El colapso de las morgues y el rápido deterioro de los cadáveres han obligado a las autoridades de Nepal a comenzar este sábado los enterramientos de los fallecidos por las riadas del miércoles, mientras el balance asciende ya a 669 muertos y 3.000 personas desaparecidas.. La capacidad de las morgues del país, que apenas permite albergar unos 350 cuerpos en depósitos hospitalarios, se ha visto ampliamente superada por la llegada masiva de cadáveres, especialmente en distritos como Chitwan, Pokhara y Nuwakot, según informa la agencia Efe.. En Chitwan, uno de los territorios más afectados, solo cuatro de los 233 cadáveres recuperados hasta ahora han podido ser identificados. Ante el avanzado estado de descomposición de muchos de los restos, las autoridades han ordenado su enterramiento individual después de recoger muestras de ADN y asignar a cada cuerpo un número de referencia oficial.. Riesgo de infecciones. «Los cuerpos y restos recuperados de centros de acogida, instituciones sanitarias y riberas de ríos se encuentran en avanzado estado de descomposición y ya no pueden ser identificados», señaló el jefe de la administración del distrito, Ganesh Aryal, quien advirtió además del riesgo de infecciones y epidemias.. La Policía de Nepal ha habilitado un catálogo digital, accesible mediante un código QR difundido en sus redes sociales, para facilitar la identificación de las víctimas. Los familiares de las 2.426 personas que continúan desaparecidas intentan cotejar en esta plataforma los rostros, vestimentas y características físicas de los fallecidos.. En los hospitales se acumulan también cientos de familiares que buscan a sus allegados y dejan carteles con sus fotografías y datos. Mientras, las autoridades muestran imágenes de los cadáveres en proyectores y paneles instalados en los centros sanitarios.. Sin embargo, la saturación de las instalaciones y la imposibilidad de conservar los cuerpos indefinidamente han llevado a las fuerzas de seguridad y a los equipos forenses a recoger huellas dactilares y muestras genéticas de los cadáveres no reclamados para permitir una eventual identificación posterior, según el medio local Kantipur.. La mayoría de los fallecidos han sido trasladados a centros hospitalarios de la zona, principalmente al Hospital de Distrito de Bharatpur, en Chitwan, donde se han recibido 171 cuerpos. Otros 48 cadáveres han sido trasladados a Katmandú, según los últimos datos de las autoridades recogidos por Efe.. Los cuerpos son enterrados de forma individual tras ser etiquetados con su número de referencia. Los perfiles genéticos permitirán a los laboratorios de la capital realizar futuras comprobaciones en caso de que las familias reclamen a alguno de los desaparecidos.. La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA) elevó este sábado a 669 la cifra de fallecidos en el país, frente a los 616 contabilizados horas antes por la Policía nepalí.. A esta cifra se suman los siete muertos registrados en el condado tibetano de Gyirong, en China, con lo que el balance separado de ambos países asciende al menos a 633 fallecidos. Nepal contabiliza además 2.426 desaparecidos, mientras que el recuento conjunto de personas sin localizar en ambos lados de la frontera alcanza las 2.980.. Continúa la búsqueda. Las operaciones de búsqueda y rescate continúan este sábado con miles de efectivos desplegados, aunque numerosas zonas siguen condicionadas por la destrucción de carreteras, puentes y redes de comunicación.. En Gyirong, los equipos chinos prosiguen las labores de búsqueda después de que los primeros rescatistas profesionales lograran acceder el viernes por tierra al núcleo de la zona arrasada, situada junto al paso fronterizo entre ambos países, que quedó completamente destruido.. Las autoridades mantienen además la vigilancia sobre la represa natural formada por la acumulación de lodo y rocas tras el desastre. Expertos chinos citados por medios estatales señalaron que el agua circula ya de forma natural y que el riesgo de una rotura repentina ha disminuido.. La riada se desencadenó el miércoles tras el colapso de una gran masa de hielo en un glaciar situado en Nepal, según las investigaciones preliminares, y arrasó localidades e infraestructuras a lo largo de la cuenca del Bhote Koshi y en el vecino condado de Gyirong, en la región china del Tíbet.
El colapso de las morgues y el rápido deterioro de los cadáveres han obligado a las autoridades de Nepal a comenzar este sábado los enterramientos de los fallecidos por las riadas del miércoles, mientras el balance asciende ya a 669 muertos y 3.000 personas desaparecidas.. La capacidad de las morgues del país, que apenas permite albergar unos 350 cuerpos en depósitos hospitalarios, se ha visto ampliamente superada por la llegada masiva de cadáveres, especialmente en distritos como Chitwan, Pokhara y Nuwakot, según informa la agencia Efe.. En Chitwan, uno de los territorios más afectados, solo cuatro de los 233 cadáveres recuperados hasta ahora han podido ser identificados. Ante el avanzado estado de descomposición de muchos de los restos, las autoridades han ordenado su enterramiento individual después de recoger muestras de ADN y asignar a cada cuerpo un número de referencia oficial.. Riesgo de infecciones. «Los cuerpos y restos recuperados de centros de acogida, instituciones sanitarias y riberas de ríos se encuentran en avanzado estado de descomposición y ya no pueden ser identificados», señaló el jefe de la administración del distrito, Ganesh Aryal, quien advirtió además del riesgo de infecciones y epidemias.. La Policía de Nepal ha habilitado un catálogo digital, accesible mediante un código QR difundido en sus redes sociales, para facilitar la identificación de las víctimas. Los familiares de las 2.426 personas que continúan desaparecidas intentan cotejar en esta plataforma los rostros, vestimentas y características físicas de los fallecidos.. En los hospitales se acumulan también cientos de familiares que buscan a sus allegados y dejan carteles con sus fotografías y datos. Mientras, las autoridades muestran imágenes de los cadáveres en proyectores y paneles instalados en los centros sanitarios.. Sin embargo, la saturación de las instalaciones y la imposibilidad de conservar los cuerpos indefinidamente han llevado a las fuerzas de seguridad y a los equipos forenses a recoger huellas dactilares y muestras genéticas de los cadáveres no reclamados para permitir una eventual identificación posterior, según el medio local Kantipur.. La mayoría de los fallecidos han sido trasladados a centros hospitalarios de la zona, principalmente al Hospital de Distrito de Bharatpur, en Chitwan, donde se han recibido 171 cuerpos. Otros 48 cadáveres han sido trasladados a Katmandú, según los últimos datos de las autoridades recogidos por Efe.. Los cuerpos son enterrados de forma individual tras ser etiquetados con su número de referencia. Los perfiles genéticos permitirán a los laboratorios de la capital realizar futuras comprobaciones en caso de que las familias reclamen a alguno de los desaparecidos.. La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres de Nepal (NDRRMA) elevó este sábado a 669 la cifra de fallecidos en el país, frente a los 616 contabilizados horas antes por la Policía nepalí.. A esta cifra se suman los siete muertos registrados en el condado tibetano de Gyirong, en China, con lo que el balance separado de ambos países asciende al menos a 633 fallecidos. Nepal contabiliza además 2.426 desaparecidos, mientras que el recuento conjunto de personas sin localizar en ambos lados de la frontera alcanza las 2.980.. Continúa la búsqueda. Las operaciones de búsqueda y rescate continúan este sábado con miles de efectivos desplegados, aunque numerosas zonas siguen condicionadas por la destrucción de carreteras, puentes y redes de comunicación.. En Gyirong, los equipos chinos prosiguen las labores de búsqueda después de que los primeros rescatistas profesionales lograran acceder el viernes por tierra al núcleo de la zona arrasada, situada junto al paso fronterizo entre ambos países, que quedó completamente destruido.. Las autoridades mantienen además la vigilancia sobre la represa natural formada por la acumulación de lodo y rocas tras el desastre. Expertos chinos citados por medios estatales señalaron que el agua circula ya de forma natural y que el riesgo de una rotura repentina ha disminuido.. La riada se desencadenó el miércoles tras el colapso de una gran masa de hielo en un glaciar situado en Nepal, según las investigaciones preliminares, y arrasó localidades e infraestructuras a lo largo de la cuenca del Bhote Koshi y en el vecino condado de Gyirong, en la región china del Tíbet.
La capacidad de las morgues del país, que apenas permite albergar unos 350 cuerpos en depósitos hospitalarios, se ha visto ampliamente superada por la llegada masiva de cadáveres
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