La gastronomía española está llena de recetas que suelen aparecer en momentos muy destacados a lo largo de todo el calendario. Básicamente, elaboraciones que regresan cada año y que están asociadas a una celebración. Sobre ese recorrido se ha detenido la creadora de contenido Carla Soldevilla, que está repasando la cocina del país letra por letra. En su parada dedicada a la ‘n’, ha querido rescatar un postre muy ligado al Día de Todos los Santos: los nuégados, una elaboración tradicional de Castilla-La Mancha.. Soldevilla presenta el plato con entusiasmo, consciente de que muchos espectadores lo descubren por primera vez. «Hoy con la ‘n’, nuégados de Castilla-La Mancha, un dulce típico del Día de Todos los Santos», explica al inicio de su vídeo. La divulgadora no oculta su entusiasmo al probarlo y anima a su audiencia a prepararlo en casa: «Dime la verdad, que está buenísimo».. A pesar de su apariencia laboriosa, insiste en que la receta es accesible para cualquiera con algo de paciencia. «Aunque es entretenido y te va a llevar un rato, no es difícil de hacer», señala antes de ponerse manos a la obra. El primer paso consiste en preparar la base del dulce mezclando huevos, vino blanco, aceite y harina, una combinación que después se amasa con calma hasta conseguir una textura homogénea.. Tras trabajar la masa durante unos minutos, llega el momento de dejarla reposar para que adquiera consistencia. «Amasamos unos diez minutos y después envolvemos en film y dejamos reposar quince minutos», detalla. Más tarde se estira hasta aproximadamente un centímetro de grosor, se corta en tiras y se moldean pequeños cilindros similares a churros que se dejan secar durante media hora.. Cuando esas piezas han perdido parte de la humedad, se trocean y pasan directamente a la sartén. «Estos son los nuégados y los vamos a freír hasta que estén ligeramente dorados», explica la creadora. El aroma comienza entonces a recordar a las cocinas de antaño, aquellas en las que las familias preparaban dulces para compartir durante las jornadas festivas.. La elaboración culmina con un almíbar espeso que envuelve cada bocado. «Ponemos a hervir agua con miel y azúcar», describe Soldevilla, quien añade un pequeño truco para comprobar el punto exacto. «Cuando echas una gota en un vaso de agua fría y se queda dura, es que está listo». En ese momento se incorporan los trozos fritos, se mezclan bien y se moldean con las manos antes de dejar que el conjunto se enfríe para poder ser consumido.
Para elaborar este plato se necesitan ingredientes sencillos como huevos, vino blanco, aceite, harina, miel, azúcar o agua
La gastronomía española está llena de recetas que suelen aparecer en momentos muy destacados a lo largo de todo el calendario. Básicamente, elaboraciones que regresan cada año y que están asociadas a una celebración. Sobre ese recorrido se ha detenidola creadora de contenido Carla Soldevilla, que está repasando la cocina del país letra por letra. En su parada dedicada a la ‘n’, ha querido rescatar un postre muy ligado al Día de Todos los Santos: los nuégados, una elaboración tradicional de Castilla-La Mancha.. Soldevilla presenta el plato con entusiasmo, consciente de que muchos espectadores lo descubren por primera vez. «Hoy con la ‘n’, nuégados de Castilla-La Mancha, un dulce típico del Día de Todos los Santos», explica al inicio de su vídeo. La divulgadora no oculta su entusiasmo al probarlo y anima a su audiencia a prepararlo en casa: «Dime la verdad, que está buenísimo».. A pesar de su apariencia laboriosa, insiste en que la receta es accesible para cualquiera con algo de paciencia. «Aunque es entretenido y te va a llevar un rato, no es difícil de hacer», señala antes de ponerse manos a la obra. El primer paso consiste en preparar la base del dulce mezclando huevos, vino blanco, aceite y harina, una combinación que después se amasa con calma hasta conseguir una textura homogénea.. Tras trabajar la masa durante unos minutos, llega el momento de dejarla reposar para que adquiera consistencia. «Amasamos unos diez minutos y después envolvemos en film y dejamos reposar quince minutos», detalla. Más tarde se estira hasta aproximadamente un centímetro de grosor, se corta en tiras y se moldean pequeños cilindros similares a churros que se dejan secar durante media hora.. Cuando esas piezas han perdido parte de la humedad, se trocean y pasan directamente a la sartén. «Estos son los nuégados y los vamos a freír hasta que estén ligeramente dorados», explica la creadora. El aroma comienza entonces a recordar a las cocinas de antaño, aquellas en las que las familias preparaban dulces para compartir durante las jornadas festivas.. La elaboración culmina con un almíbar espeso que envuelve cada bocado. «Ponemos a hervir agua con miel y azúcar», describe Soldevilla, quien añade un pequeño truco para comprobar el punto exacto. «Cuando echas una gota en un vaso de agua fría y se queda dura, es que está listo». En ese momento se incorporan los trozos fritos, se mezclan bien y se moldean con las manos antes de dejar que el conjunto se enfríe para poder ser consumido.
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