La ola de calor que atraviesa Europa no solo dispara los termómetros, sino que también está recortando los ingresos de millones de familias. Un estudio del instituto global de investigación climática Climate Analytics demuestra que los episodios en los que coinciden temperaturas extremas y sequía reducen los ingresos medios de los hogares europeos en casi un 3%, un impacto que ya se nota en regiones especialmente expuestas.. El análisis, basado en datos entre 2004 y 2022, muestra que una ola de calor por sí sola provoca una caída media del 0,7%, mientras que una sequía reduce los ingresos un 1,8%. Pero cuando ambos fenómenos se solapan, el golpe económico se multiplica, ya que empeora la salud, baja la productividad laboral, cae la producción agrícola y se resienten servicios esenciales como el transporte o la energía.. El estudio confirma que el calor extremo agrava la desigualdad. El 20% más pobre de la población sufre pérdidas de ingresos dos puntos superiores a las del resto, con caídas cercanas al 4%, frente al 1,1–1,8% del resto de hogares. En ciudades como Madrid, los ingresos llegaron a desplomarse un 10% durante los episodios más severos registrados en las últimas dos décadas.. Las proyecciones son aún más duras. Si el planeta alcanza un calentamiento de 2,7 ºC a final de siglo, los ingresos medios europeos podrían caer un 27%. De esta forma el número de personas en riesgo de pobreza se dispararía: 60 millones con un calentamiento de 1,5 ºC y 127 millones si se llega a 2,7 ºC. Países como España, Grecia, Rumanía, Bulgaria y Chipre serían los más afectados.. España, entre los países más expuestos. El estudio señala que, con un calentamiento de 2,7 ºC, los ingresos de los hogares españoles caerían más de un tercio, mientras que en Grecia podrían reducirse a la mitad. La combinación de calor extremo, sequía estructural y alta dependencia de sectores sensibles al clima convierte al sur de Europa en una de las zonas más vulnerables del continente.. La autora principal del estudio, Jessie Schleypen, advierte que estos fenómenos serán más frecuentes y más intensos a medida que avance el calentamiento global. Con ellos, aumentará también el impacto económico sobre los hogares más expuestos.
La combinación de altas temperaturas y falta de agua provoca pérdidas económicas directas y agrava la desigualdad en toda Europa
La ola de calor que atraviesa Europa no solo dispara los termómetros, sino que también está recortando los ingresos de millones de familias. Un estudio del instituto global de investigación climática Climate Analyticsdemuestra que los episodios en los que coinciden temperaturas extremas y sequíareducen los ingresos medios de los hogares europeos en casi un 3%, un impacto que ya se nota en regiones especialmente expuestas.. El análisis, basado en datos entre 2004 y 2022, muestra que una ola de calor por sí sola provoca una caída media del 0,7%, mientras que una sequía reduce los ingresos un 1,8%. Pero cuando ambos fenómenos se solapan, el golpe económico se multiplica, ya que empeora la salud, baja la productividad laboral, cae la producción agrícola y se resienten servicios esenciales como el transporte o la energía.. El estudio confirma que el calor extremo agrava la desigualdad. El 20% más pobre de la población sufre pérdidas de ingresos dos puntos superioresa las del resto, con caídas cercanas al 4%, frente al 1,1–1,8% del resto de hogares. En ciudades como Madrid, los ingresos llegaron a desplomarse un 10%durante los episodios más severos registrados en las últimas dos décadas.. Las proyecciones son aún más duras. Si el planeta alcanza un calentamiento de 2,7 ºCa final de siglo, los ingresos medios europeos podrían caer un 27%. De esta forma el número de personas en riesgo de pobreza se dispararía: 60 millonescon un calentamiento de 1,5 ºC y 127 millonessi se llega a 2,7 ºC. Países como España, Grecia, Rumanía, Bulgaria y Chipreserían los más afectados.. El estudio señala que, con un calentamiento de 2,7 ºC, los ingresos de los hogares españoles caerían más de un tercio, mientras que en Grecia podrían reducirse a la mitad. La combinación de calor extremo, sequía estructural y alta dependencia de sectores sensibles al clima convierte al sur de Europa en una de las zonas más vulnerables del continente.. La autora principal del estudio, Jessie Schleypen, advierte que estos fenómenos serán más frecuentes y más intensos a medida que avance el calentamiento global. Con ellos, aumentará también el impacto económico sobre los hogares más expuestos.
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