La cría del ganado bravo en la comunidad manchega cuenta con una nueva vacada de propiedad profesional. El matador de toros Tomás Rufo ha hecho realidad su aspiración de convertirse en criador al fundar de forma oficial el hierro de El Calero, una iniciativa empresarial que sitúa al joven espada toledano en la lista de grandes toreros que a lo largo de la historia han decidido criar su propio toro. Rufo asienta de este modo sus raíces agrarias en la comarca de Talavera, un territorio de gran arraigo tradicional idóneo para la aclimatación de los animales.. La nueva explotación ganadera radica en los terrenos de la finca del mismo nombre, El Calero, ubicada en la localidad toledana de Pepino. En los cercados de esta propiedad rural, los ejemplares bravos de sangres Domecq y Torrestrella comparten espacio con reses mansas tras la adquisición de varios sementales de la raza cárnica Angus, variedad que se caracteriza morfológicamente por carecer de defensas. La dirección de la vacada ha planificado la viabilidad económica a medio y largo plazo, concibiendo el espacio en esta primera fase como un laboratorio de entrenamiento donde realizar las faenas de tienta de machos y hembras para la preparación invernal del diestro.. El plano administrativo e industrial de la empresa agropecuaria ya ha completado sus primeros trámites oficiales ante los organismos sectoriales del circuito. El hierro se encuentra formalmente inscrito y dado de alta en los censos de la Asociación de Ganaderías de Lidia (AGL), habiendo ejecutado con éxito su primer herradero público el pasado mes de mayo. Las señas de identidad zootécnicas elegidas para identificar a las reses en los campos son la señal de orejisana en ambas orejas, mientras que el verde ha sido el color designado para la confección de la divisa oficial que lucirán los toros en las plazas.. La base genética sobre la que pivota la selección del espada toledano se compone de lotes de vacas y sementales adquiridos de forma directa a las ganaderías de Sagrario Moreno Béjar y Laura Velasco Muro, tal y como consta en los registros públicos de la patronal ganadera. Con la puesta en marcha de esta infraestructura dehesaria, Tomás Rufo estrecha aún más sus vínculos institucionales y sentimentales con su tierra natal, donde se ha consolidado como el principal referente para la afición manchega, un público que no solo llena los tendidos de las plazas de la comarca, sino que se desplaza en masa a los ciclos mayores de Las Ventas de Madrid, la Maestranza de Sevilla o la Monumental de Pamplona.
El proyecto zootécnico está inscrito en la Asociación de Ganaderías de Lidia y cuenta con una base genética adquirida a las divisas de Sagrario Moreno y Laura Velasco
La cría del ganado bravo en la comunidad manchega cuenta con una nueva vacada de propiedad profesional. El matador de toros Tomás Rufo ha hecho realidad su aspiración de convertirse en criador al fundar de forma oficial el hierro de El Calero, una iniciativa empresarial que sitúa al joven espada toledano en la lista de grandes toreros que a lo largo de la historia han decidido criar su propio toro. Rufo asienta de este modo sus raíces agrarias en la comarca de Talavera, un territorio de gran arraigo tradicional idóneo para la aclimatación de los animales.. La nueva explotación ganadera radica en los terrenos de la finca del mismo nombre, El Calero, ubicada en la localidad toledana de Pepino. En los cercados de esta propiedad rural, los ejemplares bravos de sangres Domecq y Torrestrella comparten espacio con reses mansas tras la adquisición de varios sementales de la raza cárnica Angus, variedad que se caracteriza morfológicamente por carecer de defensas. La dirección de la vacada ha planificado la viabilidad económica a medio y largo plazo, concibiendo el espacio en esta primera fase como un laboratorio de entrenamiento donde realizar las faenas de tienta de machos y hembras para la preparación invernal del diestro.. El plano administrativo e industrial de la empresa agropecuaria ya ha completado sus primeros trámites oficiales ante los organismos sectoriales del circuito. El hierro se encuentra formalmente inscrito y dado de alta en los censos de la Asociación de Ganaderías de Lidia (AGL), habiendo ejecutado con éxito su primer herradero público el pasado mes de mayo. Las señas de identidad zootécnicas elegidas para identificar a las reses en los campos son la señal de orejisana en ambas orejas, mientras que el verde ha sido el color designado para la confección de la divisa oficial que lucirán los toros en las plazas.. La base genética sobre la que pivota la selección del espada toledano se compone de lotes de vacas y sementales adquiridos de forma directa a las ganaderías de Sagrario Moreno Béjar y Laura Velasco Muro, tal y como consta en los registros públicos de la patronal ganadera. Con la puesta en marcha de esta infraestructura dehesaria, Tomás Rufo estrecha aún más sus vínculos institucionales y sentimentales con su tierra natal, donde se ha consolidado como el principal referente para la afición manchega, un público que no solo llena los tendidos de las plazas de la comarca, sino que se desplaza en masa a los ciclos mayores de Las Ventas de Madrid, la Maestranza de Sevilla o la Monumental de Pamplona.
Noticias de cultura en La Razón
