Un notario jubilado de 78 años en los alrededores de Toulouse, en el sur de Francia, perdió lingotes y monedas de oro valorados entre 800.000 y un millón de euros después de caer en una estafa muy elaborada. Un hombre que se hizo pasar por fiscal logró convencerle de que sus ahorros corrían peligro y debía ponerlos a salvo.. Según publican medios franceses, el engaño acabó con dos detenidos cuando los estafadores intentaron repetir la operación. El oro, sin embargo, sigue sin aparecer.. Todo comenzó a mediados de mayo, cuando el jubilado recibió una llamada de un supuesto fiscal de la República. El hombre le aseguró con aparente autoridad que el banco donde guardaba una caja fuerte estaba comprometido y que algunos empleados podían robarle sus ahorros.. El jubilado se lo creyó. El antiguo notario acudió a su sucursal y retiró el contenido completo de la caja fuerte: lingotes y monedas de oro valorados, según los investigadores, entre 800.000 y un millón de euros.. El falso enviado del fiscal se llevó el oro. Al día siguiente, un joven de unos veinte años apareció en casa del jubilado. Dijo haber sido enviado por el supuesto fiscal para custodiar temporalmente el dinero y el oro hasta que el problema quedara resuelto.. El anciano no sospechó nada y le entregó el botín. Solo después empezó a darse cuenta de que algo no encajaba y avisó a sus familiares, que le ayudaron a denunciar lo ocurrido.. Ese paso terminó siendo clave. Lejos de desaparecer con el oro, el estafador volvió a ponerse en contacto con la víctima con la intención de repetir el engaño y hacerse con más dinero.. Dos detenidos, pero el millón sigue sin aparecer. Esta vez, el jubilado ya estaba en contacto con la policía y fingió seguir creyendo la historia. Cuando dos personas, un joven de unos 20 años y un menor, regresaron al domicilio para recoger el supuesto dinero, fueron detenidas.. Los investigadores creen, sin embargo, que ambos serían solo piezas menores de una red más amplia. Quienes idearon el fraude todavía no han sido identificados y el oro sigue sin recuperarse.. La policía intenta ahora averiguar cómo los estafadores sabían que el hombre tenía una caja fuerte en esa entidad y un patrimonio tan elevado en oro. No descartan que alguien de su entorno pudiera facilitar información.. Rastrear el botín tampoco será sencillo. Aunque los lingotes suelen ir numerados y normalmente se exige documentación para venderlos legalmente en Francia, los investigadores temen que puedan acabar vendidos fuera de los canales legales o fundidos para dificultar su rastreo.
Un hombre se hizo pasar por fiscal y logró convencer al jubilado de que sus ahorros corrían peligro, lo que acabó desencadenando una estafa de casi un millón de euros en lingotes y monedas de oro
Un notario jubilado de 78 años en los alrededores de Toulouse, en el sur de Francia, perdió lingotes y monedas de oro valorados entre 800.000 y un millón de euros después de caer en una estafa muy elaborada. Un hombre que se hizo pasar por fiscal logró convencerle de que sus ahorros corrían peligro y debía ponerlos a salvo.. Según publican medios franceses, el engaño acabó con dos detenidos cuando los estafadores intentaron repetir la operación. El oro, sin embargo, sigue sin aparecer.. Todo comenzó a mediados de mayo, cuando el jubilado recibió una llamada de un supuesto fiscal de la República. El hombre le aseguró con aparente autoridad que el banco donde guardaba una caja fuerte estaba comprometido y que algunos empleados podían robarle sus ahorros.. El jubilado se lo creyó. El antiguo notario acudió a su sucursal y retiró el contenido completo de la caja fuerte: lingotes y monedas de oro valorados, según los investigadores, entre 800.000 y un millón de euros.. El falso enviado del fiscal se llevó el oro. Al día siguiente, un joven de unos veinte años apareció en casa del jubilado. Dijo haber sido enviado por el supuesto fiscal para custodiar temporalmente el dinero y el oro hasta que el problema quedara resuelto.. El anciano no sospechó nada y le entregó el botín. Solo después empezó a darse cuenta de que algo no encajaba y avisó a sus familiares, que le ayudaron a denunciar lo ocurrido.. Ese paso terminó siendo clave. Lejos de desaparecer con el oro, el estafador volvió a ponerse en contacto con la víctima con la intención de repetir el engaño y hacerse con más dinero.. Dos detenidos, pero el millón sigue sin aparecer. Esta vez, el jubilado ya estaba en contacto con la policía y fingió seguir creyendo la historia. Cuando dos personas, un joven de unos 20 años y un menor, regresaron al domicilio para recoger el supuesto dinero, fueron detenidas.. Los investigadores creen, sin embargo, que ambos serían solo piezas menores de una red más amplia. Quienes idearon el fraude todavía no han sido identificados y el oro sigue sin recuperarse.. La policía intenta ahora averiguar cómo los estafadores sabían que el hombre tenía una caja fuerte en esa entidad y un patrimonio tan elevado en oro. No descartan que alguien de su entorno pudiera facilitar información.. Rastrear el botín tampoco será sencillo. Aunque los lingotes suelen ir numerados y normalmente se exige documentación para venderlos legalmente en Francia, los investigadores temen que puedan acabar vendidos fuera de los canales legales o fundidos para dificultar su rastreo.
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