La polémica por la aprobación de los presupuestos municipales en Ripoll, donde gobierna Aliança Catalana, sigue abierta. Los dos concejales del PSC optaron por la abstención para, dijeron, facilitar la «estabilidad» del municipio, una decisión que permitió sacar adelante las cuentas impulsadas por la alcaldesa Sílvia Orriols. Este movimiento no ha sido bien recibido ni por la dirección del partido en las comarcas gerundenses ni por la ejecutiva nacional, que ahora deberá decidir cómo actuar.. La dirección socialista ha convocado a ambos ediles este lunes por la tarde en Girona para analizar lo ocurrido y adoptar “las decisiones oportunas”, tal y como ha dicho Lluïsa Moret, la portavoz del PSC. Ante la situación generada, los concejales han puesto sus cargos a disposición del partido. En la cúpula del PSC se asume que el escenario actual es difícilmente sostenible, aunque el relevo de los representantes municipales no es un proceso inmediato ni sencillo. En este encuentro se abordará qué medidas tomar, cómo proceder y quién podría sustituirlos en caso necesario.. El propio presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ya advirtió el pasado sábado que el PSC “nunca llegará a acuerdos con quienes promueven la intolerancia”, marcando así una línea roja clara frente a la extrema derecha. Por ello, la abstención de los concejales de Ripoll causó sorpresa dentro del partido.. En la misma línea, la portavoz socialista, Lluïsa Moret, ha insistido en que el PSC apuesta por pactos que contribuyan a la convivencia y a la cohesión en Cataluña. Asimismo, ha subrayado que la formación no respaldará acuerdos vinculados a planteamientos de la ultraderecha. La abstención en el Ayuntamiento de Ripoll permitió a Orriols aprobar los presupuestos sin necesidad de someterse a una cuestión de confianza.
El grupo socialista se abstuvo para facilitar la «estabilidad» de Ripoll
La polémica por la aprobación de los presupuestos municipales en Ripoll, donde gobierna Aliança Catalana, sigue abierta. Los dos concejales del PSC optaron por la abstención para, dijeron, facilitar la «estabilidad» del municipio, una decisión que permitió sacar adelante las cuentas impulsadas por la alcaldesa Sílvia Orriols. Este movimiento no ha sido bien recibido ni por la dirección del partido en las comarcas gerundenses ni por la ejecutiva nacional, que ahora deberá decidir cómo actuar.. La dirección socialista ha convocado a ambos ediles este lunes por la tarde en Girona para analizar lo ocurrido y adoptar “las decisiones oportunas”, tal y como ha dicho Lluïsa Moret, la portavoz del PSC. Ante la situación generada, los concejales han puesto sus cargos a disposición del partido. En la cúpula del PSC se asume que el escenario actual es difícilmente sostenible, aunque el relevo de los representantes municipales no es un proceso inmediato ni sencillo. En este encuentro se abordará qué medidas tomar, cómo proceder y quién podría sustituirlos en caso necesario.. El propio presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ya advirtió el pasado sábado que el PSC “nunca llegará a acuerdos con quienes promueven la intolerancia”, marcando así una línea roja clara frente a la extrema derecha. Por ello, la abstención de los concejales de Ripoll causó sorpresa dentro del partido.. En la misma línea, la portavoz socialista, Lluïsa Moret, ha insistido en que el PSC apuesta por pactos que contribuyan a la convivencia y a la cohesión en Cataluña. Asimismo, ha subrayado que la formación no respaldará acuerdos vinculados a planteamientos de la ultraderecha. La abstención en el Ayuntamiento de Ripoll permitió a Orriols aprobar los presupuestos sin necesidad de someterse a una cuestión de confianza.
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