En la mayoría de lineales de supermercado verás marcas de arroz con símbolos valencianos. Una barraca típica de L’Albufera, una paella valenciana (si aciertan a dibujarla como toca), o incluso imágenes de falleras con sus peinetas. Todo eso hace pensar al consumidor que está consumiendo un arroz 100% valenciano, pero la realidad se aleja mucho de ello.. El agricultor e influencer Nando Durá, miembro de La Unió, denunció hace unos días en redes sociales la entrada de 17.000 kilos de arroz a Valencia desde Argentina por parte de la empresa Herba Ricemills, dueña de marcas como La Fallera, SOS y Brillante.. Las asociaciones agrarias valencianas llevan denunciando durante años que no hay una normativa europea clara que permita identificar si un arroz es valenciano, ya que la obligación es de solo poner el lugar de envasado y las grandes corporaciones traen arroces desde terceros países y lo pasan en molinos en Valencia, dándoles la imagen de ser valencianos.. Este miércoles, el ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha visitado una parcela de arroz en Muntanyeta del Sants en Sueca en pleno inicio de la siembra del arroz, que se recoge entre septiembre y octubre. Hasta allí ha ido invitado por la organización agraria La Unió Llauradora i Ramadera, y acompañado por el eurodiputado de Compromís, Vicent Marzà, y la portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de Valencia, Papi Robles.. Bustinduy ha señalado a la Generalitat valenciana por no «perseguir» el falso etiquetado y, en un comunicado, el Ministerio de Consumo ha afirmado que ha reclamado «de forma reiterada» al Consell «que designe a la autoridad competente y acredite la realización de estos controles oficiales sobre la calidad y el etiquetado de los alimentos», llegando a afirmar que «la Comunitat Valenciana, de hecho, es la única autonomía de todo el Estado que no realiza el control oficial de la información alimentaria».. Con sus palabras, el Gobierno responsabiliza a la Generalitat por la falta de un etiquetado claro sobre el arroz en un asunto que no es competencia autonómica, ni tan siquiera estatal, sino que viene de una normativa europea. Las autonomías solo tienen la responsabilidad de asegurarse su cumplimiento.. El portavoz del Consell y conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, ha contestado rápidamente a Bustinduy afirmando lamentar que «viva en ese nivel de desorientación». «Debería saber que no existe una normativa europea que exija conocer el origen del arroz y por tanto es él quien nos debe defender ante la Unión Europea para que aparezca», ha dicho Barrachina. «Nuestro defensor ante la Unión Europea tristemente es este ministro de Sumar que desgraciadamente en lugar de dirigirse a quien tiene la competencia para exigir ese etiquetado, nos lo reclama a las víctimas», ha añadido.. Un reclamo agrario común. El secretario general de La Unió, Carles Peris, ha dicho que «nuestro trabajo es que el consumidor pueda identificar de forma clara el arroz que consume, necesitamos transparencia para que en los envases aparezca el origen y no solo como ahora el lugar de envasado». Peris ha reivindicado que «es clave para el productor pero también para el consumidor para que pueda optar a comprar lo que quiera».. Peris dice que el agricultor «queda totalmente desprotegido frente a las grandes corporaciones», algo en lo que coincide hablando con LA RAZÓN José Pascual, responsable de la sectorial de arroz de Ava-Asaja, quien ha afirmado que apoyan la reivindicación de hoy de la organización compañera.. «La única manera que hay de garantizar que el arroz es auténticamente valenciano es que lleve el sello de la D.O. Valencia», ha explicado Pascual. «Hay marcas como Dacsa que lo envasan con arroz D.O. pero la misma empresa vende luego como marcas blancas en Carrefour, Lidl o Aldi arroz de fuera de Valencia», ha lamentado.
La normativa europea no obliga a poner el origen y muchas marcas ponen solo dónde es envasado en Valencia, y el ministro Bustinduy ha pedido a la Generalitat entre arrozales en Sueca con la asociación agraria La Unió a reforzar los controles para que no cuelen como D.O. Valencia el que no lo sea
En la mayoría de lineales de supermercado verás marcas de arroz con símbolos valencianos. Una barraca típica de L’Albufera, una paella valenciana (si aciertan a dibujarla como toca), o incluso imágenes de falleras con sus peinetas. Todo eso hace pensar al consumidor que está consumiendo un arroz 100% valenciano, pero la realidad se aleja mucho de ello.. Las asociaciones agrarias valencianas llevan denunciando durante años que no hay una normativa europea clara que permita identificar si un arroz es valenciano, ya que la obligación es de solo poner el lugar de envasado y las grandes corporaciones traen arroces desde terceros países y lo pasan en molinos en Valencia, dándoles la imagen de ser valencianos.. Este miércoles, el ministro de Consumo, Pablo Bustinduy, ha visitado una parcela de arroz en Muntanyeta del Sants en Sueca en pleno inicio de la siembra del arroz, que se recoge entre septiembre y octubre. Hasta allí ha ido invitado por la organización agraria La Unió Llauradora i Ramadera, y acompañado por el eurodiputado de Compromís, Vicent Marzà, y la portavoz de Compromís en el Ayuntamiento de Valencia, Papi Robles.. El secretario general de La Unió, Carles Peris, ha dicho que «nuestro trabajo es que el consumidor pueda identificar de forma clara el arroz que consume, necesitamos transparencia para que en los envases aparezca el origen y no solo como ahora el lugar de envasado». Peris ha reivindicado que «es clave para el productor pero también para el consumidor para que pueda optar a comprar lo que quiera».. Peris dice que el agricultor «queda totalmente desprotegido frente a las grandes corporaciones», algo en lo que coincide hablando con LA RAZÓN José Pascual, responsable de la sectorial de arroz de Ava-Asaja, quien ha afirmado que apoyan la reivindicación de hoy de la organización compañera.. El agricultor e influencer agrario Nando Durá, miembro de La Unió, denunció en redes sociales el pasado 1 de junio la entrada de 17.000 kilos de arroz a Valencia desde Argentina por parte de la empresa Herba Ricemills, dueña de marcas como La Fallera, SOS, Brillante o La Cigala.. Desde el Gobierno afirman que «la Comunitat Valenciana, de hecho, es la única autonomía de todo el Estado que no realiza el control oficial de la información alimentaria», indica el Ministerio.. Bustinduy ha instado a la Generalitat valenciana ha reforzar los controles de inspección, tarea que sí es competencia autonómica, no como el etiquetado que es europeo, para que «persiga» el posible engaño a los consumidores sobre el origen del arroz valenciano.
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