En el corazón de los Montes da Paradanta, a casi mil metros de altitud y rodeado por algunos de los paisajes más espectaculares del sur de Galicia, se alza un lugar que desde hace siglos atrae a miles de personas movidas por la fe, la tradición y la esperanza. Es el Santuario de A Franqueira, en el municipio pontevedrés de A Cañiza, uno de los centros de peregrinación más importantes de Galicia y un enclave que ha alimentado durante generaciones historias de milagros, curaciones y favores atribuidos a la Virgen.. Aunque para muchos gallegos sigue siendo un lugar de referencia espiritual, fuera de Galicia continúa siendo un gran desconocido. Sin embargo, su historia, sus leyendas y la extraordinaria devoción popular que despierta lo convierten en uno de los santuarios marianos más fascinantes del noroeste peninsular.. La historia del santuario está envuelta en una leyenda que ha llegado hasta nuestros días. Según la tradición, la imagen de la Virgen permaneció oculta entre unas rocas del monte conocido como O Couto da Vella después de haber sido escondida para protegerla de las incursiones musulmanas. Siglos más tarde, una anciana descubrió la imagen al observar un misterioso resplandor entre las peñas. La noticia se extendió rápidamente por toda la comarca y dio origen a una devoción que todavía hoy permanece viva.. El hallazgo provocó una disputa entre las parroquias de A Franqueira y Luneda, que querían albergar el futuro santuario. La solución fue tan curiosa como simbólica: colocar la imagen en un carro tirado por bueyes con los ojos vendados y construir el templo allí donde los animales decidieran detenerse. La tradición asegura que se pararon junto a un manantial en A Franqueira, lugar donde acabaría levantándose el santuario.. Más allá de la leyenda, la existencia de una comunidad monástica en este lugar está documentada desde el siglo XI. Inicialmente vinculada a los benedictinos, pasó posteriormente a formar parte de la Orden del Císter, que impulsó la construcción de la iglesia que todavía se conserva. El monasterio desapareció tras las desamortizaciones del siglo XIX, aunque el templo mantuvo intacta su relevancia religiosa.. La Virgen de A Franqueira es conocida popularmente como una imagen «milagreira». Durante generaciones, miles de fieles han acudido al santuario para pedir ayuda ante enfermedades, dificultades personales o problemas familiares. Como testimonio de esa devoción, el templo conserva numerosos exvotos depositados por personas que agradecen los favores que atribuyen a la Virgen.. El momento de mayor afluencia llega durante las romerías de As Pascuillas, celebradas el lunes de Pentecostés, y en la festividad del 8 de septiembre. En esas fechas, miles de peregrinos ascienden hasta el santuario desde distintos puntos de Galicia y del norte de Portugal. Algunas parroquias trasladan incluso sus propias imágenes religiosas, protagonizando una de las manifestaciones de religiosidad popular más llamativas de la comunidad.. Especialmente singular resulta la procesión de septiembre, cuando la Virgen recorre los alrededores del santuario sobre un carro tirado por bueyes, reproduciendo la leyenda que decidió el emplazamiento definitivo del templo. La jornada se completa con danzas tradicionales y representaciones vinculadas a los milagros atribuidos a la patrona de A Franqueira.. Historia, patrimonio, tradición y fe se dan la mano en este rincón de A Paradanta. Un lugar que lleva más de mil años formando parte de la vida espiritual de Galicia y que continúa reuniendo cada año a miles de personas convencidas de que, entre las montañas del sur gallego, sigue viva una de las devociones más profundas y antiguas de la comunidad.
Una antigua imagen hallada entre las rocas, leyendas de apariciones, peregrinaciones multitudinarias y una devoción que traspasa fronteras
En el corazón de los Montes da Paradanta, a casi mil metros de altitud y rodeado por algunos de los paisajes más espectaculares del sur de Galicia, se alza un lugar que desde hace siglos atrae a miles de personas movidas por la fe, la tradición y la esperanza. Es el Santuario de A Franqueira, en el municipio pontevedrés de A Cañiza, uno de los centros de peregrinación más importantes de Galicia y un enclave que ha alimentado durante generaciones historias de milagros, curaciones y favores atribuidos a la Virgen.. Aunque para muchos gallegos sigue siendo un lugar de referencia espiritual, fuera de Galicia continúa siendo un gran desconocido. Sin embargo, su historia, sus leyendas y la extraordinaria devoción popular que despierta lo convierten en uno de los santuarios marianos más fascinantes del noroeste peninsular.. La historia del santuario está envuelta en una leyenda que ha llegado hasta nuestros días. Según la tradición, la imagen de la Virgen permaneció oculta entre unas rocas del monte conocido como O Couto da Vella después de haber sido escondida para protegerla de las incursiones musulmanas. Siglos más tarde, una anciana descubrió la imagen al observar un misterioso resplandor entre las peñas. La noticia se extendió rápidamente por toda la comarca y dio origen a una devoción que todavía hoy permanece viva.. El hallazgo provocó una disputa entre las parroquias de A Franqueira y Luneda, que querían albergar el futuro santuario. La solución fue tan curiosa como simbólica: colocar la imagen en un carro tirado por bueyes con los ojos vendados y construir el templo allí donde los animales decidieran detenerse. La tradición asegura que se pararon junto a un manantial en A Franqueira, lugar donde acabaría levantándose el santuario.. Más allá de la leyenda, la existencia de una comunidad monástica en este lugar está documentada desde el siglo XI. Inicialmente vinculada a los benedictinos, pasó posteriormente a formar parte de la Orden del Císter, que impulsó la construcción de la iglesia que todavía se conserva. El monasterio desapareció tras las desamortizaciones del siglo XIX, aunque el templo mantuvo intacta su relevancia religiosa.. La Virgen de A Franqueira es conocida popularmente como una imagen «milagreira». Durante generaciones, miles de fieles han acudido al santuario para pedir ayuda ante enfermedades, dificultades personales o problemas familiares. Como testimonio de esa devoción, el templo conserva numerosos exvotos depositados por personas que agradecen los favores que atribuyen a la Virgen.. El momento de mayor afluencia llega durante las romerías de As Pascuillas, celebradas el lunes de Pentecostés, y en la festividad del 8 de septiembre. En esas fechas, miles de peregrinos ascienden hasta el santuario desde distintos puntos de Galicia y del norte de Portugal. Algunas parroquias trasladan incluso sus propias imágenes religiosas, protagonizando una de las manifestaciones de religiosidad popular más llamativas de la comunidad.. Especialmente singular resulta la procesión de septiembre, cuando la Virgen recorre los alrededores del santuario sobre un carro tirado por bueyes, reproduciendo la leyenda que decidió el emplazamiento definitivo del templo. La jornada se completa con danzas tradicionales y representaciones vinculadas a los milagros atribuidos a la patrona de A Franqueira.. Historia, patrimonio, tradición y fe se dan la mano en este rincón de A Paradanta. Un lugar que lleva más de mil años formando parte de la vida espiritual de Galicia y que continúa reuniendo cada año a miles de personas convencidas de que, entre las montañas del sur gallego, sigue viva una de las devociones más profundas y antiguas de la comunidad.
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