El Cuerpo de Marines de Estados Unidos se ha dicho adiós oficialmente del AV-8B Harrier II en una ceremonia celebrada en la base aérea de Cherry Point, Carolina del Norte. El último escuadrón operativo de esta mitica aeronave, los «Bulldogs» del VMA-223, celebró la retirada de un avión que durante más de cuatro décadas fue capaz de despegar desde carreteras, barcos y bases improvisadas sin necesidad de pista tradicional, una capacidad que lo convirtió en una pieza indispensable para la infantería de combate.. El Harrier combatió en prácticamente todos los conflictos armados en los que participó Estados Unidos desde los años 70: la Guerra del Golfo, los Balcanes, Afganistán, Irak, Libia y las operaciones contra el ISIS. Su última misión operativa fue en el Caribe, a bordo del buque USS Iwo Jima, participando en operaciones antidroga y en la región durante la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro a principios de este año.. Según cuenta XX en The War Zone, el origen del Harrier es británico. Derivado del Hawker Siddeley desarrollado durante la Guerra Fría, surgió como respuesta a un escenario europeo turbulento en el que las pistas de aterrizaje convencionales serían los primeros objetivos destruidos por el enemigo. Estados Unidos lo adoptó en 1971 y lo fue mejorando hasta convertirlo en el AV-8B, con un ala más grande, mayor carga de armamento, aviónica modernizada y, en sus últimas versiones, radar propio adaptado de los cazas F/A-18 Hornet.. Su sustituto es el F-35B Lightning II, un caza de quinta generación con tecnología furtiva y sensores avanzados que tiene la capacidad de despegue corto y aterrizaje vertical que hizo famoso al Harrier. La transición supone un salto generacional notable: el F-35B puede actuar como nodo de inteligencia en el campo de batalla, algo impensable cuando el AV-8B entró en servicio.. La retirada del Harrier en Estados Unidos tiene a España como beneficiario ya que la Armada española incorporará cinco AV-8B procedentes del Cuerpo de Marines con el objetivo de prolongar la vida de su flota de Harriers hasta 2032, según confirmó la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ante la Comisión de Defensa del Senado esta semana. Los aviones llegarán completos aunque desmontados por razones logísticas, y su adquisición permitirá mantener un flujo constante de repuestos para los cazas que operan desde el portaaviones Juan Carlos I.
El Cuerpo de Marines de Estados Unidos ha dicho adiós oficialmente del AV-8B Harrier II en una ceremonia celebrada en la base aérea de Cherry Point, Carolina del Norte. El último escuadrón operativo de esta mitica aeronave, los «Bulldogs» del VMA-223, celebró la retirada de un avión que durante más de cuatro décadas fue capaz de despegar desde carreteras, barcos y bases improvisadas sin necesidad de pista tradicional, una capacidad que lo convirtió en una pieza indispensable para la infantería de combate.. El Harrier combatió en casi todos los conflictos armados en los que participó Estados Unidos desde los años 70: la Guerra del Golfo, los Balcanes, Afganistán, Irak, Libia y las operaciones contra el ISIS. Su última misión operativa fue en el Caribe, a bordo del buque USS Iwo Jima, participando en operaciones antidroga y en la región durante la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro a principios de este año.. Según cuenta The War Zone, el origen del Harrier es británico. Derivado del Hawker Siddeley desarrollado durante la Guerra Fría, surgió como respuesta a un escenario europeo turbulento en el que las pistas de aterrizaje convencionales serían los primeros objetivos destruidos por el enemigo. Estados Unidos lo adoptó en 1971 y lo fue mejorando hasta convertirlo en el AV-8B, con un ala más grande, mayor carga de armamento, aviónica modernizada y, en sus últimas versiones, radar propio adaptado de los cazas F/A-18 Hornet.. Su sustituto es el F-35B Lightning II, un caza de quinta generación con tecnología furtiva y sensores avanzados que tiene la capacidad de despegue corto y aterrizaje vertical que hizo famoso al Harrier. La transición supone un salto generacional notable: el F-35B puede actuar como nodo de inteligencia en el campo de batalla, algo impensable cuando el AV-8B entró en servicio.. La retirada del Harrier en Estados Unidos tiene a España como beneficiario ya que la Armada española incorporará cinco AV-8B procedentes del Cuerpo de Marines con el objetivo de prolongar la vida de su flota de Harriers hasta 2032, según confirmó la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, ante la Comisión de Defensa del Senado esta semana. Los aviones llegarán completos aunque desmontados por razones logísticas, y su adquisición permitirá mantener un flujo constante de repuestos para los cazas que operan desde el portaaviones Juan Carlos I.
El mítico AV-8B, capaz de despegar desde cualquier superficie desde 1971, cede el relevo al caza furtivo F-35B
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