La FIFA ha cambiado de planes con respecto al español en el Mundial 2026. Durante los primeros días ha chocado ver cómo, en México, preguntas en español a futbolistas que conocían el idioma eran vetadas por el máximo organismo del fútbol. Ahora ha cambiado de postura. El español gana su partido.. Todo empezó con Achraf y Marruecos. El detonante llegó en Nueva Jersey, donde Achraf Hakimi vivió una situación que corrió por todo el mundo hispanohablante. Rodrigo Ornelas, periodista mexicano, intentó dirigirse al lateral en castellano durante una conferencia oficial. El moderador de la FIFA le cortó en seco, recordando que las respuestas debían producirse en árabe o en francés, los idiomas asociados a la selección marroquí. Hakimi, que creció en Madrid y habla español con total fluidez, intentó comunicarse en esa lengua y tampoco pudo. Tampoco Vinicius, ni De Jong tuvieron esa posibilidad durante los primeros compases del torneo.. La norma de la FIFA establecía que los idiomas válidos en las ruedas de prensa eran el inglés y los correspondientes a las selecciones presentes en cada partido. El criterio tenía su lógica administrativa, pero ignoraba una realidad demográfica de proporciones difíciles de obviar: más de 57 millones de personas hablan español en Estados Unidos, lo que sitúa al país como el segundo del planeta con más hispanohablantes, solo por detrás de México. Organizar un Mundial en ese territorio y tratar el español como lengua de segunda clase generó un malestar que se extendió rápidamente por España y toda América Latina.. La FIFA rectifica. Ahora la FIFA ha dado marcha atrás y el español queda habilitado en todas las conferencias del torneo, con independencia de qué selecciones disputen el partido. La medida tiene alcance total y no se limita a determinadas sedes ni a encuentros con equipos latinoamericanos o españoles. Cualquier periodista puede preguntar en castellano y cualquier futbolista puede responder en esa lengua sin que un moderador le interrumpa. El cambio es real, aunque llama la atención que el organismo que preside Gianni Infantino no haya publicado ningún comunicado oficial para explicarlo, anunciarlo ni justificarlo. La decisión existe, pero la FIFA ha preferido aplicarla sin acompañarla de ningún texto formal que reconozca el giro.. El Mundial 2026 se disputa en el país con más hispanohablantes del mundo que no tiene el español como lengua oficial, y esa paradoja estuvo a punto de convertirse en una herida abierta durante toda la competición. Con este cambio, la FIFA ha reconocido, aunque sea sin palabras públicas, que la realidad lingüística de su propio torneo le superaba.
El máximo organismo del fútbol ha cambiado de opinión y permite que se pueda preguntar y responder en castellano
La FIFA ha cambiado de planes con respecto al español en el Mundial 2026. Durante los primeros días ha chocado ver cómo, en México, preguntas en español a futbolistas que conocían el idioma eran vetadas por el máximo organismo del fútbol. Ahora ha cambiado de postura. El español gana su partido.. Todo empezó con Achraf y Marruecos. El detonante llegó en Nueva Jersey, donde Achraf Hakimi vivió una situación que corrió por todo el mundo hispanohablante. Rodrigo Ornelas, periodista mexicano, intentó dirigirse al lateral en castellano durante una conferencia oficial. El moderador de la FIFA le cortó en seco, recordando que las respuestas debían producirse en árabe o en francés, los idiomas asociados a la selección marroquí. Hakimi, que creció en Madrid y habla español con total fluidez, intentó comunicarse en esa lengua y tampoco pudo. Tampoco Vinicius, ni De Jong tuvieron esa posibilidad durante los primeros compases del torneo.. La norma de la FIFA establecía que los idiomas válidos en las ruedas de prensa eran el inglés y los correspondientes a las selecciones presentes en cada partido. El criterio tenía su lógica administrativa, pero ignoraba una realidad demográfica de proporciones difíciles de obviar: más de 57 millones de personas hablan español en Estados Unidos, lo que sitúa al país como el segundo del planeta con más hispanohablantes, solo por detrás de México. Organizar un Mundial en ese territorio y tratar el español como lengua de segunda clase generó un malestar que se extendió rápidamente por España y toda América Latina.. La FIFA rectifica. Ahora la FIFA ha dado marcha atrás y el español queda habilitado en todas las conferencias del torneo, con independencia de qué selecciones disputen el partido. La medida tiene alcance total y no se limita a determinadas sedes ni a encuentros con equipos latinoamericanos o españoles. Cualquier periodista puede preguntar en castellano y cualquier futbolista puede responder en esa lengua sin que un moderador le interrumpa. El cambio es real, aunque llama la atención que el organismo que preside Gianni Infantino no haya publicado ningún comunicado oficial para explicarlo, anunciarlo ni justificarlo. La decisión existe, pero la FIFA ha preferido aplicarla sin acompañarla de ningún texto formal que reconozca el giro.. El Mundial 2026 se disputa en el país con más hispanohablantes del mundo que no tiene el español como lengua oficial, y esa paradoja estuvo a punto de convertirse en una herida abierta durante toda la competición. Con este cambio, la FIFA ha reconocido, aunque sea sin palabras públicas, que la realidad lingüística de su propio torneo le superaba.
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