Skip to content
Crónica Actual
  domingo 21 junio 2026
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Tendencias
21 de junio de 2026Este es el árbitro que pitará el España – Arabia Saudí y el dineral que se embolsa en el Mundial 21 de junio de 2026El método pionero de la Universidad de Granada para reconstruir la posición de cadáveres cremados 21 de junio de 2026España – Arabia Saudí, en directo hoy: horario y donde ver gratis en TV y última hora del Mundial 2026 21 de junio de 2026Esta cárcel, de las más antiguas de España, se levantó en esta impresionante villa medieval, y se puede visitar 21 de junio de 2026¿Quiénes fueron las 170 mujeres que envenenaron Roma? 21 de junio de 2026«Pet Sounds»: el disco que cambió las reglas del pop 21 de junio de 2026Sorpresa en una biblioteca: un libro escondía el “marcapáginas más caro de la historia” 21 de junio de 2026¿Cuántas minas hay en Ormuz? Así será el proceso para su retirada en el que Europa estará implicada 21 de junio de 2026Una americana que vive en España revela la única razón por la que volvería a Estados Unidos: «Tienen una energía que no se puede comparar» 21 de junio de 2026Aparece el cadáver de un hombre en playa de Águilas donde desapareció un bañista el jueves
Crónica Actual
Crónica Actual
  • Titulares
  • Ciencia
    • Tecnología
  • Cultura
    • Libros
    • Música
    • Teatro
    • Arte
  • Televisión y Cine
  • Deportes
    • Fútbol
    • Motor
    • Baloncesto
  • Internacional
  • España
    • Madrid
    • Andalucía
    • Galicia
    • Comunidad de Valencia
    • Castilla La-Mancha
    • Castilla y León
    • Región de Murcia
    • Cataluña
  • Economía
  • Más
    • Gente
    • Sociedad
    • Opinión
Crónica Actual
  Gente  El Papa y el triunfo de la cultura del encuentro
Gente

El Papa y el triunfo de la cultura del encuentro

9 de junio de 2026
FacebookX TwitterPinterestLinkedInTumblrRedditVKWhatsAppEmail

  

Más noticias

Qué fue de Raúl, el cantante que triunfó con ‘Sueño su boca’ a finales de los 90

11 de mayo de 2026

La última foto de Phillipe Junot antes de su muerte: estas Navidades, en casa de su hija Isabelle

9 de enero de 2026

El ‘youtuber’ Kevsho hace oficial su relación con una romántica felicitación a su novio: «Una parte de mí que quizá no conocen»

27 de abril de 2026

Amaia Romero muestra su nuevo y peculiar talento oculto: «Es el último que he aprendido, lo vi en TikTok»

3 de junio de 2026

La vida echa raíces en la contradicción. Y la vida de Madrid siempre es muy contradictoria. Hasta conseguir que las calles se sientan vacías y llenas al mismo tiempo. La gran ciudad es así, propicia el sentimiento de soledad entre la multitud. La sobreinformación de las redes sociales replica esta percepción: nos acompañan y, a la vez, nos invitan a sentirnos que nos estamos perdiendo cosas, nos descubren y, a la vez, nos frustran, nos conectan y, a la vez, nos encierran en nuestros propios prejuicios.. Los tres días de la visita oficial del papa a la capital de España han remarcado aquello que algunos ven como incongruencias. Aunque solo verifiquen que siempre somos fruto de muchos matices, rincones, vericuetos y confusiones. Estas mañanas, tardes y noches con el papa en casa era fácil sentir las calles desiertas y repletas. Se notaban los madrileños huidos de la multitud. La feria del libro estaba más vacía que otros años, los barrios del centro más silenciosos que otros fines de semana. Al menos, hasta que girabas la esquina y era fácil intuir que, por ahí, iba a cruzar el papamóvil. Entonces, el caos de la ciudad se ordenaba con precisión. Hileras de policías, columnas de gentes, ristras de la ilusión por aquello que rompe nuestra rutina.. Decía Almudena Grandes que el gran río de Madrid no es el Manzanares, es el Paseo de la Castellana. Con sus farolas de autopista, con el atasco de la prisa, con sus árboles que nadie mira y todos respiran, con su fuente con peces que escupen agua por la boca. Ahí mismo, un poco más arriba de esos chorros saltarines, se unieron en la vigilia del sábado miles de jóvenes venidos de colegios católicos, grupos de scouts, excursiones de parroquias… Todos movilizados. Todos festejando la cultura del encuentro. Y la cultura de la silla portátil, asiento de comodidad justita pero que te permite crear tu propio corrillo con quien quieras, donde quieras y como quieras. Incluso okupar la vía pública liberada de coches. Solo si eres feligrés, eso sí.. La celebración de la convivencia ha sido la otra función de la influencia de la Iglesia católica que, históricamente, ha ordenado nuestras anarquías, ha definido nuestras culpabilidades y ha dado un hilillo de esperanza al sentido de existir cuando no se atesoraba el saber de hoy.. En tiempos más deprimidos, las parroquias se convirtieron en refugios donde compartir, hacer planes, solemnizar los hitos de nuestra corriente existencia (bodas, bautizos y comuniones) y encontrarse hasta desde el desencuentro. Iglesias donde tantas mujeres hicieron comunidad, construyeron vínculos y salieron del ámbito doméstico a las que se las reducía. En una sociedad donde no todos contaban con espacios para alzar metas vitales y desengrasar sus monotonías, los entornos de las templos del barrio, pueblo o aldea era un patio de recreo, con su teatralidad, deseos, sueños, conquistas y cuchicheos.. Esa España que solo tenía posibilidad de un único refugio en la fe ya quedó muy atrás. Ahora sabemos que la solidaridad es mejor que las limosnas, que nos empobrecen a todos. Ahora sabemos que somos la diversidad, que nos enriquece a todos. Ahora sabemos que la igualdad es la antítesis de la homogeneidad.. Se han normalizado los discursos deshumanizadores. Ahora, también, tenemos un móvil que no soltamos de la mano, desde el que recibimos constantemente sermones de unos y otros. Sin ir a misa, la homilía se ha democratizado y los discursos de gente diciendo cómo debemos ser se han transformado en un entretenimiento constante de nuestras vidas. De ahí que aún nos sea más curioso cómo aparece el papa Leon XIV con su predicación, que podía haber sido previsible. Y, en cambio, la percibimos cual acontecimiento revolucionario. Porque se han normalizado los discursos deshumanizadores. Los mensajes de empatía son aplastados en este presente trepidante en el que ganan los matones de la clase. Con ayuda de un ecosistema viral que visibiliza lo que irrita y esconde lo que aporta.. Es el triunfo social que ha impulsado estos días la popularidad de Leon XIV. La sociedad necesita referentes de paz y la liturgia que rodea al pontífice ha creado un festival de eventos que emocionan por la necesidad de volver a la ideología de comprendernos más que imponernos, de conocernos más que señalarnos, de aplaudir más que insultar. Por un momento, el cauce noticioso ha relegado la tensión narrativa del ‘y tú eres peor” para recordarnos que la vida es congregación. Con todas nuestras contradicciones incluidas. Las del papa, también. Se nota que nos estaba haciendo falta coger aire de cordialidad entre tanto enfrentamiento y tanta tertulia incendiaria. La foto con el papa continúa poseyendo ese poder de unir. Hasta con los partidos que derribaron opresiones del clero y zanjaron debates sobre derechos humanos que no pueden estar nunca a debate.. Todos quieren estar cerca del papa. Incluso dejándole el púlpito del Congreso de los Diputados. Unos por sus creencias, otros por curiosidad, otros por educación, otros por marketing, otros por la ambición sedienta de formar parte protagónica de la historia y subir la imagen a Instagram. Y todos, en el fondo, demostrando que todavía somos más papistas que el papa. Prensa inclusive. No tanto porque venimos de una honda educación católica, que también, sino sobre todo porque en España nos gustan las visitas. Somos país de acogida, somos folclóricos del arte del recibimiento: anfitriones como modo de vida. Queremos que vuelvan. O que no se marchen nunca. Queremos que sientan que somos únicos. Queremos sentirnos únicos.

 

​

La vida echa raíces en la contradicción. Y la vida de Madrid siempre es muy contradictoria. Hasta conseguir que las calles se sientan vacías y llenas al mismo tiempo. La gran ciudad es así, propicia el sentimiento de soledad entre la multitud. La sobreinformación de las redes sociales replica esta percepción: nos acompañan y, a la vez, nos invitan a sentirnos que nos estamos perdiendo cosas, nos descubren y, a la vez, nos frustran, nos conectan y, a la vez, nos encierran en nuestros propios prejuicios.. Los tres días de la visita oficial del papa a la capital de España han remarcado aquello que algunos ven como incongruencias. Aunque solo verifiquen que siempre somos fruto de muchos matices, rincones, vericuetos y confusiones. Estas mañanas, tardes y noches con el papa en casa era fácil sentir las calles desiertas y repletas. Se notaban los madrileños huidos de la multitud. La feria del libro estaba más vacía que otros años, los barrios del centro más silenciosos que otros fines de semana. Al menos, hasta que girabas la esquina y era fácil intuir que, por ahí, iba a cruzar el papamóvil. Entonces, el caos de la ciudad se ordenaba con precisión. Hileras de policías, columnas de gentes, ristras de la ilusión por aquello que rompe nuestra rutina.. Decía Almudena Grandes que el gran río de Madrid no es el Manzanares, es el Paseo de la Castellana. Con sus farolas de autopista, con el atasco de la prisa, con sus árboles que nadie mira y todos respiran, con su fuente con peces que escupen agua por la boca. Ahí mismo, un poco más arriba de esos chorros saltarines, se unieron en la vigilia del sábado miles de jóvenes venidos de colegios católicos, grupos de scouts, excursiones de parroquias… Todos movilizados. Todos festejando la cultura del encuentro. Y la cultura de la silla portátil, asiento de comodidad justita pero que te permite crear tu propio corrillo con quien quieras, donde quieras y como quieras. Incluso okupar la vía pública liberada de coches. Solo si eres feligrés, eso sí.. La celebración de la convivencia ha sido la otra función de la influencia de la Iglesia católica que, históricamente, ha ordenado nuestras anarquías, ha definido nuestras culpabilidades y ha dado un hilillo de esperanza al sentido de existir cuando no se atesoraba el saber de hoy.. En tiempos más deprimidos, las parroquias se convirtieron en refugios donde compartir, hacer planes, solemnizar los hitos de nuestra corriente existencia (bodas, bautizos y comuniones) y encontrarse hasta desde el desencuentro. Iglesias donde tantas mujeres hicieron comunidad, construyeron vínculos y salieron del ámbito doméstico a las que se las reducía. En una sociedad donde no todos contaban con espacios para alzar metas vitales y desengrasar sus monotonías, los entornos de las templos del barrio, pueblo o aldea era un patio de recreo, con su teatralidad, deseos, sueños, conquistas y cuchicheos.. Esa España que solo tenía posibilidad de un único refugio en la fe ya quedó muy atrás. Ahora sabemos que la solidaridad es mejor que las limosnas, que nos empobrecen a todos. Ahora sabemos que somos la diversidad, que nos enriquece a todos. Ahora sabemos que la igualdad es la antítesis de la homogeneidad.. Se han normalizado los discursos deshumanizadores. Ahora, también, tenemos un móvil que no soltamos de la mano, desde el que recibimos constantemente sermones de unos y otros. Sin ir a misa, la homilía se ha democratizado y los discursos de gente diciendo cómo debemos ser se han transformado en un entretenimiento constante de nuestras vidas. De ahí que aún nos sea más curioso cómo aparece el papa Leon XIV con su predicación, que podía haber sido previsible. Y, en cambio, la percibimos cual acontecimiento revolucionario. Porque se han normalizado los discursos deshumanizadores. Los mensajes de empatía son aplastados en este presente trepidante en el que ganan los matones de la clase. Con ayuda de un ecosistema viral que visibiliza lo que irrita y esconde lo que aporta.. Es el triunfo social que ha impulsado estos días la popularidad de Leon XIV. La sociedad necesita referentes de paz y la liturgia que rodea al pontífice ha creado un festival de eventos que emocionan por la necesidad de volver a la ideología de comprendernos más que imponernos, de conocernos más que señalarnos, de aplaudir más que insultar. Por un momento, el cauce noticioso ha relegado la tensión narrativa del ‘y tú eres peor” para recordarnos que la vida es congregación. Con todas nuestras contradicciones incluidas. Las del papa, también. Se nota que nos estaba haciendo falta coger aire de cordialidad entre tanto enfrentamiento y tanta tertulia incendiaria. La foto con el papa continúa poseyendo ese poder de unir. Hasta con los partidos que derribaron opresiones del clero y zanjaron debates sobre derechos humanos que no pueden estar nunca a debate.. Todos quieren estar cerca del papa. Incluso dejándole el púlpito del Congreso de los Diputados. Unos por sus creencias, otros por curiosidad, otros por educación, otros por marketing, otros por la ambición sedienta de formar parte protagónica de la historia y subir la imagen a Instagram. Y todos, en el fondo, demostrando que todavía somos más papistas que el papa. Prensa inclusive. No tanto porque venimos de una honda educación católica, que también, sino sobre todo porque en España nos gustan las visitas. Somos país de acogida, somos folclóricos del arte del recibimiento: anfitriones como modo de vida. Queremos que vuelvan. O que no se marchen nunca. Queremos que sientan que somos únicos. Queremos sentirnos únicos.

 

Guerra en Irán, en directo: Última hora de las negociaciones de paz de Estados Unidos tras el anuncio del cese el fuego
Horario y dónde ver el recorrido del Papa León XIV hoy martes 9 de junio en Madrid y Barcelona: actos e itinerario completo
Leer también
Deportes

Este es el árbitro que pitará el España – Arabia Saudí y el dineral que se embolsa en el Mundial

21 de junio de 2026 6982
Andalucía

El método pionero de la Universidad de Granada para reconstruir la posición de cadáveres cremados

21 de junio de 2026 14053
Deportes

España – Arabia Saudí, en directo hoy: horario y donde ver gratis en TV y última hora del Mundial 2026

21 de junio de 2026 2920
Castilla y León

Esta cárcel, de las más antiguas de España, se levantó en esta impresionante villa medieval, y se puede visitar

21 de junio de 2026 4723
Cultura

¿Quiénes fueron las 170 mujeres que envenenaron Roma?

21 de junio de 2026 7211
Cultura

«Pet Sounds»: el disco que cambió las reglas del pop

21 de junio de 2026 1710
Cargar más
Entradas Recientes

Este es el árbitro que pitará el España – Arabia Saudí y el dineral que se embolsa en el Mundial

21 de junio de 2026

El método pionero de la Universidad de Granada para reconstruir la posición de cadáveres cremados

21 de junio de 2026

España – Arabia Saudí, en directo hoy: horario y donde ver gratis en TV y última hora del Mundial 2026

21 de junio de 2026

Esta cárcel, de las más antiguas de España, se levantó en esta impresionante villa medieval, y se puede visitar

21 de junio de 2026

¿Quiénes fueron las 170 mujeres que envenenaron Roma?

21 de junio de 2026

«Pet Sounds»: el disco que cambió las reglas del pop

21 de junio de 2026
    Crónica Actual
    En ‘Crónica Actual’, nos dedicamos a la búsqueda incansable de la verdad y la precisión en el periodismo. Con un equipo de reporteros experimentados y una red de corresponsales en todo el mundo, ofrecemos cobertura en tiempo real de los eventos más importantes. Nuestra misión es informar a nuestros lectores con reportajes detallados, análisis profundos y una narrativa que conecta los puntos en el complejo tapiz de la sociedad. Desde conflictos internacionales hasta avances científicos, pasando por las últimas tendencias culturales, ‘Crónica Actual’ es su fuente confiable de noticias que importan.
    CRONICAACTUAL.COM © 2025 | Todos los derechos reservados.
    • Contacto
    • Sobre Nosotros
    • Aviso Legal
    • Política de Cookies
    • Política de Privacidad