El festival de música Sonorama Ribera, que se celebra en Aranda de Duero (Burgos) desde 1998, genera un impacto económico de 26,4 millones de euros en el entorno de su sede, según un estudio de la Universidad de Burgos (UBU). Se trata de un informe que analiza la repercusión económica, social y turística del festival publicado ahora por la organización del festival, que incide en que el festival arandino se consolida como uno de los grandes motores económicos culturales de Castilla y León. El texto incide en que este certamen sitúa a Aranda en el circuito de las grandes citas musicales, al atraer a artistas de repercusión nacional e internacional, y consolida «un modelo en el que cultura y desarrollo avanzan de forma conjunta». [[H2:]]Más de 32.500 visitantes El documento explica que el sur de la provincia de Burgos experimenta un incremento muy significativo de la actividad, lo que vincula directamente a la llegada de más de 32.500 visitantes desde otros puntos del país para asistir a Sonorama y que genera más de 1.400 empleos directos asociados a la organización y desarrollo del festival. Del mismo modo, la ocupación hotelera alcanza niveles máximos, la restauración trabaja de forma continuada y el comercio local registra uno de los periodos de mayor movimiento del año. Este impacto económico también se extiende a provincias limítrofes, como Segovia, Soria o Valladolid, un incremento de la actividad vinculada al alojamiento y al consumo durante esos días. El estudio destaca, además, que el impacto no se limita solo a las jornadas de celebración del festival, sino que contribuye también a mantener la visibilidad del destino y la actividad turística a lo largo del año, con efectos que se prolongan más allá de agosto.
El festival se consolida como uno de los grandes motores económicos culturales de Castilla y León
El festival de música Sonorama Ribera, que se celebra en Aranda de Duero (Burgos) desde 1998, genera un impacto económico de 26,4 millones de euros en el entorno de su sede, según un estudio de la Universidad de Burgos (UBU).Se trata de un informe que analiza la repercusión económica, social y turística del festival publicado ahora por la organización del festival, que incide en que el festival arandino se consolida como uno de los grandes motores económicos culturales de Castilla y León.El texto incide en que este certamen sitúa a Aranda en el circuito de las grandes citas musicales, al atraer a artistas de repercusión nacional e internacional, y consolida «un modelo en el que cultura y desarrollo avanzan de forma conjunta».[[H2:]]Más de 32.500 visitantesEl documento explica que el sur de la provincia de Burgos experimenta un incremento muy significativo de la actividad, lo que vincula directamente a la llegada de más de 32.500 visitantes desde otros puntos del país para asistir a Sonorama y que genera más de 1.400 empleos directos asociados a la organización y desarrollo del festival.Del mismo modo, la ocupación hotelera alcanza niveles máximos, la restauración trabaja de forma continuada y el comercio local registra uno de los periodos de mayor movimiento del año.Este impacto económico también se extiende a provincias limítrofes, como Segovia, Soria o Valladolid, un incremento de la actividad vinculada al alojamiento y al consumo durante esos días.El estudio destaca, además, que el impacto no se limita solo a las jornadas de celebración del festival, sino que contribuye también a mantener la visibilidad del destino y la actividad turística a lo largo del año, con efectos que se prolongan más allá de agosto.
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