Adiós al histórico Café Central. Y larga vida al nuevo Café Central, que le tomará el testigo apenas 24 horas más tarde. El histórico club de jazz de la Plaza del Ángel, que llevaba ofreciendo música en directo todas las noches de la semana desde agosto de 1982, echará definitivamente el cierre el próximo 15 de abril con un concierto del Miguel Malla Sexteto, pero las nuevas instalaciones, rebautizadas como Café Central Ateneo, abrirán sus puertas al día siguiente en un lateral del Ateneo de Madrid y con la misma formación musical encima del escenario.. Seguir leyendo
La ‘marching band’ del saxofonista Miguel Malla oficiará un “funeral alegre” para escenificar el cambio de local
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Adiós al histórico Café Central. Y larga vida al nuevo Café Central, que le tomará el testigo apenas 24 horas más tarde. El histórico club de jazz de la Plaza del Ángel, que llevaba ofreciendo música en directo todas las noches de la semana desde agosto de 1982, echará definitivamente el cierre el próximo 15 de abril con un concierto del Miguel Malla Sexteto, pero las nuevas instalaciones, rebautizadas como Café Central Ateneo, abrirán sus puertas al día siguiente en un lateral del Ateneo de Madrid y con la misma formación musical encima del escenario.. Para simbolizar la continuidad del proyecto, el saxofonista madrileño Miguel Malla y sus músicos oficiarán un “funeral alegre” desde las cinco de la tarde del jueves 16 de abril, cubriendo el recorrido desde la Plaza del Ángel a la nueva ubicación del local, en el número 10 de la calle de Santa Catalina, apenas a 400 metros de distancia. Será un pasacalles festivo con músicos de viento y metal, a la manera de las marching bands que desfilan por Nueva Orleans, y el propio Central animará a los seguidores del club y músicos aficionados a que se sumen con sus instrumentos al desfile.. Concluye así con un final relativamente feliz un culebrón que comenzó el pasado mes de julio. Fue entonces cuando las familias propietarias del inmueble de la Plaza del Ángel número 10 comunicaron a los dueños del Central su decisión irrevocable de no renovarles el contrato de alquiler, aunque aún no han concretado si disponen de alguna oferta de otros negocios para instalarse en un punto tan céntrico y frecuentado de la ciudad. La meca del jazz en Madrid, uno de los 10 mejores recintos europeos de su naturaleza, emprendió entonces la búsqueda de una ubicación alternativa. “Uno de los primeros mensajes que nos llegó al correo electrónico que habilitamos para la ocasión fue el de Luis Arroyo, presidente del Ateneo. Después de tantos meses de incertidumbres, ahora nos sentimos arropados y protegidos por primera vez en mucho tiempo”, resumía el programador y portavoz del Central, Javier González.. Fachada del histórico local que hasta el 15 de abril de 2026 acogerá al Café Central.. El Café Central Ateneo, inmerso estos días en la vorágine de las obras de reforma, dispondrá de un aforo de 70 espectadores por pase, casi idéntico al del espacio actual. Como guiño a ese proceso de continuidad, conservará el mismo piano, mantendrá una de las vidrieras actuales y jugará también con la profusión de espejos y los bancos corridos como principales señas estéticas de identidad. Incluso clonará al milímetro el escenario de la Plaza del Ángel, mítico no solo por haber conocido más de 14.000 actuaciones, sino también por sus dimensiones exiguas, que obligan a una hermandad casi física y táctil entre los músicos: 4,20 metros de ancho por 2,38 metros de fondo. Los pases de los conciertos se mantendrán a las 20.00 y a las 22.00, como viene sucediendo a diario desde la pandemia. “El espíritu va a seguir siendo el de un café al estilo francés”, corrobora González, “aunque con un punto de modernidad por el lado de la coctelería, que cobrará mayor protagonismo”.. El nuevo local que alberga el Café era hasta hace unos meses La Cantina del Ateneo, el restaurante del club de debates, que se recoloca en la primera planta y servirá, de paso, para ofrecer comidas a los asistentes a los conciertos. La simbiosis entre el Central y el Ateneo también propiciará una experiencia inédita en la historia del club: la organización de veladas jazzísticas en la Cátedra Mayor, el auditorio central de la institución, con capacidad para 300 espectadores. Serán conciertos dobles con periodicidad quincenal.. Abrirán boca el 24 de abril Joshua Edelman y el trío de Jorge Pardo, mientras que el 8 de mayo asomarán Cecilia Krull y Lluís Coloma y el 22 de mayo será el turno para Ignasi Terraza y el dúo que integran Federico Lechner y Sheila Blanco. “No sabemos con certeza si el modelo será viable, pero vamos a ensayarlo durante 15 sesiones y sacaremos conclusiones al respecto”, resume el programador del Café.. El final de los vaivenes del Central permitirá, de paso, estabilizar una oferta que en los últimos meses se había visto lastrada por los anuncios de posibles cierres, prórrogas y reaperturas, lo que se ha traducido en varios meses de caída en la clientela. “Mucha gente no tenía del todo claro si estábamos abiertos o no, así que la afluencia se ha resentido”, admite el representante de la plantilla.
