Hay auriculares que sirven para escuchar música y otros que están diseñados para trabajar. La frontera es el micrófono que sobresale y delata al impostor. Entonces llegan los Jabra Evolve3 85 y las categorías que antes pensábamos forjadas a fuego, se derriten. Estos auriculares nacieron con la intención de redefinir cómo suena y cómo se vive el trabajo híbrido y el tiempo libre. ¿Lo consiguen? Vamos con ello.. No es un modelo barato (569 euros), ni pretende serlo. Desde el primer momento queda claro que estamos ante un dispositivo pensado para quienes pasan más horas hablando que escuchando, más tiempo en reuniones que en listas de reproducción. Su propuesta es directa: máxima calidad en llamadas, comodidad absoluta y una capa de inteligencia artificial que, más que añadirse, se integra en la experiencia.. Lo primero que llama la atención es lo que no está. Durante años, los auriculares profesionales han llevado como insignia ese brazo de micrófono que delata una videollamada a metros de distancia. Aquí desaparece. En su lugar, Jabra ha volcado buena parte de su experiencia en procesamiento de voz (heredada de su división de audición) para desarrollar ClearVoice, un sistema que utiliza una red neuronal profunda entrenada con más de 60 millones de frases. El resultado es casi contraintuitivo: seis micrófonos MEMS ocultos, repartidos en la estructura del auricular, que son capaces de separar la voz del ruido ambiente sin necesidad de ningún elemento visible.. Y funciona. En entornos reales, con ruido de fondo, la voz se mantiene nítida, estable, reconocible. No es solo una mejora incremental: Jabra ha hecho en las llamadas lo que Sony con la cancelación de ruido, convertirse en una referencia. Por lo tanto, si nuestro ecosistema se divide entre Zoom, Teams o Meet, este auricular ha sido concebido para comportarse como el eje de la cadena alimentaria. Pero hay más: puede trabajar en conjunto con cualquier IA y, al estar dotado con Clear Voice, el “diálogo” humano-IA se convierte en un intercambio mucho más fluido, el más rápido que había probado hasta ahora.. El diseño acompaña esa intención. Los Evolve3 85 son hasta un 35 % más delgados que su predecesor y se presentan como los supraaurales más ligeros de su categoría, rondando los 220 gramos. Se pliegan en un estuche de viaje tan fino que, al sostenerlo, mi primera impresión fue que estaba vacío. Otro aspecto más que demuestra el mimo en el diseño y la intención que se ha puesto en ellos. Es obvio que no es la primera versión, ni siquiera la tercera: ha pasado por muchas etapas de uso real, hasta llegar a esta evolución.. ¿Un ejemplo? La luz que señala que estamos en una llamada, es visible desde cualquier ángulo, lo que evita esa coreografía incómoda de gestos para indicar que estamos en una llamada. Es un detalle pequeño, pero revelador: alguien ha pensado en cómo se usan estos auriculares, no solo en cómo se escuchan.. Esa misma lógica aparece en aspectos menos visibles, pero igual de importantes. Las almohadillas y la batería son reemplazables, algo poco habitual incluso en productos de este rango de precio. No es solo una cuestión de durabilidad; también responde a una legislación cada vez más exigente en materia de reparabilidad. Y, sobre todo, introduce una idea que empieza a ser rara en tecnología: que un dispositivo caro debería durar.. En cuanto a la cancelación de ruido, los Evolve3 85 incorporan un sistema ANC adaptativo que se ajusta al entorno y funciona tanto en llamadas como en reproducción de audio. Cumple bien en oficina o en casa, creando un espacio de concentración más que suficiente para la mayoría de escenarios. Pero aquí aparece uno de sus límites: no alcanza el nivel de referentes como Sony, pero aspira a medalla.. Algo similar ocurre con el sonido. El perfil es equilibrado, limpio, con un énfasis claro en la inteligibilidad de la voz. Los podcasts, las llamadas o el contenido hablado suenan especialmente bien, con una espacialidad correcta y sin artificios. Sin embargo, en música se perciben ciertas concesiones: los agudos están algo recortados y el nivel de detalle no compite con auriculares premium orientados al consumo. No es un defecto, sino una elección. Estos auriculares no quieren ser audiófilos; quieren ser útiles.. Donde sí brillan sin discusión es en la autonomía. La batería alcanza cifras que rozan lo exagerado: hasta 120 horas en reproducción y alrededor de 25 horas en llamadas. Pero más importante que el número es la experiencia: cinco minutos de carga rápida ofrecen unas cinco horas de uso. Es el tipo de dato que, en el día a día, marca la diferencia entre seguir trabajando o detenerse. Y también incluye carga inalámbrica.. A todo esto, se suma una conectividad pensada para trabajar desde casa o en la oficina. Tarda milésimas en conectarse con todas las aplicaciones habituales y los asistentes más obvios. Tiene conexión múltiple y pasa de un ordenador a un móvil y luego a una tablet con apenas un gesto.. Veredicto:. En España, cerca de 3 millones y medio de personas trabajan en modo remoto según datos oficiales. La tecnología y el diseño de los Evolve3 85 hace que esta opción sea más sencilla y, al mismo tiempo, eficiente. No son unos auriculares, son una inversión, del mismo modo que lo es la potencia de un ordenador o la fiabilidad de una conexión a internet.
La evolución más esperada de unos auriculares que están diseñados para el trabajo, pero se convirtieron en favoritos del ocio.
Hay auriculares que sirven para escuchar música y otros que están diseñados para trabajar. La frontera es el micrófono que sobresale y delata al impostor. Entonces llegan los Jabra Evolve3 85 y las categorías que antes pensábamos forjadas a fuego, se derriten. Estos auriculares nacieron con la intención de redefinir cómo suena y cómo se vive el trabajo híbrido y el tiempo libre. ¿Lo consiguen? Vamos con ello.. No es un modelo barato (569 euros), ni pretende serlo. Desde el primer momento queda claro que estamos ante un dispositivo pensado para quienes pasan más horas hablando que escuchando, más tiempo en reuniones que en listas de reproducción. Su propuesta es directa: máxima calidad en llamadas, comodidad absoluta y una capa de inteligencia artificial que, más que añadirse, se integra en la experiencia.. Lo primero que llama la atención es lo que no está. Durante años, los auriculares profesionales han llevado como insignia ese brazo de micrófono que delata una videollamada a metros de distancia. Aquí desaparece. En su lugar, Jabra ha volcado buena parte de su experiencia en procesamiento de voz (heredada de su división de audición) para desarrollar ClearVoice, un sistema que utiliza una red neuronal profunda entrenada con más de 60 millones de frases. El resultado es casi contraintuitivo: seis micrófonos MEMS ocultos, repartidos en la estructura del auricular, que son capaces de separar la voz del ruido ambiente sin necesidad de ningún elemento visible.. Y funciona. En entornos reales, con ruido de fondo, la voz se mantiene nítida, estable, reconocible. No es solo una mejora incremental: Jabra ha hecho en las llamadas lo que Sony con la cancelación de ruido, convertirse en una referencia. Por lo tanto, si nuestro ecosistema se divide entre Zoom, Teams o Meet, este auricular ha sido concebido para comportarse como el eje de la cadena alimentaria. Pero hay más: puede trabajar en conjunto con cualquier IA y, al estar dotado con Clear Voice, el “diálogo” humano-IA se convierte en un intercambio mucho más fluido, el más rápido que había probado hasta ahora.. El diseño acompaña esa intención. Los Evolve3 85 son hasta un 35 % más delgados que su predecesor y se presentan como los supraaurales más ligeros de su categoría, rondando los 220 gramos. Se pliegan en un estuche de viaje tan fino que, al sostenerlo, mi primera impresión fue que estaba vacío. Otro aspecto más que demuestra el mimo en el diseño y la intención que se ha puesto en ellos. Es obvio que no es la primera versión, ni siquiera la tercera: ha pasado por muchas etapas de uso real, hasta llegar a esta evolución.. ¿Un ejemplo? La luz que señala que estamos en una llamada, es visible desde cualquier ángulo, lo que evita esa coreografía incómoda de gestos para indicar que estamos en una llamada. Es un detalle pequeño, pero revelador: alguien ha pensado en cómo se usan estos auriculares, no solo en cómo se escuchan.. Esa misma lógica aparece en aspectos menos visibles, pero igual de importantes. Las almohadillas y la batería son reemplazables, algo poco habitual incluso en productos de este rango de precio. No es solo una cuestión de durabilidad; también responde a una legislación cada vez más exigente en materia de reparabilidad. Y, sobre todo, introduce una idea que empieza a ser rara en tecnología: que un dispositivo caro debería durar.. En cuanto a la cancelación de ruido, los Evolve3 85 incorporan un sistema ANC adaptativo que se ajusta al entorno y funciona tanto en llamadas como en reproducción de audio. Cumple bien en oficina o en casa, creando un espacio de concentración más que suficiente para la mayoría de escenarios. Pero aquí aparece uno de sus límites: no alcanza el nivel de referentes como Sony, pero aspira a medalla.. Algo similar ocurre con el sonido. El perfil es equilibrado, limpio, con un énfasis claro en la inteligibilidad de la voz. Los podcasts, las llamadas o el contenido hablado suenan especialmente bien, con una espacialidad correcta y sin artificios. Sin embargo, en música se perciben ciertas concesiones: los agudos están algo recortados y el nivel de detalle no compite con auriculares premium orientados al consumo. No es un defecto, sino una elección. Estos auriculares no quieren ser audiófilos; quieren ser útiles.. Donde sí brillan sin discusión es en la autonomía. La batería alcanza cifras que rozan lo exagerado: hasta 120 horas en reproducción y alrededor de 25 horas en llamadas. Pero más importante que el número es la experiencia: cinco minutos de carga rápida ofrecen unas cinco horas de uso. Es el tipo de dato que, en el día a día, marca la diferencia entre seguir trabajando o detenerse. Y también incluye carga inalámbrica.. A todo esto, se suma una conectividad pensada para trabajar desde casa o en la oficina. Tarda milésimas en conectarse con todas las aplicaciones habituales y los asistentes más obvios. Tiene conexión múltiple y pasa de un ordenador a un móvil y luego a una tablet con apenas un gesto.. Veredicto:. En España, cerca de 3 millones y medio de personas trabajan en modo remoto según datos oficiales. La tecnología y el diseño de los Evolve3 85 hace que esta opción sea más sencilla y, al mismo tiempo, eficiente. No son unos auriculares, son una inversión, del mismo modo que lo es la potencia de un ordenador o la fiabilidad de una conexión a internet.
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