Es uno de los ecosistemas más monitorizados, no solo de Europa, sino del mundo. El frágil equilibrio del Mar Menor obliga a las administraciones -en este caso al Gobierno regional, con la ayuda también de fondos estatales y europeos- a medir constantemente su estado, de manera que los datos resultantes ayuden a los expertos en la toma de decisiones en base a «criterios científicos». Atrás quedan episodios que dieron la vuelta al planeta, como la denominada sopa verde (de la que se cumple este 2026 una década), o la anoxia que provocó la mortandad masiva de peces en la laguna salada el pasado año 2019.Para evitar que esos desastres ecológicos se repitan, el Ejecutivo murciano ha dado este lunes un paso más -de la mano también de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT)-, con la instalación de una nueva red de boyas inteligentes que van a permitir medir parámetros que son fundamentales para conocer el minuto y resultado de cómo se encuentran las aguas del Mar Menor. Estos nuevos dispositivos de alta tecnología, que han sido desarrollados por los alumnos del denominado grupo «Prisma» de la UPCT- son capaces de arrojar información clave para analizar la evolución del ecosistema. Gracias a mecanismos basados en la Inteligencia Artificial (IA), estos aparatos posibilitan medir parámetros como la clorofila, la turbidez, la salinidad y la temperatura del agua. La novedad es que también podrán recoger una nueva variable como es la ficoeritrina, un pigmento rojo presente en algunas microalgas y cianobacterias (algas verdeazuladas), de manera que se pueden prever posibles episodios de eutrofización, es decir, un exceso de nutrientes -contaminantes-, que podrían indicar y anticipar una alteración del ecosistema. Se trata de un parámetro complementario a la medición de la clorofila, que permite activar a su vez sistemas de alerta temprana.El consejero de Medio Ambiente, Juan María Vázquez, ha asegurado que todos los datos que recogen estas nuevas boyas inteligentes “se trasladan a los modelos que se conocen como gemelos digitales, de tal manera que hay una información continua” del Mar Menor. Vázquez también ha explicado que esta iniciativa se enmarca de llamado programa «Think In Azul», una red estatal de investigación marina que lidera la Región de Murcia y para la que se han invertido en los últimos años cerca de diez millones de euros.Por otro lado, el titular de Medio Ambiente también ha informado de que la Comunidad Autónoma ha dado comienzo este lunes a las evaluaciones de las zonas someras en todo el perímetro del Mar Menor, áreas litorales y de ribera de poca profundidad, en las que el lecho marino condiciona fuertemente la dinámica del ecosistema. Por tanto, se trata de acciones de medición complementarias, que permiten saber cómo se encuentra la laguna salada en este inicio del verano.A este respecto, Vázquez ha trasladado que el Mar Menor está estable y que registra en la actualidad unos parám Noticias de Murcia: última hora de hoy en La Razón
Es uno de los ecosistemas más monitorizados, no solo de Europa, sino del mundo. El frágil equilibrio del Mar Menor obliga a las administraciones -en este caso al Gobierno regional, con la ayuda también de fondos estatales y europeos- a medir constantemente su estado, de manera que los datos resultantes ayuden a los expertos en la toma de decisiones en base a «criterios científicos». Atrás quedan episodios que dieron la vuelta al planeta, como la denominada sopa verde (de la que se cumple este 2026 una década), o la anoxia que provocó la mortandad masiva de peces en la laguna salada el pasado año 2019. Para evitar que esos desastres ecológicos se repitan, el Ejecutivo murciano ha dado este lunes un paso más -de la mano también de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT)-, con la instalación de una nueva red de boyas inteligentes que van a permitir medir parámetros que son fundamentales para conocer el minuto y resultado de cómo se encuentran las aguas del Mar Menor. Estos nuevos dispositivos de alta tecnología, que han sido desarrollados por los alumnos del denominado grupo «Prisma» de la UPCT- son capaces de arrojar información clave para analizar la evolución del ecosistema. Gracias a mecanismos basados en la Inteligencia Artificial (IA), estos aparatos posibilitan medir parámetros como la clorofila, la turbidez, la salinidad y la temperatura del agua. La novedad es que también podrán recoger una nueva variable como es la ficoeritrina, un pigmento rojo presente en algunas microalgas y cianobacterias (algas verdeazuladas), de manera que se pueden prever posibles episodios de eutrofización, es decir, un exceso de nutrientes -contaminantes-, que podrían indicar y anticipar una alteración del ecosistema. Se trata de un parámetro complementario a la medición de la clorofila, que permite activar a su vez sistemas de alerta temprana. El consejero de Medio Ambiente, Juan María Vázquez, ha asegurado que todos los datos que recogen estas nuevas boyas inteligentes “se trasladan a los modelos que se conocen como gemelos digitales, de tal manera que hay una información continua” del Mar Menor. Vázquez también ha explicado que esta iniciativa se enmarca de llamado programa «Think In Azul», una red estatal de investigación marina que lidera la Región de Murcia y para la que se han invertido en los últimos años cerca de diez millones de euros. Por otro lado, el titular de Medio Ambiente también ha informado de que la Comunidad Autónoma ha dado comienzo este lunes a las evaluaciones de las zonas someras en todo el perímetro del Mar Menor, áreas litorales y de ribera de poca profundidad, en las que el lecho marino condiciona fuertemente la dinámica del ecosistema. Por tanto, se trata de acciones de medición complementarias, que permiten saber cómo se encuentra la laguna salada en este inicio del verano. A este respecto, Vázquez ha trasladado que el Mar Menor está estable y que registra en la actualidad unos pa
Los nuevos dispositivos de medición, que aplican la IA, posibilitan medir parámetros como la clorofila, la turbidez, la salinidad, la ficoeritrina y la temperatura del agua
