El 11 de febrero de 2026 no es un día cualquiera, es la fecha que abre un nuevo escenario en el panorama del fútbol continental tras el anuncio del acuerdo entre el Real Madrid, la UEFA y la Asociación Europea de Clubes. Florentino Pérez, Ceferin y Al Khelaifi, enfrentados durante los últimos años a cuenta del proyecto de la Superliga, firman la paz con un objetivo común, “el bien del fútbol europeo de clubes”. Casi al mismo tiempo, tanto el club blanco como la UEFA emitieron sendos comunicados en los que explicaban de la misma manera este principio de acuerdo que se tiene que ir desarrollando en el futuro y que implica que ambas instituciones vuelven a trabajar juntas.. El comunicado del Real Madrid. “Tras meses de conversaciones mantenidas en beneficio del fútbol europeo, la UEFA, la European Football Clubs (EFC) y el Real Madrid C. F. anuncian que han alcanzado un acuerdo de principios por el bien del fútbol europeo de clubes, respetando el principio del mérito deportivo y haciendo hincapié en la sostenibilidad a largo plazo de los clubes y la mejora de la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología”, decía el texto lanzado por el Real Madrid y que confirma que los objetivos que buscaba el club cuando se lanzó al proyecto de la Superliga siguen estando vigentes. Habla el Real Madrid de la sostenibilidad a largo plazo de los clubes, una reivindicación que llevaba mucho tiempo pidiendo a la UEFA antes de embarcarse en la creación de una nueva competición en la que los dueños de los equipos tuviesen más beneficios y más margen de maniobra, al ser el epicentro de todo, porque ellos ponen a los futbolistas y los estadios.. El nuevo formato como reacción. La UEFA rechazó de pleno la Superliga, pero ese contrapeso le sirvió para ponerse a trabajar en una reforma de la Champions League que seguía los pasos de lo que quería la nueva competición europea, con una fase de liga que significaba más partidos atractivos y un aumento de los beneficios para los clubes, tanto de manera directa, con la venta de entradas y la explotación de los estadios, como indirecta, subiendo los premios económicos a cambio de conquistas deportivas. El Real Madrid se quejaba de que en la Champions, la UEFA “invadiese” los estadios propiedad de los clubes, pusiese su propia publicidad y negociase los derechos televisivos sin dejar participar a los equipos, que ponen los futbolistas y los escenarios a cambio de lo que el organizador decidiese repartir desde el punto de vista económico.. Contrapeso para negociar. El máximo organismo europeo rechazó con toda su fuerza la Superliga, que no se hará realidad, pero sí ha servido para que la UEFA estuviera dispuesta a negociar y se haya llegado a este acuerdo que algunos califican de histórico. En la parte final del comunicado el Real Madrid avisa de que “este acuerdo de principios también servirá para resolver sus disputas legales relacionadas con la Superliga Europea, una vez que se implemente un acuerdo definitivo”, en alusión a su victoria en los tribunales respecto a si la UEFA ejercía una posición de monopolio en el panorama europeo con sus maniobras de presión a los clubes que crearon el embrión de la Superliga, y que se apartaron en su mayoría para evitar posibles sanciones deportivas en sus países.. Derrotada en los tribunales. El Real Madrid consiguió que los jueces reconocieran la posición de dominio de la UEFA, que no podía prohibir la creación de competiciones parecidas a la suya, por no tener ningún derecho al monopolio. Esto llevó a A22, empresa encargada de gestionar el proyecto Superliga, a anunciar demandas por daños y perjuicios que se elevaban a más de 4.500 millones de euros. Esto es lo que en el comunicado se explica como “disputas legales”, que van incluidas en el acuerdo y que han pesado en la apertura a la negociación de la UEFA.. «Este acuerdo de principios también servirá para resolver sus disputas legales relacionadas con la Superliga Europea, una vez que se implemente un acuerdo definitivo», termina el conjunto blanco, en relación a la reclamación millonaria por daños y perjuicios que había pedido al máximo organismo europeo del fútbol, una vez que lo derrotó en los tribunales.
El club blanco asegura que este acuerdo «ayudará a resolver las disputas legales» con la UEFA, a la que la Superliga había derrotado en los tribunales
El 11 de febrero de 2026 no es un día cualquiera, es la fecha que abre un nuevo escenario en el panorama del fútbol continental tras el anuncio del acuerdo entre el Real Madrid, la UEFA y la Asociación Europea de Clubes. Florentino Pérez, Ceferin y Al Khelaifi, enfrentados durante los últimos años a cuenta del proyecto de la Superliga, firman la paz con un objetivo común, “el bien del fútbol europeo de clubes”. Casi al mismo tiempo, tanto el club blanco como la UEFA emitieron sendos comunicados en los que explicaban de la misma manera este principio de acuerdo que se tiene que ir desarrollando en el futuro y que implica que ambas instituciones vuelven a trabajar juntas.. El comunicado del Real Madrid. “Tras meses de conversaciones mantenidas en beneficio del fútbol europeo, la UEFA, la European Football Clubs (EFC) y el Real Madrid C. F. anuncian que han alcanzado un acuerdo de principios por el bien del fútbol europeo de clubes, respetando el principio del mérito deportivo y haciendo hincapié en la sostenibilidad a largo plazo de los clubes y la mejora de la experiencia de los aficionados mediante el uso de la tecnología”, decía el texto lanzado por el Real Madrid y que confirma que los objetivos que buscaba el club cuando se lanzó al proyecto de la Superliga siguen estando vigentes. Habla el Real Madrid de la sostenibilidad a largo plazo de los clubes, una reivindicación que llevaba mucho tiempo pidiendo a la UEFA antes de embarcarse en la creación de una nueva competición en la que los dueños de los equipos tuviesen más beneficios y más margen de maniobra, al ser el epicentro de todo, porque ellos ponen a los futbolistas y los estadios.. El nuevo formato como reacción. La UEFA rechazó de pleno la Superliga, pero ese contrapeso le sirvió para ponerse a trabajar en una reforma de la Champions League que seguía los pasos de lo que quería la nueva competición europea, con una fase de liga que significaba más partidos atractivos y un aumento de los beneficios para los clubes, tanto de manera directa, con la venta de entradas y la explotación de los estadios, como indirecta, subiendo los premios económicos a cambio de conquistas deportivas. El Real Madrid se quejaba de que en la Champions, la UEFA “invadiese” los estadios propiedad de los clubes, pusiese su propia publicidad y negociase los derechos televisivos sin dejar participar a los equipos, que ponen los futbolistas y los escenarios a cambio de lo que el organizador decidiese repartir desde el punto de vista económico.. Contrapeso para negociar. El máximo organismo europeo rechazó con toda su fuerza la Superliga, que no se hará realidad, pero sí ha servido para que la UEFA estuviera dispuesta a negociar y se haya llegado a este acuerdo que algunos califican de histórico. En la parte final del comunicado el Real Madrid avisa de que “este acuerdo de principios también servirá para resolver sus disputas legales relacionadas con la Superliga Europea, una vez que se implemente un acuerdo definitivo”, en alusión a su victoria en los tribunales respecto a si la UEFA ejercía una posición de monopolio en el panorama europeo con sus maniobras de presión a los clubes que crearon el embrión de la Superliga, y que se apartaron en su mayoría para evitar posibles sanciones deportivas en sus países.. Derrotada en los tribunales. El Real Madrid consiguió que los jueces reconocieran la posición de dominio de la UEFA, que no podía prohibir la creación de competiciones parecidas a la suya, por no tener ningún derecho al monopolio. Esto llevó a A22, empresa encargada de gestionar el proyecto Superliga, a anunciar demandas por daños y perjuicios que se elevaban a más de 4.500 millones de euros. Esto es lo que en el comunicado se explica como “disputas legales”, que van incluidas en el acuerdo y que han pesado en la apertura a la negociación de la UEFA.. «Este acuerdo de principios también servirá para resolver sus disputas legales relacionadas con la Superliga Europea, una vez que se implemente un acuerdo definitivo», termina el conjunto blanco, en relación a la reclamación millonaria por daños y perjuicios que había pedido al máximo organismo europeo del fútbol, una vez que lo derrotó en los tribunales.
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