El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, que en su última edición reunió a 175.000 espectadores, reforzó este martes en Lisboa su proyección internacional con la presentación de su 72ª edición, una programación que volverá a estrechar los lazos culturales con Portugal, país que tendrá de nuevo presencia en el certamen. El acto se celebró en el Museo de Lisboa-Teatro Romano, con la participación de José Luis Gil Soto, secretario general de Cultura de la Junta de Extremadura; Jesús Cimarro, director del Festival de Mérida; Lidia Fernandes, coordinadora del Museo de Lisboa-Teatro Romano, y Pedro Blanco, director gerente del Consorcio Patronato del Festival de Mérida. Durante su intervención, Cimarro catalogó la presentación del festival en la capital portuguesa como «una tradición», ya que ambas ciudades «comparten una historia común que se remonta a más de 2.000 años» y conservan un patrimonio que «sigue vivo gracias a la cultura». A su juicio, los teatros romanos de Mérida y Lisboa «no son únicamente vestigios arqueológicos, son espacios donde el pasado dialoga con el presente». Por su parte, Fernandes subrayó que el teatro romano constituye «un espacio de encuentro que trasciende las fronteras» y defendió que «la cultura habla un lenguaje común, capaz de acercar comunidades y reforzar identidades compartidas». Temática grecolatina La edición de 2026 del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida se celebrará del 3 de julio al 30 de agosto, con más de 150 representaciones en sus distintas sedes y nueve producciones en el Teatro Romano de Mérida. Según explicó Cimarro, el festival ofrecerá una programación «ambiciosa, diversa y de enorme calidad artística», con una propuesta que combina «grandes producciones con una mirada contemporánea», en la que habrá teatro, danza, musicales y flamenco, aunque siempre con «un eje claro: la temática grecolatina». Algunos de los nombres más importantes de la programación son Miguel Ángel Muñoz, Lydia Bosch, Juana Acosta y Fernando Tejero, todos ellos debutantes en el certamen. Uno de los elementos que refuerzan la conexión con el país luso llega el 25 de julio, día en el que tendrá lugar la representación de ‘A Paz’, de Aristófanes, una producción de Leirena Teatro, en el Teatro María Luisa. Para Cimarro, «esta presencia portuguesa es mucho más que una participación artística, es la expresión de una relación cultural sólida, estable y enriquecedora entre nuestros territorios». En el lanzamiento oficial del festival, celebrado el pasado 18 de marzo en Mérida, el director señaló que el certamen quiere ser un «punto de encuentro, reflexión y emoción compartida» y defendió que los clásicos del pasado dialogan con las emociones del presente. Tras aquella presentación, el certamen superó las 15.000 entradas vendidas de forma anticipada en poco más de una semana, según datos difundidos por la organización.
El evento comienza el próximo viernes y algunos de los actores debutantes en esta edición son Miguel Ángel Muñoz, Lydia Bosch y Fernando Tejero
El Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida, que en su última edición reunió a 175.000 espectadores, reforzó este martes en Lisboa su proyección internacional con la presentación de su 72ª edición, una programación que volverá a estrechar los lazos culturales con Portugal, país que tendrá de nuevo presencia en el certamen.El acto se celebró en el Museo de Lisboa-Teatro Romano, con la participación de José Luis Gil Soto, secretario general de Cultura de la Junta de Extremadura; Jesús Cimarro, director del Festival de Mérida; Lidia Fernandes, coordinadora del Museo de Lisboa-Teatro Romano, y Pedro Blanco, director gerente del Consorcio Patronato del Festival de Mérida.Durante su intervención, Cimarro catalogó la presentación del festival en la capital portuguesa como «una tradición», ya que ambas ciudades «comparten una historia común que se remonta a más de 2.000 años» y conservan un patrimonio que «sigue vivo gracias a la cultura».A su juicio, los teatros romanos de Mérida y Lisboa «no son únicamente vestigios arqueológicos, son espacios donde el pasado dialoga con el presente». `Por su parte, Fernandes subrayó que el teatro romano constituye «un espacio de encuentro que trasciende las fronteras» y defendió que «la cultura habla un lenguaje común, capaz de acercar comunidades y reforzar identidades compartidas».La edición de 2026 del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida se celebrará del 3 de julio al 30 de agosto, con más de 150 representaciones en sus distintas sedes y nueve producciones en el Teatro Romano de Mérida. Según explicó Cimarro, el festival ofrecerá una programación «ambiciosa, diversa y de enorme calidad artística», con una propuesta que combina «grandes producciones con una mirada contemporánea», en la que habrá teatro, danza, musicales y flamenco, aunque siempre con «un eje claro: la temática grecolatina».Algunos de los nombres más importantes de la programación son Miguel Ángel Muñoz, Lydia Bosch, Juana Acosta y Fernando Tejero, todos ellos debutantes en el certamen. Uno de los elementos que refuerzan la conexión con el país luso llega el 25 de julio, día en el que tendrá lugar la representación de ‘A Paz’, de Aristófanes, una producción de Leirena Teatro, en el Teatro María Luisa.Para Cimarro, «esta presencia portuguesa es mucho más que una participación artística, es la expresión de una relación cultural sólida, estable y enriquecedora entre nuestros territorios».En el lanzamiento oficial del festival, celebrado el pasado 18 de marzo en Mérida, el director señaló que el certamen quiere ser un «punto de encuentro, reflexión y emoción compartida» y defendió que los clásicos del pasado dialogan con las emociones del presente. Tras aquella presentación, el certamen superó las 15.000 entradas vendidas de forma anticipada en poco más de una semana, según datos difundidos por la organización.
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