Skip to content
Crónica Actual
  jueves 24 septiembre 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
24 de septiembre de 2026ANTXON TOMASENA EXPLORA LA COMPLEJIDAD HUMANA Y EL MEMORIAL FAMILIAR EN SU OBRA ‘SOS AMA’ 23 de septiembre de 2026Paloma del Soterraño Sánchez Muñoz invita a niños y familias a viajar por la historia del libro con “Elena y Paperix” 23 de septiembre de 2026L. AKEEM MURPAL FUSIONA CIENCIA FICCIÓN, MITOLOGÍA AFRICANA Y CYBERPUNK EN ‘CORRIENDO MÁS ALLÁ DE LAS SOMBRAS; EL CHICO Y LA LANZA’ 23 de septiembre de 2026NOELIA SUÁREZ GÓMEZ DESMONTA LOS CONFLICTOS Y OFRECE UN MAPA PARA EL ENTENDIMIENTO EN ‘MEDIACIÓN: LA MESA DE LAS OPORTUNIDADES’ 23 de septiembre de 2026MAURO GONZÁLEZ HERNANDO DESAFÍA EL RITMO CONTEMPORÁNEO Y EL DOMINIO TECNOLÓGICO EN SU ENSAYO ‘FUERA DE QUICIO’ 23 de septiembre de 2026Miguel Ángel Gómez Ortiz reabre el asesinato de César en “Salvar a la República. César debe morir” 23 de septiembre de 2026Narciso García Nieto reivindica la poesía religiosa clásica en “Acordes ascendentes” 23 de septiembre de 2026Francisco García Almagro rescata cuarenta años de ajedrez almeriense en “Club de Ajedrez El Ejido. Pasión y competición en Almería” 23 de septiembre de 2026Elizabeth Agudelo debuta con “En la piel de Natasha”, la historia de una mujer que se inventa otro nombre para poder sobrevivir 23 de septiembre de 2026Gina León convierte el encierro de 2020 en un relato de pérdida y reconstrucción con “El rompimiento del gran amor en pandemia 2020”
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Gente  El Papa y el triunfo de la cultura del encuentro
Gente

El Papa y el triunfo de la cultura del encuentro

9 de junio de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

  

Más noticias

Los multimillonarios más famosos del mundo en 2026, según Forbes

25 de mayo de 2026

La pareja de Kiko Rivera, sobre los rumores de su interés en que este se reconcilie con su madre: «Quiere estar al margen»

16 de abril de 2026

Marta Díaz y The Grefg revelan las campañas más extrañas que han rechazado: «Eso no vale ni dinero, es una barbaridad»

17 de abril de 2026

Harry y Meghan regresarán a Australia, un viaje que lo cambió todo en sus vidas

10 de marzo de 2026

La vida echa raíces en la contradicción. Y la vida de Madrid siempre es muy contradictoria. Hasta conseguir que las calles se sientan vacías y llenas al mismo tiempo. La gran ciudad es así, propicia el sentimiento de soledad entre la multitud. La sobreinformación de las redes sociales replica esta percepción: nos acompañan y, a la vez, nos invitan a sentirnos que nos estamos perdiendo cosas, nos descubren y, a la vez, nos frustran, nos conectan y, a la vez, nos encierran en nuestros propios prejuicios.. Los tres días de la visita oficial del papa a la capital de España han remarcado aquello que algunos ven como incongruencias. Aunque solo verifiquen que siempre somos fruto de muchos matices, rincones, vericuetos y confusiones. Estas mañanas, tardes y noches con el papa en casa era fácil sentir las calles desiertas y repletas. Se notaban los madrileños huidos de la multitud. La feria del libro estaba más vacía que otros años, los barrios del centro más silenciosos que otros fines de semana. Al menos, hasta que girabas la esquina y era fácil intuir que, por ahí, iba a cruzar el papamóvil. Entonces, el caos de la ciudad se ordenaba con precisión. Hileras de policías, columnas de gentes, ristras de la ilusión por aquello que rompe nuestra rutina.. Decía Almudena Grandes que el gran río de Madrid no es el Manzanares, es el Paseo de la Castellana. Con sus farolas de autopista, con el atasco de la prisa, con sus árboles que nadie mira y todos respiran, con su fuente con peces que escupen agua por la boca. Ahí mismo, un poco más arriba de esos chorros saltarines, se unieron en la vigilia del sábado miles de jóvenes venidos de colegios católicos, grupos de scouts, excursiones de parroquias… Todos movilizados. Todos festejando la cultura del encuentro. Y la cultura de la silla portátil, asiento de comodidad justita pero que te permite crear tu propio corrillo con quien quieras, donde quieras y como quieras. Incluso okupar la vía pública liberada de coches. Solo si eres feligrés, eso sí.. La celebración de la convivencia ha sido la otra función de la influencia de la Iglesia católica que, históricamente, ha ordenado nuestras anarquías, ha definido nuestras culpabilidades y ha dado un hilillo de esperanza al sentido de existir cuando no se atesoraba el saber de hoy.. En tiempos más deprimidos, las parroquias se convirtieron en refugios donde compartir, hacer planes, solemnizar los hitos de nuestra corriente existencia (bodas, bautizos y comuniones) y encontrarse hasta desde el desencuentro. Iglesias donde tantas mujeres hicieron comunidad, construyeron vínculos y salieron del ámbito doméstico a las que se las reducía. En una sociedad donde no todos contaban con espacios para alzar metas vitales y desengrasar sus monotonías, los entornos de las templos del barrio, pueblo o aldea era un patio de recreo, con su teatralidad, deseos, sueños, conquistas y cuchicheos.. Esa España que solo tenía posibilidad de un único refugio en la fe ya quedó muy atrás. Ahora sabemos que la solidaridad es mejor que las limosnas, que nos empobrecen a todos. Ahora sabemos que somos la diversidad, que nos enriquece a todos. Ahora sabemos que la igualdad es la antítesis de la homogeneidad.. Se han normalizado los discursos deshumanizadores. Ahora, también, tenemos un móvil que no soltamos de la mano, desde el que recibimos constantemente sermones de unos y otros. Sin ir a misa, la homilía se ha democratizado y los discursos de gente diciendo cómo debemos ser se han transformado en un entretenimiento constante de nuestras vidas. De ahí que aún nos sea más curioso cómo aparece el papa Leon XIV con su predicación, que podía haber sido previsible. Y, en cambio, la percibimos cual acontecimiento revolucionario. Porque se han normalizado los discursos deshumanizadores. Los mensajes de empatía son aplastados en este presente trepidante en el que ganan los matones de la clase. Con ayuda de un ecosistema viral que visibiliza lo que irrita y esconde lo que aporta.. Es el triunfo social que ha impulsado estos días la popularidad de Leon XIV. La sociedad necesita referentes de paz y la liturgia que rodea al pontífice ha creado un festival de eventos que emocionan por la necesidad de volver a la ideología de comprendernos más que imponernos, de conocernos más que señalarnos, de aplaudir más que insultar. Por un momento, el cauce noticioso ha relegado la tensión narrativa del ‘y tú eres peor” para recordarnos que la vida es congregación. Con todas nuestras contradicciones incluidas. Las del papa, también. Se nota que nos estaba haciendo falta coger aire de cordialidad entre tanto enfrentamiento y tanta tertulia incendiaria. La foto con el papa continúa poseyendo ese poder de unir. Hasta con los partidos que derribaron opresiones del clero y zanjaron debates sobre derechos humanos que no pueden estar nunca a debate.. Todos quieren estar cerca del papa. Incluso dejándole el púlpito del Congreso de los Diputados. Unos por sus creencias, otros por curiosidad, otros por educación, otros por marketing, otros por la ambición sedienta de formar parte protagónica de la historia y subir la imagen a Instagram. Y todos, en el fondo, demostrando que todavía somos más papistas que el papa. Prensa inclusive. No tanto porque venimos de una honda educación católica, que también, sino sobre todo porque en España nos gustan las visitas. Somos país de acogida, somos folclóricos del arte del recibimiento: anfitriones como modo de vida. Queremos que vuelvan. O que no se marchen nunca. Queremos que sientan que somos únicos. Queremos sentirnos únicos.

 

​

La vida echa raíces en la contradicción. Y la vida de Madrid siempre es muy contradictoria. Hasta conseguir que las calles se sientan vacías y llenas al mismo tiempo. La gran ciudad es así, propicia el sentimiento de soledad entre la multitud. La sobreinformación de las redes sociales replica esta percepción: nos acompañan y, a la vez, nos invitan a sentirnos que nos estamos perdiendo cosas, nos descubren y, a la vez, nos frustran, nos conectan y, a la vez, nos encierran en nuestros propios prejuicios.. Los tres días de la visita oficial del papa a la capital de España han remarcado aquello que algunos ven como incongruencias. Aunque solo verifiquen que siempre somos fruto de muchos matices, rincones, vericuetos y confusiones. Estas mañanas, tardes y noches con el papa en casa era fácil sentir las calles desiertas y repletas. Se notaban los madrileños huidos de la multitud. La feria del libro estaba más vacía que otros años, los barrios del centro más silenciosos que otros fines de semana. Al menos, hasta que girabas la esquina y era fácil intuir que, por ahí, iba a cruzar el papamóvil. Entonces, el caos de la ciudad se ordenaba con precisión. Hileras de policías, columnas de gentes, ristras de la ilusión por aquello que rompe nuestra rutina.. Decía Almudena Grandes que el gran río de Madrid no es el Manzanares, es el Paseo de la Castellana. Con sus farolas de autopista, con el atasco de la prisa, con sus árboles que nadie mira y todos respiran, con su fuente con peces que escupen agua por la boca. Ahí mismo, un poco más arriba de esos chorros saltarines, se unieron en la vigilia del sábado miles de jóvenes venidos de colegios católicos, grupos de scouts, excursiones de parroquias… Todos movilizados. Todos festejando la cultura del encuentro. Y la cultura de la silla portátil, asiento de comodidad justita pero que te permite crear tu propio corrillo con quien quieras, donde quieras y como quieras. Incluso okupar la vía pública liberada de coches. Solo si eres feligrés, eso sí.. La celebración de la convivencia ha sido la otra función de la influencia de la Iglesia católica que, históricamente, ha ordenado nuestras anarquías, ha definido nuestras culpabilidades y ha dado un hilillo de esperanza al sentido de existir cuando no se atesoraba el saber de hoy.. En tiempos más deprimidos, las parroquias se convirtieron en refugios donde compartir, hacer planes, solemnizar los hitos de nuestra corriente existencia (bodas, bautizos y comuniones) y encontrarse hasta desde el desencuentro. Iglesias donde tantas mujeres hicieron comunidad, construyeron vínculos y salieron del ámbito doméstico a las que se las reducía. En una sociedad donde no todos contaban con espacios para alzar metas vitales y desengrasar sus monotonías, los entornos de las templos del barrio, pueblo o aldea era un patio de recreo, con su teatralidad, deseos, sueños, conquistas y cuchicheos.. Esa España que solo tenía posibilidad de un único refugio en la fe ya quedó muy atrás. Ahora sabemos que la solidaridad es mejor que las limosnas, que nos empobrecen a todos. Ahora sabemos que somos la diversidad, que nos enriquece a todos. Ahora sabemos que la igualdad es la antítesis de la homogeneidad.. Se han normalizado los discursos deshumanizadores. Ahora, también, tenemos un móvil que no soltamos de la mano, desde el que recibimos constantemente sermones de unos y otros. Sin ir a misa, la homilía se ha democratizado y los discursos de gente diciendo cómo debemos ser se han transformado en un entretenimiento constante de nuestras vidas. De ahí que aún nos sea más curioso cómo aparece el papa Leon XIV con su predicación, que podía haber sido previsible. Y, en cambio, la percibimos cual acontecimiento revolucionario. Porque se han normalizado los discursos deshumanizadores. Los mensajes de empatía son aplastados en este presente trepidante en el que ganan los matones de la clase. Con ayuda de un ecosistema viral que visibiliza lo que irrita y esconde lo que aporta.. Es el triunfo social que ha impulsado estos días la popularidad de Leon XIV. La sociedad necesita referentes de paz y la liturgia que rodea al pontífice ha creado un festival de eventos que emocionan por la necesidad de volver a la ideología de comprendernos más que imponernos, de conocernos más que señalarnos, de aplaudir más que insultar. Por un momento, el cauce noticioso ha relegado la tensión narrativa del ‘y tú eres peor” para recordarnos que la vida es congregación. Con todas nuestras contradicciones incluidas. Las del papa, también. Se nota que nos estaba haciendo falta coger aire de cordialidad entre tanto enfrentamiento y tanta tertulia incendiaria. La foto con el papa continúa poseyendo ese poder de unir. Hasta con los partidos que derribaron opresiones del clero y zanjaron debates sobre derechos humanos que no pueden estar nunca a debate.. Todos quieren estar cerca del papa. Incluso dejándole el púlpito del Congreso de los Diputados. Unos por sus creencias, otros por curiosidad, otros por educación, otros por marketing, otros por la ambición sedienta de formar parte protagónica de la historia y subir la imagen a Instagram. Y todos, en el fondo, demostrando que todavía somos más papistas que el papa. Prensa inclusive. No tanto porque venimos de una honda educación católica, que también, sino sobre todo porque en España nos gustan las visitas. Somos país de acogida, somos folclóricos del arte del recibimiento: anfitriones como modo de vida. Queremos que vuelvan. O que no se marchen nunca. Queremos que sientan que somos únicos. Queremos sentirnos únicos.

 

Palabras para ser escuchadas
Horario y dónde ver el recorrido del Papa León XIV hoy martes 9 de junio en Madrid y Barcelona: actos e itinerario completo
Leer también
Destacados

ANTXON TOMASENA EXPLORA LA COMPLEJIDAD HUMANA Y EL MEMORIAL FAMILIAR EN SU OBRA ‘SOS AMA’

24 de septiembre de 2026 11865
Destacados

Paloma del Soterraño Sánchez Muñoz invita a niños y familias a viajar por la historia del libro con “Elena y Paperix”

23 de septiembre de 2026 8945
Destacados

L. AKEEM MURPAL FUSIONA CIENCIA FICCIÓN, MITOLOGÍA AFRICANA Y CYBERPUNK EN ‘CORRIENDO MÁS ALLÁ DE LAS SOMBRAS; EL CHICO Y LA LANZA’

23 de septiembre de 2026 4411
Destacados

NOELIA SUÁREZ GÓMEZ DESMONTA LOS CONFLICTOS Y OFRECE UN MAPA PARA EL ENTENDIMIENTO EN ‘MEDIACIÓN: LA MESA DE LAS OPORTUNIDADES’

23 de septiembre de 2026 2939
Destacados

MAURO GONZÁLEZ HERNANDO DESAFÍA EL RITMO CONTEMPORÁNEO Y EL DOMINIO TECNOLÓGICO EN SU ENSAYO ‘FUERA DE QUICIO’

23 de septiembre de 2026 5994
Destacados

Miguel Ángel Gómez Ortiz reabre el asesinato de César en “Salvar a la República. César debe morir”

23 de septiembre de 2026 483
Cargar más
Entradas Recientes

ANTXON TOMASENA EXPLORA LA COMPLEJIDAD HUMANA Y EL MEMORIAL FAMILIAR EN SU OBRA ‘SOS AMA’

24 de septiembre de 2026

Paloma del Soterraño Sánchez Muñoz invita a niños y familias a viajar por la historia del libro con “Elena y Paperix”

23 de septiembre de 2026

L. AKEEM MURPAL FUSIONA CIENCIA FICCIÓN, MITOLOGÍA AFRICANA Y CYBERPUNK EN ‘CORRIENDO MÁS ALLÁ DE LAS SOMBRAS; EL CHICO Y LA LANZA’

23 de septiembre de 2026

NOELIA SUÁREZ GÓMEZ DESMONTA LOS CONFLICTOS Y OFRECE UN MAPA PARA EL ENTENDIMIENTO EN ‘MEDIACIÓN: LA MESA DE LAS OPORTUNIDADES’

23 de septiembre de 2026

MAURO GONZÁLEZ HERNANDO DESAFÍA EL RITMO CONTEMPORÁNEO Y EL DOMINIO TECNOLÓGICO EN SU ENSAYO ‘FUERA DE QUICIO’

23 de septiembre de 2026

Miguel Ángel Gómez Ortiz reabre el asesinato de César en “Salvar a la República. César debe morir”

23 de septiembre de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad