La ruptura de Keith Urban y Nicole Kidman no ha sido el final del drama familiar. Y es que, según una fuente del Daily Mail,el cantante se encuentra «desconsolado» por un aparente mal gesto de la hija mayor que tiene con la actriz, Sunday Rose.. Y es que la modelo de 17 años, en una reciente entrevista con Elle Australia, ha parecido tomar partido por su madre en la ruptura. Durante su conversación en la revista, no tardó en elogiarla. «Mi madre siempre ha sido una persona muy creativa y mi mayor inspiración en la vida», declaró Sunday Rose.. Keith no fue mencionado en ningún momento, algo que, según las fuentes del medio británico, le dejó «simplemente aturdido» por el aparente desaire.. «Keith no sabe qué decir, pero está intentando mostrarse valiente. Sabe que tiene que ser paciente. Sin embargo, este último desaire, tan público y por escrito, lo ha dejado perplejo», dijo la fuente anónima al Daily Mail.. Tras el divorcio que formalizaron el pasado enero, Nicole se quedó con la custodia mayoritaria de sus dos hijas. Según el acuerdo, Nicole pasará 306 días al año con sus hijas, mientras que Keith solo 59.
La ruptura de Keith Urban y Nicole Kidman no ha sido el final del drama familiar. Y es que, según una fuente del Daily Mail, el cantante se encuentra «desconsolado» por un aparente mal gesto de la hija mayor que tiene con la actriz, Sunday Rose.. Y es que la modelo de 17 años, en una reciente entrevista con Elle Australia, ha parecido tomar partido por su madre en la ruptura. Durante su conversación en la revista, no tardó en elogiarla. «Mi madre siempre ha sido una persona muy creativa y mi mayor inspiración en la vida», declaró Sunday Rose.. Keith no fue mencionado en ningún momento, algo que, según las fuentes del medio británico, le dejó «simplemente aturdido» por el aparente desaire.. «Keith no sabe qué decir, pero está intentando mostrarse valiente. Sabe que tiene que ser paciente. Sin embargo, este último desaire, tan público y por escrito, lo ha dejado perplejo», dijo la fuente anónima al Daily Mail.. Tras el divorcio que formalizaron el pasado enero, Nicole se quedó con la custodia mayoritaria de sus dos hijas. Según el acuerdo, Nicole pasará 306 días al año con sus hijas, mientras que Keith solo 59.
