El alcalde de Monteviale, un pequeño municipio del norte de Italia, en la provincia de Vicenza, ha tenido que asumir una tarea poco habitual: hacerse cargo de once vacas tras el ingreso hospitalario de su propietario, un agricultor de 67 años que llevaba meses con problemas de salud.. Los animales quedaron completamente desatendidos, lo que activó un mecanismo legal que obliga al ayuntamiento a intervenir en estos casos. El propio regidor, Claudio Cegalin, recibió el aviso mientras estaba fuera del municipio y, según ha contado, al principio pensó que se trataba de una broma. No lo era.. Cuando la ley obliga a actuar. La normativa italiana establece que el alcalde debe garantizar la protección de los animales si quedan en situación de abandono dentro del término municipal. Y eso fue exactamente lo que ocurrió. Las vacas estaban sin comida ni refugio, expuestas a la intemperie, lo que obligaba a actuar de inmediato tanto por su bienestar como para evitar posibles responsabilidades legales.. Cegalin se desplazó hasta la finca junto a las fuerzas de seguridad para comprobar la situación y, a partir de ahí, el ayuntamiento puso en marcha un dispositivo de emergencia.. Con ayuda de personal municipal y de varios vecinos, lograron alimentar al ganado y asegurar unas condiciones mínimas.. Superada la urgencia inicial, el reto es encontrar una solución a medio plazo. El propietario sigue hospitalizado y el cuidado del ganado no puede recaer indefinidamente en el consistorio.. Por eso, el alcalde ha pedido ayuda a ganaderos de la zona para que se hagan cargo de los animales, aunque por ahora no hay una salida definitiva. Si esa vía no prospera, el ayuntamiento estudia aprobar una medida específica que permita resolver el caso de forma estable.
Todo empezó con el ingreso hospitalario de un agricultor y acabó con el ayuntamiento al frente de once vacas: la ley obligó a intervenir cuando los animales quedaron abandonados
El alcalde de Monteviale, un pequeño municipio del norte de Italia, en la provincia de Vicenza, ha tenido que asumir una tarea poco habitual: hacerse cargo de once vacas tras el ingreso hospitalario de su propietario, un agricultor de 67 años que llevaba meses con problemas de salud.. Los animales quedaron completamente desatendidos, lo que activó un mecanismo legal que obliga al ayuntamiento a intervenir en estos casos. El propio regidor, Claudio Cegalin, recibió el aviso mientras estaba fuera del municipio y, según ha contado, al principio pensó que se trataba de una broma. No lo era.. La normativa italiana establece que el alcalde debe garantizar la protección de los animales si quedan en situación de abandono dentro del término municipal. Y eso fue exactamente lo que ocurrió. Las vacas estaban sin comida ni refugio, expuestas a la intemperie, lo que obligaba a actuar de inmediato tanto por su bienestar como para evitar posibles responsabilidades legales.. Cegalin se desplazó hasta la finca junto a las fuerzas de seguridad para comprobar la situación y, a partir de ahí, el ayuntamiento puso en marcha un dispositivo de emergencia.. Con ayuda de personal municipal y de varios vecinos, lograron alimentar al ganado y asegurar unas condiciones mínimas.. Superada la urgencia inicial, el reto es encontrar una solución a medio plazo. El propietario sigue hospitalizado y el cuidado del ganado no puede recaer indefinidamente en el consistorio.. Por eso, el alcalde ha pedido ayuda a ganaderos de la zona para que se hagan cargo de los animales, aunque por ahora no hay una salida definitiva. Si esa vía no prospera, el ayuntamiento estudia aprobar una medida específica que permita resolver el caso de forma estable.
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