A finales de 2024, el Ayuntamiento de Barcelona declaró, a través del teniente de seguridad del consistorio, Albert Batlle, su intención de desplegar la instalación de 500 cámaras de videovigilancia en la calle. Hace pocos meses, el alcalde de la capital catalana, Jaume Collboni, duplicó el número de cámaras que quiere instalar el Ayuntamiento, y aseguró que tienen un «plan» para activar hasta 1.000 cámaras en la ciudad.. En este mismo sentido, otro consistorio de una importante ciudad catalana ha activado también un plan para blindar su centro: Figueres. En concreto, su gobierno municipal ha instalado hasta ocho cámaras de 360.º de vigilancia urbana y monitorización de los flujos turísticos.. Según informó ayer el Ayuntamiento, el contrato se adjudicó por 248.050 euros, y se complementa con la ampliación del centro de procesamiento y visualización de datos e imágenes en la central de la Guardia Urbana y la implantación de cámaras lectoras de matrícula en los accesos de la ciudad, ya adjudicadas.. El alcalde de Figueres y edil de Seguridad, Jordi Masquef, explicó que «por primera vez, Figueres tendrá un sistema como éste, cubriendo vigilancia en espacio público, sin contar cámaras de tráfico o aparcamientos».. «El sistema permitirá una mejor respuesta ante incidencias y apoyará la labor de la Guardia Urbana. La primera intervención que se hará ahora de ampliación del centro de procesamiento y visualización de datos en la central de la Guardia Urbana permitirá implementar todas estas nuevas cámaras en un único sistema unificado y centralizado»,añadió.. Por su parte, el edil de Smart City y Estadística y Datos Abiertos, Albert Alemany, destacó que «Figueres da un paso adelante hacia una ciudad más eficiente, sostenible y preparada para el futuro. Es una pieza clave para mejorar la gestión turística, evitar aglomeraciones, planificar mejor eventos y tomar decisiones basadas en datos».. «Hasta ahora los datos turísticos eran parciales, de oficinas de turismo, museos, hoteles¿, ahora tendremos datos reales y en tiempo real de cómo se mueve la gente por la ciudad», ha afirmado.. La segunda parte del proyecto se aprobará próximamente, también en Junta de Gobierno Local, y cubrirá con videovigilancia otros espacios, mientras que el tercer eslabón serán las cámaras lectoras de matrícula que se han adjudicado y que entrarán en funcionamiento antes de final de año, junto con la ampliación del centro de procesamiento y visualización de datos e imágenes en la central de la Guardia Urbana.. La última parte del proyecto será la instalación de cámaras en los principales puntos conflictivos de vertidos que permitan controlarlos y evitarlos.. Dudas y certezas. El profesor colaborador de los estudios de Derecho y Ciencias Políticas de la Universitat Oberta de Catalunya, Eduard Blasi, aseguró a LA RAZÓN que todavía quedan por aclarar características claves de la instalación de estas cámaras en Barcelona: ¿Captarán el sonido? ¿Dónde se instalarán? ¿Pueden estar en una calle con un hospital o un colegio cerca? ¿Quién tendrá acceso a las imágenes?… El Ayuntamiento deberá responder a estas y muchas otras preguntas para conseguir la autorización de la Comisión de Garanties Estatutàries y del TSJC.. No es la primera gran ciudad europea que instalará cámaras de videovigilancia en sus calles. De hecho, Londres ya va un paso más allá. Desde hace un tiempo, la policía metropolitana de la capital inglesa patrulla las calles con chalecos que llevan incorporadas cámaras de reconocimiento facial.. Sin embargo, Blasi explica que los datos de delincuencia no han mejorado en Londres desde la instalación de estas cámaras en los policías, y advierte que podría causar un efecto adverso. El profesor explica que las cámaras pueden «dispersar» la delincuencia, evitando que suceda en esas zonas pero trasladándola a otras.. Por su lado, el consistorio, en declaraciones a LA RAZÓN, aseguró que «las cámaras de la ciudad (160 actualmente) están todas aprobadas por la comisión de videovigilancia de Cataluña». Esta comisión es la encargada de autorizadas, y «cada año se valida la autorización con la justificación correspondiente».. El consistorio añadió que «ninguna de las cámaras permite el reconocimiento facial tal y como marca la ley, y las zonas videovigiladas están debidamente señalizadas». Por último, fuentes municipales recalcaron que «las cámaras son una herramienta de prevención de delitos», ya que «las imágenes representan una prueba».
Sigue así los pasos que ya inició el gobierno municipal de Collboni en Barcelona
A finales de 2024, el Ayuntamiento de Barcelona declaró, a través del teniente de seguridad del consistorio, Albert Batlle, su intención de desplegar la instalación de 500 cámaras de videovigilancia en la calle. Hace pocos meses, el alcalde de la capital catalana, Jaume Collboni, duplicó el número de cámaras que quiere instalar el Ayuntamiento, y aseguró que tienen un «plan» para activar hasta 1.000 cámaras en la ciudad.. En este mismo sentido, otro consistorio de una importante ciudad catalana ha activado también un plan para blindar su centro: Figueres. En concreto, su gobierno municipal ha instalado hasta ocho cámaras de 360.º de vigilancia urbana y monitorización de los flujos turísticos.. Según informó ayer el Ayuntamiento, el contrato se adjudicó por 248.050 euros, y se complementa con la ampliación del centro de procesamiento y visualización de datos e imágenes en la central de la Guardia Urbana y la implantación de cámaras lectoras de matrícula en los accesos de la ciudad, ya adjudicadas.. El alcalde de Figueres y edil de Seguridad, Jordi Masquef, explicó que «por primera vez, Figueres tendrá un sistema como éste, cubriendo vigilancia en espacio público, sin contar cámaras de tráfico o aparcamientos».. «El sistema permitirá una mejor respuesta ante incidencias y apoyará la labor de la Guardia Urbana. La primera intervención que se hará ahora de ampliación del centro de procesamiento y visualización de datos en la central de la Guardia Urbana permitirá implementar todas estas nuevas cámaras en un único sistema unificado y centralizado»,añadió.. Por su parte, el edil de Smart City y Estadística y Datos Abiertos, Albert Alemany, destacó que «Figueres da un paso adelante hacia una ciudad más eficiente, sostenible y preparada para el futuro. Es una pieza clave para mejorar la gestión turística, evitar aglomeraciones, planificar mejor eventos y tomar decisiones basadas en datos».. «Hasta ahora los datos turísticos eran parciales, de oficinas de turismo, museos, hoteles¿, ahora tendremos datos reales y en tiempo real de cómo se mueve la gente por la ciudad», ha afirmado.. La segunda parte del proyecto se aprobará próximamente, también en Junta de Gobierno Local, y cubrirá con videovigilancia otros espacios, mientras que el tercer eslabón serán las cámaras lectoras de matrícula que se han adjudicado y que entrarán en funcionamiento antes de final de año, junto con la ampliación del centro de procesamiento y visualización de datos e imágenes en la central de la Guardia Urbana.. La última parte del proyecto será la instalación de cámaras en los principales puntos conflictivos de vertidos que permitan controlarlos y evitarlos.. Dudas y certezas. El profesor colaborador de los estudios de Derecho y Ciencias Políticas de la Universitat Oberta de Catalunya, Eduard Blasi, aseguró a LA RAZÓN que todavía quedan por aclarar características claves de la instalación de estas cámaras en Barcelona: ¿Captarán el sonido? ¿Dónde se instalarán? ¿Pueden estar en una calle con un hospital o un colegio cerca? ¿Quién tendrá acceso a las imágenes?… El Ayuntamiento deberá responder a estas y muchas otras preguntas para conseguir la autorización de la Comisión de Garanties Estatutàries y del TSJC.. No es la primera gran ciudad europea que instalará cámaras de videovigilancia en sus calles. De hecho, Londres ya va un paso más allá. Desde hace un tiempo, la policía metropolitana de la capital inglesa patrulla las calles con chalecos que llevan incorporadas cámaras de reconocimiento facial.. Sin embargo, Blasi explica que los datos de delincuencia no han mejorado en Londres desde la instalación de estas cámaras en los policías, y advierte que podría causar un efecto adverso. El profesor explica que las cámaras pueden «dispersar» la delincuencia, evitando que suceda en esas zonas pero trasladándola a otras.. Por su lado, el consistorio, en declaraciones a LA RAZÓN, aseguró que «las cámaras de la ciudad (160 actualmente) están todas aprobadas por la comisión de videovigilancia de Cataluña». Esta comisión es la encargada de autorizadas, y «cada año se valida la autorización con la justificación correspondiente».. El consistorio añadió que «ninguna de las cámaras permite el reconocimiento facial tal y como marca la ley, y las zonas videovigiladas están debidamente señalizadas». Por último, fuentes municipales recalcaron que «las cámaras son una herramienta de prevención de delitos», ya que «las imágenes representan una prueba».
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