Ucrania se está quedando sin misiles para defenderse de los ataques rusos y no puede esperar a que Estados Unidos le suministre más interceptores Patriot. Para salir de ese atolladero, la empresa ucraniana Fire Point acaba de probar el FP-7X, un misil experimental que es el primer paso hacia el desarrollo del Freyja, el que sería el primer sistema de defensa antimisiles balísticos fabricado en Ucrania. La prueba, descrita por la directora de tecnología de la empresa como «un vuelo de maniobra totalmente controlado», fue publicada en vídeo esta semana. El misil, pintado de rosa como otros modelos de la compañía, tiene previsto estar operativo a finales de 2027.. El argumento central del proyecto es el precio. Cada interceptor Patriot de última generación cuesta alrededor de 5,3 millones de dólares, requiere años de producción y en muchas ocasiones hay que lanzar dos o tres para derribar un solo misil ruso. Fire Point quiere fabricar el Freyja por menos de un millón de dólares la unidad. «Si logramos reducirlo a menos de un millón, supondrá un cambio radical en las soluciones de defensa aérea», declaró a Reuters Denys Shtilierman, cofundador y diseñador jefe de la empresa.. Rusia ha intensificado sus ataques con misiles y drones en los últimos meses, agotando las reservas ucranianas a un ritmo que los suministros de los aliados occidentales no logran compensar. Washington ha suspendido nuevos envíos de misiles Patriot diciendo que tiene que velar por sus propias reservas. El presidente Zelenski lleva semanas reclamando interceptores extra a Trump y al Congreso, y la embajadora ucraniana en Estados Unidos ha ofrecido pagar los sistemas si Washington acepta venderlos.. Para desarrollar el Freyja, Fire Point tiene su propia estrategia, que consiste en adaptar el misil balístico el FP-7, para convertirlo en un sistema defensivo. El misil llevaría un sistema de guiado infrarrojo para la fase final de intercepción -según informa The War Zone- y un radar.. El Freyja no pretende sustituir al Patriot sino complementarlo. No importa si su tasa de derribos es menor, ya que su bajo coste lo haría viable a gran escala en un conflicto donde la cantidad importa tanto como la calidad.
Ucrania se está quedando sin misiles para defenderse de los ataques rusos y no puede esperar a que Estados Unidos le suministre más interceptores Patriot. Para salir de ese atolladero, la empresa ucraniana Fire Point acaba de probar el FP-7X, un misil experimental que es el primer paso hacia el desarrollo del Freyja, el que sería el primer sistema de defensa antimisiles balísticos fabricado en Ucrania. La prueba, descrita por la directora de tecnología de la empresa como «un vuelo de maniobra totalmente controlado», fue publicada en vídeo esta semana. El misil, pintado de rosa como otros modelos de la compañía, tiene previsto estar operativo a finales de 2027.. El argumento central del proyecto es el precio. Cada interceptor Patriot de última generación cuesta alrededor de 5,3 millones de dólares, requiere años de producción y en muchas ocasiones hay que lanzar dos o tres para derribar un solo misil ruso. Fire Point quiere fabricar el Freyja por menos de un millón de dólares la unidad. «Si logramos reducirlo a menos de un millón, supondrá un cambio radical en las soluciones de defensa aérea», declaró a Reuters Denys Shtilierman, cofundador y diseñador jefe de la empresa.. Rusia ha intensificado sus ataques con misiles y drones en los últimos meses, agotando las reservas ucranianas a un ritmo que los suministros de los aliados occidentales no logran compensar. Washington ha suspendido nuevos envíos de misiles Patriot diciendo que tiene que velar por sus propias reservas. El presidente Zelenski lleva semanas reclamando interceptores extra a Trump y al Congreso, y la embajadora ucraniana en Estados Unidos ha ofrecido pagar los sistemas si Washington acepta venderlos.. Para desarrollar el Freyja, Fire Point tiene su propia estrategia, que consiste en adaptar el misil balístico el FP-7, para convertirlo en un sistema defensivo. El misil llevaría un sistema de guiado infrarrojo para la fase final de intercepción -según informa The War Zone- y un radar.. El Freyja no pretende sustituir al Patriot sino complementarlo. No importa si su tasa de derribos es menor, ya que su bajo coste lo haría viable a gran escala en un conflicto donde la cantidad importa tanto como la calidad.
La empresa ucraniana Fire Point quiere tener operativo su misil Freyja a finales de 2027
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