No ganó el Real Madrid al Manchester City, ni siquiera le empató; Courtois dejó una colección de paradas con las que puede hacer pósters en su casa y sin embargo construyó algo: puede que un futuro, seguro que una esperanza. Era un rival de los más duros, era una noche llena de presentimientos y amenazas de derrumbe y acabó con la sensación de que puede haber madera de algo, de que cuando se quiere de verdad, cuando se piensa en el colectivo, a lo mejor las cosas son más fáciles y seguro que se puede competir contra todos o casi todos. Contra el Manchester City, por ejemplo, sí.. Rodrygo, el mejor. El equipo de Guardiola le devolvió aquel partido en Manchester en el que fue un huracán y vio como el Madrid, con menos fútbol y menos llegada, le ganaba en unos penaltis inolvidables. Pues el conjunto inglés se fue al descanso con una ventaja en el marcador que no se vio en el campo, pero contra la que ya no hubo remedio. Pese a la mejora evidente con el City del año pasado, los de Pep fueron sorprendentemente inferiores a un Madrid desconocido, convencido en lo que hacía, solidario y con verdadero rock and roll al contragolpe. Tan inesperado fue el equipo de Xabi Alonso que el mejor fue Rodrygo, el delantero más vapuleado en los últimos tiempos porque pasaban partidos sin hacer goles y sin hacer, en realidad, nada de nada. Tenía toda la pinta de ser un futbolista superado por la presión, el tiempo o la vida misma. No sería el primera caso. Pero Xabi ha mantenido una fe en él que no muchos se explicaban y contra el City, Rodrygo le dio la razón y un abrazo que no pudo ser más significativo.. Lo hizo tras el tanto que abría el marcador, un tiro cruzado con el que el brasileño puso buen término a una contra veloz del Real Madrid. Hablaba Xabi Alonso de que hay que adaptarse a la cultura del equipo y, por lo que se vio, no hay duda de que con estos futbolistas, el Madrid vive mejor cuando tiene espacios para correr.. Mbappé lo vio todo desde el banquillo, sin poder, con sitio en la convocatoria quizá para despistar al rival, pero sin ninguna posibilidad de salir al campo. Como no estaba, Alonso dio paso, primero a Gonzalo, que dio trabajo al equipo y, más tarde, al final, a Endrick, que dejó un remate al larguero. Si hubiese sido gol, su futuro habría cambiado.. Un Madrid con ganas. El caso es que con lo que tenía, con las bajas en defensa, con un centro del campo con Ceballos y sin Güler, el Madrid fue un equipo entero y, sobre todo, dispuesto. Sobrado de actitud, como el día del Clásico, le hizo frente de verdad a un City pobre en la primera parte, superado y bastante mejor en la segunda.. Mandó el Madrid, con balón, pero más sin él, que es lo que se le reprochaba. Bellingham estuvo obediente en la izquierda y Rodrygo no desatendió sus labores defensivas, como le ha pasado otras veces. Llegó más, pudo marcar más, sobre todo cuando salió rápido y dejó un mensaje que puede volverse en contra si vuelven a las andadas: cuando hay actitud, cuando todos piensan en todos y no en lo suyo, en lo que corre cada uno o pasa el balón el otro, hay un equipo para hacer algo más que maldecir y plantearse preguntas llena de respuestas negativos.. Pero no ganó, ni siquiera, repetimos, empató. Porque todo lo bien que lo hizo en esa larga media hora del comienzo se fue al traste en un abrir y cerrar de ojos, en dos errores de los que no suelen fallar y el City de Guardiola se encontró con dos goles, el marcador a favor y el partido que no esperaba. Falló Courtois que no salió en un saque de esquina y se equivocó Rüdiger al agarrar a Haaland poco después. El noruego por fin marcó en el Bernabéu, de penalti. Poco después, cuando el descanso ya era lo mejor para el Madrid, casi hace el tercero el City y entonces, amigos, estaríamos escribiendo otra crónica.. Cerca del empate. Pero Courtois remendó su error anterior y el Madrid se mantuvo en el partido toda la segunda parte. Ya fue más equilibrado, con el City con más presencia y Doku asustando una y otra vez a un Valverde que hacía lo que podía y que comprobó que ya no es de los favoritos del público.. Pudo resolver el City, pudo marcar Bellingham. No sucedió, pero el encuentro, esta vez, sí que acabó donde debía: con el balón rondando la portería rival, con el público con la piel de gallina de las noches europeas, con el Madrid queriendo de verdad, a veces bien y a veces no tan bien. Pero sin desganas ni excusas. Encontrándose, al fin.. Real Madrid – Manchester City: jornada 6 de la Fase de Liga de la Champions League, en vivo online
El equipo de Xabi Alonso fue mejor durante una gran media hora, pero se dejó remontar muy rápido. Fue un choque igualado
Fútbol. El equipo de Xabi Alonso fue mejor durante una gran media hora, pero se dejó remontar muy rápido. Fue un choque igualado. Ver el Real Madrid – Manchester City en directo por Movistar Plus+. Creada: 10.12.2025 23:17. Última actualización: 10.12.2025 23:17. No ganó el Real Madrid al Manchester City, ni siquiera le empató; Courtois dejó una colección de paradas con las que puede hacer pósters en su casa y sin embargo construyó algo: puede que un futuro, seguro que una esperanza. Era un rival de los más duros, era una noche llena de presentimientos y amenazas de derrumbe y acabó con la sensación de que puede haber madera de algo, de que cuando se quiere de verdad, cuando se piensa en el colectivo, a lo mejor las cosas son más fáciles y seguro que se puede competir contra todos o casi todos. Contra el Manchester City, por ejemplo, sí.. Rodrygo, el mejor. El equipo de Guardiola le devolvió aquel partido en Manchester en el que fue un huracán y vio como el Madrid, con menos fútbol y menos llegada, le ganaba en unos penaltis inolvidables. Pues el conjunto inglés se fue al descanso con una ventaja en el marcador que no se vio en el campo, pero contra la que ya no hubo remedio. Pese a la mejora evidente con el City del año pasado, los de Pep fueron sorprendentemente inferiores a un Madrid desconocido, convencido en lo que hacía, solidario y con verdadero rock and roll al contragolpe. Tan inesperado fue el equipo de Xabi Alonso que el mejor fue Rodrygo, el delantero más vapuleado en los últimos tiempos porque pasaban partidos sin hacer goles y sin hacer, en realidad, nada de nada. Tenía toda la pinta de ser un futbolista superado por la presión, el tiempo o la vida misma. No sería el primera caso. Pero Xabi ha mantenido una fe en él que no muchos se explicaban y contra el City, Rodrygo le dio la razón y un abrazo que no pudo ser más significativo.. Lo hizo tras el tanto que abría el marcador, un tiro cruzado con el que el brasileño puso buen término a una contra veloz del Real Madrid. Hablaba Xabi Alonso de que hay que adaptarse a la cultura del equipo y, por lo que se vio, no hay duda de que con estos futbolistas, el Madrid vive mejor cuando tiene espacios para correr.. Mbappé lo vio todo desde el banquillo, sin poder, con sitio en la convocatoria quizá para despistar al rival, pero sin ninguna posibilidad de salir al campo. Como no estaba, Alonso dio paso, primero a Gonzalo, que dio trabajo al equipo y, más tarde, al final, a Endrick, que dejó un remate al larguero. Si hubiese sido gol, su futuro habría cambiado.. Un Madrid con ganas. El caso es que con lo que tenía, con las bajas en defensa, con un centro del campo con Ceballos y sin Güler, el Madrid fue un equipo entero y, sobre todo, dispuesto. Sobrado de actitud, como el día del Clásico, le hizo frente de verdad a un City pobre en la primera parte, superado y bastante mejor en la segunda.. Mandó el Madrid, con balón, pero más sin él, que es lo que se le reprochaba. Bellingham estuvo obediente en la izquierda y Rodrygo no desatendió sus labores defensivas, como le ha pasado otras veces. Llegó más, pudo marcar más, sobre todo cuando salió rápido y dejó un mensaje que puede volverse en contra si vuelven a las andadas: cuando hay actitud, cuando todos piensan en todos y no en lo suyo, en lo que corre cada uno o pasa el balón el otro, hay un equipo para hacer algo más que maldecir y plantearse preguntas llena de respuestas negativos.. Pero no ganó, ni siquiera, repetimos, empató. Porque todo lo bien que lo hizo en esa larga media hora del comienzo se fue al traste en un abrir y cerrar de ojos, en dos errores de los que no suelen fallar y el City de Guardiola se encontró con dos goles, el marcador a favor y el partido que no esperaba. Falló Courtois que no salió en un saque de esquina y se equivocó Rüdiger al agarrar a Haaland poco después. El noruego por fin marcó en el Bernabéu, de penalti. Poco después, cuando el descanso ya era lo mejor para el Madrid, casi hace el tercero el City y entonces, amigos, estaríamos escribiendo otra crónica.. Cerca del empate. Pero Courtois remendó su error anterior y el Madrid se mantuvo en el partido toda la segunda parte. Ya fue más equilibrado, con el City con más presencia y Doku asustando una y otra vez a un Valverde que hacía lo que podía y que comprobó que ya no es de los favoritos del público.. Pudo resolver el City, pudo marcar Bellingham. No sucedió, pero el encuentro, esta vez, sí que acabó donde debía: con el balón rondando la portería rival, con el público con la piel de gallina de las noches europeas, con el Madrid queriendo de verdad, a veces bien y a veces no tan bien. Pero sin desganas ni excusas. Encontrándose, al fin.. Real Madrid – Manchester City: jornada 6 de la Fase de Liga de la Champions League, en vivo online. Actualizado a las 23:17. ARCHIVADO EN:. Sebastián Parra
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