La alcaldesa de la ciudad, Cristina Ayala, denunció el “desequilibrio creciente” entre la “capacidad de generación de energía que tiene Burgos y las insuficientes infraestructuras para el transporte de la misma, para tener más capacidad eléctrica y para poder consumir más”, al tiempo que anunció la presentación de alegaciones a la planificación para la red de transporte de energía eléctrica para el horizonte 2030 elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), de la mano de la Junta y de la Diputación de Burgos.. Como Ayuntamiento, explicó Ayala, lo que se quiere es “participar de esa propuesta de planificación” porque “para Burgos es crucial entrar en esa planificación porque va a tener mucho que ver con el futuro de nuestra ciudad, a nivel económico, a nivel industrial y a nivel de sostenibilidad y descarbonización de la ciudad”.. “Hoy sufrimos cuellos de botella en la red y sufrimos lo que se llama saturación virtual, porque hay accesos que ya están concebidos que no se materializan, es decir, hay una especie de burbuja energética de proyectos que se han solicitado, pero que no están siendo desarrollados. Y, por tanto, lo primero que necesitamos conocer es qué proyectos de esos se van efectivamente a desarrollar y qué capacidad eléctrica van a consumir”, explicó.. Ayala indicó que esta realidad que provocan “los problemas de retrasos en las conexiones y limitaciones que impiden tanto nuevos proyectos de generación como nuevas inversiones industriales” tiene una serie de consecuencias negativas. En primer lugar, “se desperdicia energía eléctrica, en este caso energía limpia, que no llega a evacuarse a la red”.. En segundo lugar, dijo, “se frena la inversión”; en tercer lugar, “se pone en riesgo la competitividad de nuestros polígonos industriales en Burgos”; y, en cuarto lugar, “se dificulta el cumplimiento real de los objetivos de transición energética”. “Y por eso, también para hacer un suelo industrial más competitivo, que es por lo que lanzamos esta aleación”, apostilló.. “Desde el Ayuntamiento de Burgos alertamos de que esto es crucial para nuestra ciudad” ya que “si tenemos una planificación insuficiente o incorrecta, Burgos no podrá responder a todas las expectativas de crecimiento”. Una situación que Ayala extrapoló también a la provincia, a toda Castilla y León y al resto de España. “El defender una red de transporte adecuada”, aclaró la alcaldesa de Burgos “no tiene que verse como una reivindicación localista que nos enfrente con otros territorios en absoluto”. Se trata, simplemente, añadió, “de pedir que la planificación que sea realista y eficiente”.. Por eso, desde el Ayuntamiento de Burgos lo que se hace es pedir una planificación “más ajustada” a la realidad que se basa fundamentalmente en cuatro puntos que enumeró en refuerzos concretos en determinadas subestaciones; más inversión en redes de transporte y distribución, alineada con lo que marca el propio plan de energía y clima; soluciones a la saturación de accesos que hoy está bloqueando nuevos proyectos; y el apoyo decidido al autoconsumo industrial, al almacenamiento energético y a los nuevos vectores verdes. “Aquí hablamos de las comunidades energéticas, eso es lo que decimos cuando hablamos del autoconsumo industrial”, concluyó.
La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, asegura que la situación actual “está bloqueando nuevos proyectos” industriales
La alcaldesa de la ciudad, Cristina Ayala, denunció el “desequilibrio creciente” entre la “capacidad de generación de energía que tiene Burgos y las insuficientes infraestructuras para el transporte de la misma, para tener más capacidad eléctrica y para poder consumir más”, al tiempo que anunció la presentación de alegaciones a la planificación para la red de transporte de energía eléctrica para el horizonte 2030 elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco), de la mano de la Junta y de la Diputación de Burgos.. Como Ayuntamiento, explicó Ayala, lo que se quiere es “participar de esa propuesta de planificación” porque “para Burgos es crucial entrar en esa planificación porque va a tener mucho que ver con el futuro de nuestra ciudad, a nivel económico, a nivel industrial y a nivel de sostenibilidad y descarbonización de la ciudad”.. “Hoy sufrimos cuellos de botella en la red y sufrimos lo que se llama saturación virtual, porque hay accesos que ya están concebidos que no se materializan, es decir, hay una especie de burbuja energética de proyectos que se han solicitado, pero que no están siendo desarrollados. Y, por tanto, lo primero que necesitamos conocer es qué proyectos de esos se van efectivamente a desarrollar y qué capacidad eléctrica van a consumir”, explicó.. Ayala indicó que esta realidad que provocan “los problemas de retrasos en las conexiones y limitaciones que impiden tanto nuevos proyectos de generación como nuevas inversiones industriales” tiene una serie de consecuencias negativas. En primer lugar, “se desperdicia energía eléctrica, en este caso energía limpia, que no llega a evacuarse a la red”.. En segundo lugar, dijo, “se frena la inversión”; en tercer lugar, “se pone en riesgo la competitividad de nuestros polígonos industriales en Burgos”; y, en cuarto lugar, “se dificulta el cumplimiento real de los objetivos de transición energética”. “Y por eso, también para hacer un suelo industrial más competitivo, que es por lo que lanzamos esta aleación”, apostilló.. “Desde el Ayuntamiento de Burgos alertamos de que esto es crucial para nuestra ciudad” ya que “si tenemos una planificación insuficiente o incorrecta, Burgos no podrá responder a todas las expectativas de crecimiento”. Una situación que Ayala extrapoló también a la provincia, a toda Castilla y León y al resto de España. “El defender una red de transporte adecuada”, aclaró la alcaldesa de Burgos “no tiene que verse como una reivindicación localista que nos enfrente con otros territorios en absoluto”. Se trata, simplemente, añadió, “de pedir que la planificación que sea realista y eficiente”.. Por eso, desde el Ayuntamiento de Burgos lo que se hace es pedir una planificación “más ajustada” a la realidad que se basa fundamentalmente en cuatro puntos que enumeró en refuerzos concretos en determinadas subestaciones; más inversión en redes de transporte y distribución, alineada con lo que marca el propio plan de energía y clima; soluciones a la saturación de accesos que hoy está bloqueando nuevos proyectos; y el apoyo decidido al autoconsumo industrial, al almacenamiento energético y a los nuevos vectores verdes. “Aquí hablamos de las comunidades energéticas, eso es lo que decimos cuando hablamos del autoconsumo industrial”, concluyó.
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