. El vínculo se hizo aún más evidente durante la visita de León XIV a España el pasado mes de junio. Preguntado por sus principales referentes espirituales, el Pontífice citó expresamente al religioso manchego, recordando su inagotable dedicación a los más desfavorecidos, un compromiso que le otorgó el sobrenombre de «el obispo de los pobres».. «Su ejemplo de caridad me ha alentado en los momentos de prueba y de servicio», confesó el Papa ante miles de jóvenes en Madrid. Recientemente, el pasado 15 de agosto, la figura del santo volvió a resonar cuando León XIV presidió la solemnidad de la Asunción en la parroquia pontificia de Santo Tomás de Villanueva, en Castel Gandolfo.. Nacido en Fuenllana en 1486 tras el traslado temporal de su familia por una epidemia, Tomás creció en Villanueva de los Infantes, localidad que inspiraría su histórico apellido. Tras estudiar en Alcalá y ejercer como profesor, ingresó en la Orden de San Agustín en 1516. Posteriormente nombrado arzobispo de Valencia, destacó por su austeridad y su pionera labor asistencial con enfermos y huérfanos hasta su muerte en 1555 y posterior canonización en 1658.. Una curiosa coincidencia universitaria. El destino también quiso trazar un curioso paralelismo académico. Años antes de llegar al pontificado, el joven Robert Prevost cursó sus estudios en Villanova University, en Pensilvania, una institución agustiniana bautizada precisamente en honor al santo originario de Ciudad Real.. De este modo, tal como destaca el medio EnCLM, más de quinientos años después de su nacimiento en un rincón manchego, la figura de Santo Tomás de Villanueva sigue muy presente, uniendo de forma inesperada a un pequeño pueblo de Ciudad Real con el actual ocupante de la silla de San Pedro.
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