La elección de los estudios superiores se ha transformado notablemente en España durante los últimos años, donde la Formación Profesional ha ganado un peso decisivo en el sistema educativo frente a la tradicional vía universitaria. Este auge no es casual, sino que responde a la realidad de un mercado laboral que demanda perfiles técnicos capaces de incorporarse con rapidez, aportando una experiencia práctica que los alumnos adquieren mediante los periodos obligatorios de formación en empresas. La clave de este crecimiento reside en la alta empleabilidad, que según los datos más recientes de 2026 se sitúa ya por encima del 73%, y en una demanda empresarial que busca profesionales altamente cualificados en sectores donde la competencia es feroz. El auge de la informática y el desarrollo digital Dentro de las titulaciones con mayor proyección y demanda por parte del tejido empresarial español, destacan los ciclos superiores vinculados al ámbito de la informática. En este sector, las especialidades que sobresalen son el Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma (conocido como DAM) y el Desarrollo de Aplicaciones Web (DAW). Estas formaciones están orientadas específicamente a la programación y a la creación de soluciones digitales, habilidades críticas en la era de la transformación tecnológica. En cuanto al aspecto económico, los graduados que inician su trayectoria profesional pueden aspirar a remuneraciones que oscilan entre 1.600 y 3.300 euros brutos mensuales, una cifra que varía en función del nivel de especialización alcanzado, la experiencia previa y la política salarial de la empresa contratante. Administración y el sector sanitario como pilares Por debajo de los perfiles tecnológicos, aunque con una demanda de personal constante y elevada, se encuentran los ciclos relacionados con la Administración y Finanzas. Las compañías requieren de forma permanente empleados capacitados para gestionar la documentación interna, la contabilidad y los recursos humanos. En esta área, los salarios se sitúan en una horquilla comprendida entre 1.600 y 2.500 euros brutos al mes. Por otra parte, la especialidad de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) constituye otro de los pilares del empleo actual. El crecimiento sostenido de hospitales y residencias, sumado al progresivo envejecimiento de la población, provoca que la contratación en este ámbito sea muy elevada. En esta profesión, las remuneraciones se sitúan entre 1.500 y 2.100 euros mensuales, consolidando a la Formación Profesional como un motor económico que garantiza tanto la estabilidad como el progreso salarial desde el momento en que el alumno termina su formación.
La Formación Profesional consolida su posición como la alternativa académica con mayor proyección laboral, alcanzando ya los 1,2 millones de estudiantes y registrando una tasa de inserción que supera el 73% en 2026
La elección de los estudios superiores se ha transformado notablemente en España durante los últimos años, donde la Formación Profesional ha ganado un peso decisivo en el sistema educativo frente a la tradicional vía universitaria. Este auge no es casual, sino que responde a la realidad de un mercado laboral que demanda perfiles técnicos capaces de incorporarse con rapidez, aportando una experiencia práctica que los alumnos adquieren mediante los periodos obligatorios de formación en empresas. La clave de este crecimiento reside en la alta empleabilidad, que según los datos más recientes de 2026 se sitúa ya por encima del 73%, y en una demanda empresarial que busca profesionales altamente cualificados en sectores donde la competencia es feroz.El auge de la informática y el desarrollo digital Dentro de las titulaciones con mayor proyección y demanda por parte del tejido empresarial español, destacan los ciclos superiores vinculados al ámbito de la informática. En este sector, las especialidades que sobresalen son el Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma (conocido como DAM) y el Desarrollo de Aplicaciones Web (DAW). Estas formaciones están orientadas específicamente a la programación y a la creación de soluciones digitales, habilidades críticas en la era de la transformación tecnológica. En cuanto al aspecto económico, los graduados que inician su trayectoria profesional pueden aspirar a remuneraciones que oscilan entre 1.600 y 3.300 euros brutos mensuales, una cifra que varía en función del nivel de especialización alcanzado, la experiencia previa y la política salarial de la empresa contratante.Administración y el sector sanitario como pilaresPor debajo de los perfiles tecnológicos, aunque con una demanda de personal constante y elevada, se encuentran los ciclos relacionados con la Administración y Finanzas. Las compañías requieren de forma permanente empleados capacitados para gestionar la documentación interna, la contabilidad y los recursos humanos. En esta área, los salarios se sitúan en una horquilla comprendida entre 1.600 y 2.500 euros brutos al mes. Por otra parte, la especialidad de Técnico en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) constituye otro de los pilares del empleo actual. El crecimiento sostenido de hospitales y residencias, sumado al progresivo envejecimiento de la población, provoca que la contratación en este ámbito sea muy elevada. En esta profesión, las remuneraciones se sitúan entre 1.500 y 2.100 euros mensuales, consolidando a la Formación Profesional como un motor económico que garantiza tanto la estabilidad como el progreso salarial desde el momento en que el alumno termina su formación.
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